La Leyenda (La 3era es la vencida)

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La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Vie Jul 22, 2011 4:19 pm

Pues sí, la obra cumbre de Kaifan y mia, está de vuelta, así que ojalá les guste nuestro fic. Disfruten!

Prólogo:El príncipe huérfano

Han pasado muchos años desde que un hombre de verde derrotó a un poderoso hombre cuya amenaza de destruir el mundo era inminente.
El reino de Hyrule llevaba tiempo de paz y prosperidad, pero tan pronto un nuevo heredero se anunciaba, la paz terminó.
El hermano del rey, celoso del cambio de poder, decidió provocar un golpe de estado, causando la muerte del rey, y de muchos de sus hombres más fieles.
Pero algunos de ellos, lograron escapar con la reina y el nonato príncipe, y se escondieron en el fortificado Imperio del sur, Tyska.
Esto ha provocado una guerra que ha perdurado más de 20 años, hasta nuestros días.

Capítulo 1: Tozaki

El verde de las copas de los árboles contrastaba con el negro humo de los hornos, el olor de las multicolores flores kokiri ha sido sustituido con el enervante olor del acero de las armas.
Definitivamente el Bosque Kokiri ya no era el mismo.
Todos los hombres y mujeres corrían sin rumbo fijo, algunos afilaban sus hojas, otros pulían sus armaduras, alimentaban a sus caballos. Era un caos total.
Sin embargo, uno de ellos estaba metido en un lío completamente diferente… corría sin cesar, debido a que tres hambrientos Wolfos lo perseguían incisamente.
-Mierda, esto me gano por andar por allí sin mi lanza. Odio cuándo no me dejan dormirme en paz.
El hombre seguía corriendo por un espeso bosque, su largo cabello negro revoloteaba cual hada, y a pesar de que su carrera ya había sido larga, seguía corriendo cómo si recién la hubiese empezado.
Miró hacia atrás esperando oír algún aullido de sus persecutores, pero no oyó nada. Sólo murmullos. “Desp…” “…me importa” “…Sooh”
No le importó buscar el significado de aquellas palabras, seguía más preocupado por los carnívoros monstruos que por palabras sin sentido, pero tan pronto dio otro paso, cayó a un lago…o al menos eso creyó que era.
*Splash*
-Dice Hinata que ya te despiertes, que no le importa que si ayer estuviste tomando toda la noche, pero que te reportes con el pelotón antes de que se vea obligada a llamar al coronel Sooh.
El hombre esperaba estar empapado, pero para su sorpresa, solo sus pantaloncillos lo estaban…poco tardo en entenderlo.
-Ni siquiera a su capitán lo dejan en paz, dile que me den algunas horillas.
-Pero si ya están preparando todo, en veinte minutos iniciaremos el ataque.
-Ya voy…
-Más te vale que te presentes, ya conoces cómo es Sooh…
-Todavía que les ayudo…
-Eres increíble.- concluyó y acto seguido se retiró.
Tozaki se tapó la cara con la sábana, y estiró la mano hacia una botella cercana, dándole un profundo sorbo, la bebida se deslizó por la garganta del hombre, causándole ardor y bienestar, luego, usó la misma sábana para limpiarse los empapados pantaloncillos.
En un esfuerzo sobrehumano se levantó de su lecho con movimientos lentos y torpes, cual Goron, una vez parado, se puso sus pantalones, una camisa, se puso sus botas, y tomó su armadura, su capa, su botella y salió de su casa de campaña.
Sus ojos no terminaban de abrirse ante los contrastantes colores del bosque.
Unos 700 hombres estaban formados en grandes cuadros, y frente a ellos, un hombre daba gritos.
Tozaki se acercó lentamente hacia el hombre y le dio una desganada palmada en la espalda.
-¡Tozaki, gracias a las diosas que te levantaste! Mandamos cuatro hombres y ni caso les hacías, pero esa chica si que sabe controlarte.
-No me controla…Sólo…solo…bueno…creo que si sabe controlarme…Je.
-¿Listo para una batalla más?
-Pues aún que no lo esté…Me veo obligado a pelear.
-Si…Todo por esta guerra inútil.
-Será mejor que ambos se callen si no quieren ser arrestados por conspirar contra el rey.-dijo una voz femenina a sus espaldas.
-¿Qué tiene de malo? No es cómo si nos espiarán.
-Bueno, los soldados no son precisamente confiables, harían lo que fuera para subir de rango y obtener riquezas, es una mala idea hablar mal de los superiores.-dijo sabiamente Hinata.
-Ahh… ¿ya podemos irnos?-dijo impacientemente Tozaki, quién aparentemente hizo caso omiso de la discusión anterior.
-Supongo que sí…los soldados ya están listos.
-Bien, me voy, deséenme suerte.
-¡Espera! ¿No vas a esperar a tu chica?
-¿Por qué habría de hacerlo?
-Pues…será que porque es la mejor espadachín del lugar.
-No importa, nos alcanzará en el Fuerte Rygdell, la conozco.
-De acuerdo, suerte…-dijo Hinata.
Tozaki luego se montó en un caballo negro que un mozo le trajo, dio algunos gritos y órdenes, y avanzó junto con el capitán Sooh.
Faltaban cinco horas para la puesta del sol…el escuadrón enviado aún no regresaba de lo que se pensaba sería una batalla fácil, el campamento sólo estaba siendo cuidado por unos treinta soldados y por Hinata, en caso de que fuera a ser presa de un ataque sorpresa.
-¿Crees que estén bien?-dijo un vigilante a la chica.
-Seguro que sí, tienen a Sooh y a Tozaki, no puede ser tan difícil esa pelea…recuerda que Maxi dijo que sólo tenían en ese fuerte alrededor de ciento veintitantos tyskanos.-contestó ella, segura de sus palabras.
-Pero, ¿realmente confía en el?...después de todo, el no es un hylian.
-Pues, tengo mis dudas…es algo extraño…pero si el general Alx confía en el, entonces yo también.
-¡¿Y el ejercito?!- gritó una chica con desesperación.- ¿No me digan que ya se fueron?
-Si, se fueron hace horas, parece que llegaste demasiado tarde.-contestó un hombre.
-¡No! ¡Tengo que ir a alcanzarlos, quiero pelear!
-Pues…ve si quieres. Pero no quiero que te pongas como loca si llegas y ya se acabó la batalla.-advirtió Hinata.
-Bueno, ya me voy.
Y terminando de decir éstas palabras, la chica salió del bosque cual león por comida.
-Nunca va a cambiar.


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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Glitch04 el Vie Jul 22, 2011 4:38 pm

jejeje sí estuvo bueno el capitulo, muy entretenido y en puntos comico. Me gustó. Pero sabes, sospecho que esto es más Fire Emblem que Zelda jejeje, pero igual si se trata de una mezcla, será más que interesante leerlo y claro que leeré más, pero alguna vez haz intentado hacer un Fic de Fire Emblem? A mi gusto te quedaría perfecto, ya que imagino que en ciertos puntos Zelda te puede limitar. Pero igual, buen fic, espero el segundo capitulo.

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Sáb Jul 23, 2011 4:02 pm

Ahora, para darme algo de tiempo (mis disculpas) iremos subiendo capitulo a capitulo lo mas rapido que podamos, para en poco tiempo estar al corriente.

Capitulo Uno X: Unos extraños Mercenarios.

Spoiler:
Una polvareda notoria levantaba todo el regimiento de guerreros que apenas había dejado su campamento con la enjundia que despierta el combate próximo.

Desde la cima de un monte, un joven de cabello castaño largo y de ojos aceitunados observaba el vaivén de las tropas. Tomo entre sus manos un catalejo y admiro con mayor nitidez como se desenvolvían los sucesos ahí abajo.

Observo al guerrero que mas resaltaba; aquel que no era Hyliano.

No parecía nada espectacular. Cabello negro como el carbón cortado por las orejas, de complexión delgada aunque con cierto tono de músculos, tez acorde a los rayos de sol que la habían acariciado, nada fuera de lo común, bueno, quizá si, si se tomaba en cuenta que no soltaba una botella que llevaba a su boca cada ciertos metros.

Sonrió para si mismo el joven del catalejo. Esa clase de personas le simpatizaban, las que tomaban la vida como una gran aventura y no como un reto o una especie de lección.
Guardo entre sus ropas el catalejo y se dio la vuelta dando grandes zancadas.

No tardo mucho en llegar al campamento improvisado que tenían ahí, en la cima de aquel lugar. De un extremo a otro corrió del campamento haciendo ruido con una cazuela de acero y una vara para despertar a todos.

De entre una casa de campaña pésimamente puesta, apareció otro chico. Este tenía los ojos y cabello castaños, y su complexión era escuálida pero firme.

-¿Qué sucede Lobo?- Cuestiono- Que no ves que tratamos de dormitar un rato acaso…-
-Los he visto pasar Rata- Dijo el chico de ojos aceituna con alegría- Acaban de pasar por las faldas de este montículo de tierra, y además, iba aquel que no es hyliano-
-No uses ese tipo de lenguaje Lobo- Se escucho una voz profunda en otra tienda de campaña- Que al rato terminaras pareciéndote al adivino ese…-
-Lo se Kai, pero aun así es divertido-Sonrió el chico.
-Si, en eso te doy la razón-

De entre otra casa de campaña que daba vergüenza, apareció un joven alto, con su pelo castaño como el del que respondía al nombre de “lobo”, solo que enredado en varias rastas y de ojos miel. Salio a gatas y una vez que todo su cuerpo estuvo fuera, se levanto con pereza y se estiro como suelen hacerlo los felinos.

-¿Qué haremos ahora que ya tenemos fijado al objetivo?- Pregunto Lobo con una sonrisa.
-Cosa mas fácil shiko- Dijo Rata con una expresión de que le importaba poco- Lo seguiremos a el y a su regimiento…-
-Sospecho que Irán a Rygdell-
-Sospecho- Rata frunció el seño- Si nuestras fuentes son las que confirmaron eso antes de que el incluso supiera a donde iría…-
-Bueno venga, no es para tanto- Dijo un chico con un queso en la mano- Lo que deberíamos hacer es recoger este chiquero e ir de una vez por todas a la caza de este trabajo-
-Cama Kesos- Dijo el de las rastas sonriendo- Todo a su tiempo se ira viendo, lo primero que debemos hacer es desayunar algo…-
-Esa risa boba-Dijo Kesos mirando de soslayo a Kai y Lobo- Son tan parecidos ustedes dos-
-Que le vamos a hacer tipillo- Dijo Lobo encogiéndose de hombros- Así somos y esta chachi-
-Seeeh bueno, que les parece si nos preparamos para lo que viene-
-Aun no llegan los demás- Intervino Lobo- cuando me desperté faltaban miembros de esta asociación de mercenarios…-
-Bueno- Kai de un golpe destapo una botella de ron y bebió lentamente- No me importa que tengamos que esperarlos, siempre y cuando sean capaces de traer alimento…-
-Pides demasiado- Dijo Rata sonriendo- Pero bueno, recordemos el plan…-
-Simple- Kesos tomo la palabra- Tenemos que hacer un reconocimiento de las tropas enemigas, saber su posición, hallar al que no es hyliano y poder hacer un poco de espionaje en sus redes y mas cosas así…en pocas palabras-
-No habrá acción- Suspiro Lobo.
-Lastima, no siempre nos contratan para patear traseros o castrar gente- Sonrió desanimado Kai- Pero como sea…-
-Tenemos que hacerlo bien- Rata cerro el puño al momento de decir eso- Por que por algo somos los mejores de todo el reino, además de que somos los chicos mas kuls y los mas letales en el arte de la guerra-
-Si duda alguna lo somos- Coincidió Kesos mientras tomaba entre sus manos un hanbo- Les mostraremos quienes mandan- Con un movimiento del Hanbo, alzo un queso del piso y lo pesco con la boca- ¡Que rico es el queso!-
-Y ni se diga del buen alcohol!- Grito alegre Kai mientras alzaba su botella a punto de terminarse.
-¡Y el poder castrar enemigos a nuestras anchas!- Se unió Lobo.
-Están realmente locos ustedes shikos…-Una sonrisa se esbozo en el rostro de Rata- Me alegro de que sean locos…-

La alegre banda de mercenarios seguía disfrutando de que habían amanecido sanos y salvos, lo cierto es que, debajo de esa apariencia desinteresada del mundo exterior y sus reglas, ellos sabían que su pellejo estaba en juego, sobre todo por el pequeño papel que representaban en esta gran obra que era la guerra de mas de 20 años. Por eso, siempre que podían, celebraban el estar vivos y juntos.

Lejos de ahí, pero no tanto como para estar a días de distancia, una chica de cabello largo color miel pasaba por el observatorio del fuerte de Rygdell y se detenía con asombro delante de los cristales del telescopio.

Los libros que llevaban sujetos entre sus brazos cayeron lentamente ante el asombro de la chica. No daban crédito sus pupilas a lo que parecía, se estaba avecinando en contra de su reciente morada.

-Que es lo que te tiene tan conmocionada Hyru- Dijo una chica con alas de hada que pasaba por ahí.
-Vienen hacia acá- Musito la interpelada- Y son muchísimos Sanahi-
-Mercenarios de pacotilla- Contesto la chica molesta y haciendo pucheros- Pudieron habernos avisado sobre este ataque…-

-Tu mantén la mirada fija en ellos- Dijo hiru mientras tomaba con rapidez sus libros del piso- Iré a dar la señal de que se acercan…-
-¿Crees que lleguen muy rápido Hiru?- Cuestiono con una nota de temor Sanahi.
-Por la distancia, calculo que tendremos tiempo de planear la ofensiva- Dijo con una sonrisa apaciguadora Hyru.
-Menos mal- Susurro aliviada Sanahi.


Podrias probar suerte haciendo un fic de FE Rata, con suerte si seria algo sumamente kul.
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Lun Jul 25, 2011 10:29 pm

Disfrtuen:
Capítulo 2: La magia de Tyska

-Tozaki, ¿no crees que el trayecto ha sido demasiado calmado?, estamos a trescientos metros del fuerte y ni siquiera hemos visto señales de caballería pesada, menos de arqueros escondidos en maleza. ¿Crees que sea una emboscada?
-No creo…llevamos un gran trecho recorrido, si hubiera sido una emboscada, no hubieran dejado acercarnos tanto a su fuerte.
-Entonces, ¿continuamos la marcha?
-Claro, los superamos en número 4 a 1…no tenemos nada que arriesgar. Es una conquista de rutina.
-Aún así, creo que algo anda mal.
-¿Crees que yo no? Sin embargo no hay…no…- Tozaki tomó de una de las bolsas de su montura una botella de lo que parecía ser alcohol, y le dio un gran trago.-¡Ay!, si bueno, no hay nada más que hacer que continuar…estamos demasiado lejos cómo para regresar al campamento.
-Si, tienes razón… ¿Eso es Rygdell?
-Mmm…si, eso es Rygdell… ¿Ves lo mismo que yo?
-Parecen hombres en las torres…pero no tienen arcos ni nada parecido, ¿Qué están planeando?
-No lo sé…pero ya nos han visto, comencemos el asedio…
-Si… ¡Hombres! ¡Al ataque!
Un centenar de caballeros se acercaban cada vez más a la adoquinada fortaleza.
Sooh estaba dispuesto a atacar, pero la mano de Tozaki se lo impidió.
-Espera, quiero averiguar que harán esos hombres en las torres.
-Pero, no tienen armas ni nada, ¿Qué mal pueden hacer?
Cómo si tal comentario fuera guión de película, los hombres misteriosos, levantaron sus manos, y de sus palmas se comenzaron a formar pequeños haces de luces, como si fueran minúsculos soles.
-Genial…tienen magia.
-¿Magia?, pero…¿Cómo pueden hacerlo?, ¡Sólo nosotros los hylian usamos la magia!
-No sé, y este no es el momento de pensar este tipo de cosas…pensemos cómo contrarrestar este tipo de cosas.
Entonces, una de esas bolas fue lanzada, y cayó justo sobre la cabeza de uno de los jinetes, y después de una gran explosión, cayó del caballo con una cabeza humeante, y retorciéndose con un dolor inimaginable, y el casco derretido sobre su cabeza.
Entonces la gran puerta de madera de Rygdell, se abrió lenta y majestuosamente, y de ella salieron cientos de soldados quiénes comenzaron el contraataque contra los hylian.
-¿Tozaki, intentamos los arqueros?
-No, las torres están demasiado altas cómo para ser alcanzadas por un puñado de arqueros.
-Tozaki, ¡órdenes!, los caballos están descontrolados por las explosiones.
-¡Retirada!, en lo que pensamos una estrategia pueden destruir media…
-¡Tozaki!, ¡Atrás de ti!
Antes de que el hombre de los ojos perezosos pudiera reaccionar, un objeto blando golpeó su cabeza, un queso.
-¿Que demonios? ¿Quiénes son ustedes?
Detrás habían cuatro bizarros hombres, el más pequeño de ellos tenía un pequeño báculo en su mano y estaba comiendo lo que parecía un pedazo de queso, a su lado había un sujeto delgado, tenía las manos en sus bolsillos de una manera retadora, después el mas grande de ellos, tenía un complexión firme y musculosa, pero lo más interesante eran las rastas que ornamentaban su castaño cabello, y para terminar, un último joven de escasa edad tenía un largo cabello castaño y un catalejo en su cinturón.
-Nosotros somos…mphm… los Mercenarios…mphm… Alkólikos.-dijo el del queso en la boca.
-¡Cállate! ¡No deben saber quiénes son nuestros clientes!-reprendió el mas flaco de ellos, con un alborotado cabello castaño, casi rubio.
-Bah…lo sabrán algún día.- contestó desinteresado.
-Fuimos contratados para eliminarlos.- dijo el de las rastas.
-Los tyskanos están tan desesperados que ya comenzaron a contratar mercenarios…Que deprimente.- dijo Sooh.
-Te lo dije.- dijo Kesos con una sonrisa orgullosa.
-Bueno…eso no importa, igual los destruiremos.- dijo confiado el del catalejo.
-Eso lo veremos.- dijo Tozaki, al tiempo que preparaba su lanza, y le daba un trago a la botella de alcohol junto a él.
-Já…ahora todos toman antes de pelear, que poca originalidad.-dijo Kairut.
Al tiempo que terminó su frase, todos sacaron de sus cinturones una pequeña cantimplora y le dieron un gran sorbetón a cada una de ellas.
La impresión de Sooh y de Tozaki no se hizo esperar.
-Ahora sí… ¿Dónde quieren sus pataditas?- dijo Kesos, mientras extendía su báculo y lo convirtió en un gran Bo.
-Recuerda mi cara, porque será lo último que verás.-dijo Lobo, y de su espalda sacó un hacha grande en proporción a su cuerpo.
-Sucumbirán ante nuestra kulidad superior.-dijo Rata quién desenfundó una espada de su cintura.
-No se lo tomen personal, pero tenemos que matarlos.-Y Kairut tomó una espada de dos manos y lo ondeó con tal facilidad que parecía de papel.
Los rivales se quedaron mirando los unos a los otros, pero de repente…una oscura niebla comenzó a surgir de entre los pies de los Alkólikos, misma que rápidamente engulló a los extraños combatientes, e instantes después a los jinetes hylian.
-¿Qué demonios?-exclamó Sooh.- ¿Qué están haciendo?
-Peleando en igualdad de condiciones…podríamos usar nuestras bestias al pelear pero…
-No sería divertido…
-Sería demasiado…
-¡Rápido!
De la nada, dos pequeños animales, tiraron a Sooh y a Tozaki de sus respectivas monturas, uno tenía afiladas púas en su lomo, y el otro una coraza ósea que rodeaba todo su cuerpo.
-¡Suficiente Raty!-gritó el del cabello claro.
-De acuerdo.- contestó una femenina voz a lo lejos, y segundos después, la niebla comenzó a disiparse.
Una cara de molestia se creó en ambos ex jinetes.
-¡Ustedes están dementes!-gritó Tozaki con ira.
-Seguro que si…por eso nos contrataron.-dijo Rata con seguridad.
-Rata, Kesos, ¿pueden con ellos?-preguntó Kai.
-Tranquilamente.- contestaron al unísono.
-Entonces vamos.
Rata y Kesos se dirigieron ágilmente hacia Sooh y Tozaki, quiénes detuvieron su primer embate con suma facilidad.
-Nosotros nos encargamos de algunos hylians.-gritaron.-Suerte con ellos.
-Necesitarán más que eso para vencernos.- dijo Tozaki. Y dicho esto, empujó algunos metros a Kesos, quién inmutado por el movimiento continuó atacando desde todos los flancos posibles siempre siendo bloqueados por un rápido movimiento de la lanza del hombre, quién no parecía interesado por matar a Kesos por alguna razón.
En cambio, la batalla de Rata contra Sooh parecía mucho mas equilibrada, ambos estilos eran bastantes parecidos, la batalla entre ambos resultaba más espectacular, con bloqueos y estocadas sin parar.
Sin embargo, Kairut y Lobo, tenían pocos problemas con los atacantes hylians, quiénes no podían resistir más de tres ataques del par, comprobando la alta habilidad de los alcohólicos.
Cuando Kairut se acercaba a un soldado aparentemente paralizado por la batalla un grito del interior de la armadura lo detuvo.
-¡No, Kai!, ¡Soy yo!
-Ahh, cuídate de Lobo, ehh?, ese no se acerca a preguntar, y el casco, por nada deben verte el cabello, ¿de acuerdo?
-Descuida Kai, de todos modos aún tengo la ayuda de Lia, ¿no?
-Seh…bueno, ¡cuídate!
Sin embargo cuando Lobo estaba corriendo hacia un espadachín temeroso e inexperto, dispuesto a matarlo de un solo tajo, el cayó desplomado, con una flecha en su cabeza.
-¡Raty!-gritó con molestia el chico.- Ya déjame uno, ¿no?
-Perdóname.-dijo la misma voz femenina de la vez anterior.
Mientras tanto, volviendo con Tozaki.
-¿Por qué…no me…atacas?-decía Kesos con frustración.
-Eres muy joven para morir…
-¡¡Eres un mentecato!!-dijo Kesos desesperado. Y cuándo iba a atestar un golpe, antes incluso de tocar a Tozaki…éste comenzó a tambalearse y tras balbucear unas palabras… se desplomó.
-Ehh…! Kai!, ¡creo que ya maté a este guey!
-¿Tan rápido? Vaya, no era tan bueno cómo nos advirtieron.
-Entonces vámonos, ¿no?-dijo Rata quién aún peleaba con un cansado Sooh.
-Pero yo quiero seguir peleando.- exclamó Lobo con tristeza.
En ese preciso instante, se escuchó un grito a lo lejos, en conjunto con un aleteo sonoro, como de un ave gigante.
-¿Manosanta?-dijeron los alkólikos.
En el horizonte pudieron ver dos figuras, una parecía un extraño pájaro con un hombre en su lomo, y junto a su lado, una especia de cástor gigante volador.
-Justo a tiempo.-dijo Rata, feliz.- ¿Oigan, que hacemos con éste?
-Pelea bien, déjenlo vivo, quiero probarlo algún día.- dijo Kai.
-De acuerdo…pero…Hmm…no se deja.
-Yo no soy ningún tipo de práctica para ustedes, locos estúpidos.-dijo Sooh con ira.
-No seas ingrato, si queremos te podemos matar, pero nos caíste bien, sólo cállate y vete.-dijo Lobo.
-¡Nunca!, no soy de los que se van con el rabo entre las patas.
-Ahh!!, este tipo no entiende.-dijo Kesos, y con un rápido movimiento de su báculo, espontáneamente apareció un queso gigante en la cabeza de Sooh, quién cayó al suelo y comenzó a revolcarse, dando demasiados gritos sordos.
-Gracias Kesos…-dijo Rata con la respiración entrecortada.- Ya me estaba…cansando.
Entonces, el ave gigante llegó a donde los Alkólikos, al igual que el “cástor”, quien ahora desde una mirada mas perfeccionista era un ornitorrinco, tan grande como la bestia alada.
-Eh phutos, aquí viene la loca sexy… ¡Corran por sus vidas!-dijo el jinete del ave, parecía que tenía un cabello blanco, pero tenía algunas manchas negras, lo que podría significar que se lo teñía.
-¿Qué? La trampa que preparamos la hubiera distraído por lo menos media hora más.-exclamó Kai.
-Pu’s yo sólo sé que ella viene en camino hacia acá…yo diría que nos fuéramos a la verga…si queremos vivir.
-¡Alkólikos!¡Retirada!-gritó Kai, quién abordó a la extraña ave, junto con Lobo, al tiempo que Kesos y Rata abordaban al ornitorrinco gigante, cuándo ambos animales se elevaban, desde la copa de un árbol, una chica de largo cabello amarrado en una cola de caballo, saltó al ornitorrinco y se sentó con suma facilidad, dando dotes de agilidad y destreza.
-¡Recuérdenos, ejercito hylian! ¡Nos volveremos a ver!- gritó Lobo brioso.
-¡Miren allí!,-dijo Rata señalando el camino por donde vinieron los soldados, y vieron cómo una chica de cabello negro corría a gran velocidad hacia la batalla, y en cuánto llegó, comenzó el baño de sangre…
Un solo movimiento, en el cuello, era lo único que ella necesitaba para terminar con un enemigo, y fueron demasiados.
-Rygdell ha caído.- dijo Raty con tristeza.
Cuando Sooh pudo quitarse todo el kilo lácteo que tenía como cabeza, lo primero que hizo fue buscar a su compañero, encontrándolo gentilmente acostado a la raíz de un árbol.
Después de examinarlo con detenimiento, sus temores se alejaron…
-Ni siquiera un rasguño…nunca dejas de sorprenderme, Tozaki.


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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Glitch04 el Mar Jul 26, 2011 2:34 am

Va muy bien, me gustaron mucho estos dos capitulos. Espero y haya más que van muy bien. Y esto es el principio, espero más conforme avanze.

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Mar Jul 26, 2011 2:50 pm

Capitulo dos X: Cuentas pendientes.

Spoiler:
La fortaleza de Rygdell se desmoronaba delante de los ojos de los combatientes que habían hecho avanzar hasta esas tierras su cuadrilla. Pese a que la escuadra mercenaria de Alcohólicos había minado en gran medida la fuerza central de aquel embate de combate, claro está, con ayuda de las tropas y magos de Rygdell, el esfuerzo había sido en vano, o incluso una causa perdida, puesto que los cabecillas de aquel ataque en cuestión seguían vivos e incluso, su fuerza militar aun contaba con tal poder que pese a los esfuerzos de todos, Rygdell sucumbió ante el poder de las tropas enemigas.
Ahora bien, la toma de Rygdell no se dio tampoco de esa manera tan “fugaz”, por decirle de alguna manera al enfrentamiento que había tomado lugar en esas tierras, si no que tardo un poco más en ser tomado por la fuerza.
Gente de Rygdell capaz de oponer resistencia hizo lo que pudo para que al menos aquella tierra cayera con el mejor honor posible, a su vez, muchos de los valientes “habitantes” de aquel lugar, sabiendo perdida la causa, optaron por escapar, pero llevándose en su camino a la mayor cantidad de enemigos que pudieran.
El problema de la guerra es que toma lo peor de la gente y lo pervierte a un grado inimaginable para aquellas almas mortales no tan corrompidas, por suerte, no todo se dejaban llevar por la arrebatadora ansiedad del combate o la sed de acabar con la chispa de la vida del contrario, prueba de ello era un grupo de sobrevivientes que escapaba de Rygdell…
-¡Corre más rápido!- Apremio la chica de cabello castaño- ¡Date prisa Sanahi!
-¡Voy tan rápido como puedo!- Gritaba la chica con alas de hada.
-Déjalo así- Uno de los guerreros que sobrevivió del embate de los mercenarios salto a un costado de Sanahi y corrió a su paso- No te preocupes “my lady”, yo te protegeré.
-Gracias caballero…-
-Ligtho- Dijo el chico alzando la celada de su yelmo, dejando ver una sonrisa- ¡Cuidado!
Con rápido movimiento, el chico apenas pudo derribar a su “lady” para esquivar por unos centímetros una gran roca que se había desprendido de las paredes de la fortaleza.
Al ponerse de pie, delante de ellos estaba una “barrera” humana de enemigos que solo les permitiría seguir con su camino, si pasaban sobre sus cadáveres…

-No way!- Dijo el guerrero- Siempre me pasan a mi esta clase de cosas…-Culmino con esas palabras mientras le daba la mano a la chica para levatarse y con la otra empuñaba el pomo de su arma.
***********

La chica que había llegado antes “ahuyentando” a los mercenarios blandía su espada como lo hubiese hecho una diosa de la guerra o una valkiria de aquellas épocas antiguas del olvido. No había nadie que pudiera acercarse a más de dos metros sin que recibiera como bienvenida un corte o una estocada del arma de la guerrera. La ferocidad para manejar el arma pero la habilidad a su vez, hacían que su danza de la muerte más que un espectáculo de miedo, fuera algo atrayente y envolvente, de la misma forma que algunos animales caen presas de sus cazadores por sus colores, esta joven guerrera hacia lo mismo con su espada y sus movimientos, aunque de una forma que pocos odian percibir. Ella había sido la diferencia fundamental en esa batalla para que Rygdell, cayera en sus manos.
-Bueno- La chica por primera vez en todo el tiempo, descansaba- Donde estará ese inútil de Tozaki que no pudo tener la amabilidad de esperarme…cuando lo vea – Con un movimiento de la espada “decapito” a un fantasma- Eso es lo que le pasara, por abandonar a una chica y no a cualquier chica, ¡me abandono a mí!
Sin continuar con su monologo, la guerrera limpio con un pedazo de tela enemiga su espada, la guardo en la funda y con tranquilidad se encamino hacia donde estaba reunido todo el frente de sus aliados, con la expectativa de hacer pagar a aquel que la había dejado detrás.
***********
-Dejen que se vayan las chicas- Dijo con calma el guerrero apartando a la “chica hada” de su lado- Yo me quedare a pelear con ustedes pero...- titubeaba.
-¿No pides demasiado para ser un perro vencido?- Dijo un soldado enemigo.
-Los perros vencidos aun pueden morder- Dijo para si y su armadura el guerrero Ligtho- Pido lo que cualquier caballero pediría…-
-¡Al suelo!- Se escucho la voz clara de un hombre.
Sin preguntar nada, Ony obedeció esa voz y se fue al piso una vez más para protegerse. Con sus manos agiles derribo de nuevo a la chica que había salvado antes y la protegió entre sus brazos.
Un calor abrasador pudo sentirse en ese instante por encima de sus cuerpos, Ligtho alzo la vista y pudo ver como una infinidad de llamas danzantes quemaban a los enemigos hasta convertirlos en cenizas.
Nadie de los que habían estado antes entorpeciendo el camino del guerrero y las dos chicas seguía ahí, a lo sumo, botas con cenizas o miembros quemados estaban a su alrededor, esos restos y el invocador de aquel ataque tan espectacular.
-Disculpen la intromisión, pero estaba buscando al “señor de Rygdell”¿Le han visto?- Pregunto el mago que les había salvado.
-No sé de quién hables- Decía Ligtho poniéndose de pie- Pero gracias por la ayuda-
-No fue nada, simplemente me gusta que exista equidad en este mundo, finalmente, tirar unas cuantas vidas inservibles como esas a los desperdicios no hará que nadie llore- Dijo el Mago encogiéndose de hombros.
-¿Acaso has perdido la fe en los hombres?- Interrumpió Hyru.
-Así es hechicera amiga mía, no le veo el sentido a que protejan sus vidas como si de verdad valieran la pena…como sea, es molesto que este tipo de personas estén estorbando el camino ajeno al que sus pasos trazan. Como sea, si no hay más que hacer, seguiré con mi camino – Se acomodo la capa que le cubría casi todo el cuerpo y miro a Ligtho- el nombre es Hasid, Hasid Melikor.
-¿Qué es lo que buscas?- Cuestiono intrigada Hyru- Porque al señor de Rygdell…-
-Es muy sencillo querida muchacha, tengo asuntos pendientes con todos los hombres, pero muy en especial, con los Hylianos que ostentosos juegan a la guerra en la seguridad de sus murallas.
-No entiendo- Dijo la hechicera- En verdad no entiendo tu punto.
-Son asuntos personales, muy personales- Su cuerpo tembló levemente en ese momento- Lo siento, tendré que suprimir tu magia, la de todos, así que pónganse a cubierto o sigan su camino si confían en sus habilidades de pelea.
-Pero que diablos…
El amo de innombrables artes Arcanas, Hasid Melikor, movió sus manos rápidamente delante de su rostro mientras su cuerpo era cubierto por una extraña aura de color negruzca. Recito palabras en un viejo lenguaje olvidado por los hylianos y por la gran mayoría de seres razonantes de esas tierras, abrió los ojos de par en par con un grito y chasqueo los dedos.
Una fuerza indescriptible recorrió el cuerpo de todos los ahí presentes, no se podía explicar que era esa sensación, pero era aterrador, se podía decir que la sensación era igual a que alguien metiera sus manos en tus entrañas y las estrujara a su antojo.
-¿Qué fue esa sensación?- Pregunto con un tono de temor Sanahi, el Hada.
-Un hechizo de anulación mágica- respondió Hyru haciendo un esfuerzo por mantenerse en pie- Fue tan poderoso, que incluso siento drenado mi poder.
-Es algo parecido- Repuso Hasid sonriendo con calma- Bueno, seguiré mi camino si no les importa, y disculpen lo de la magia, pero es molesto que traten de atacarte con una esfera de fuego y por la espalda.-
-¿Anulaste la magia de todos los magos de alrededor?- Pregunto con un aire de alarma la hechicera.
-Por supuesto, no tenía interés de desperdiciar mi magia y mi tiempo en ellos, así que nos hice un favor a todos. Con su permiso.
-No eres normal.
-No soy un mago cualquiera, solo eso.
Sin mediar mas palabras, Hasid Melikor emprendió la marcha por un camino que parecía difícil de andar, pero, después de haber presenciado y sentido en carne propia sus habilidades mágicas, a nadie de los ahí presentes les quedo duda alguna de que para él, no sería difícil andar por ahí.
-Bueno, debemos irnos rápido, tenemos que reagruparnos con los demás en el siguiente punto- Dijo Ligtho volviendo en sí.
-Si, además sin mi magia o la de Sanahi correemos más peligro.
-No se preocupen- Una voz grave y cansina retumbo en ese lugar- yo los acompañare porque no tengo nada mejor que hacer.
-¡¿Quién está ahí?!- Grito Ligtho a la defensiva y blandiendo su espada- ¡Muéstrate!
Del lado contrario por donde se había ido Hasid apareció un chico de no más de 18 años que blandía con ligereza una sable grande. Portaba guantes para la pelea, los afamados “nudillos de hierro” y una capa de viaje larga, sucia y rota le cubría casi todo el cuerpo, solo dejando ver su rostro de “vago” y su pelo negro.
-Mi nombre es Arzes, y si yo fuera ustedes colegas apresuraría la marcha por que los enemigos no tardan mucho en llegar.
-¿Cómo lo sabes?- Pregunto desconfiado el otro joven.
-Joder tío, tengo ojos y desde aquí veo la polvareda que se arma y todo ese jaleo, no hay que ser una lumbrera para usar la vista.
-Bueno, como sea, no me fio de que te ofrezcas así como así…-
-No tengo nada mejor que hacer, salvo proteger mi trasero de que lo mutilen esos locos, y digo, ustedes escapan, pues yo también, no necesito saber más…
-Vámonos- dijo Hyru de pronto- Andando Sanahi-
-Si Hyru- Dijo la interpelada- Vamos caballero y Arzes-
-andando- Dijo Ligtho a regañadientes.
-Andando.
De esa manera, la caravana de conformada de cuatro personas empezó a alejarse en busca de un nuevo punto de reunión y a su vez, tratando de alejarse de los problemas y de aquella fortaleza que había caído, en manos enemigas.
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Itram el Jue Jul 28, 2011 7:15 am

Tranki Digit, tienen muchos capitulos no expuestos aqui aun y la historia es cuanto menos un ejemplo de como debe hacerse una buena historia.
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Jue Jul 28, 2011 4:01 pm

Gracias por seguirnos y por sus comentarios chavos!

Capítulo 3: Misterios de Tyska



-¿Dónde está Tozaki?- gritó una histérica empujando y jalando a cuánto hombre se le atravesaba, pero irónicamente no les daba tiempo de contestar.- ¡Tozaki! ¿Dónde estás?
-¡Zemill!- se oyó una voz en la lejanía.- ¡Aquí está!
-Ahora si se enterará de quién es Zemill.-se dijo furibunda.
Corrió hacia una casa de campaña, de donde había provenido el aviso anterior, y al entrar, se encontró con Sooh y Tozaki compartiendo vivarachos una botella de vino.
-¡Así te quería encontrar! ¡Tomando!
-Ehh…tengo una buena explicación para eso…
-¿Cuál? ¿Te dormiste a media batalla o que?
-Ejem…es algo curioso el caso, ¿sabes?
-¿Qué? Tu me habías dicho que el alcohol evitaba que te durmieras.
-¡Así era! Pero…últimamente ya no me está funcionando.
-Y…¿eso porque?
-Yo que sé… ¿Cómo quieres que sepa eso?
-sniff…No es necesario que seas tan violento conmigo, yo, que nunca dejó de preocuparme por ti, y eso que aún no olvido que no me esperaste para ir a la batalla de hoy.
-Por favor Zemill, tu sabes que tenemos una agenda que cumplir…no podíamos esperarnos dos horas sólo por un soldado, permitiríamos que…
-¡Pero si soy su mejor soldado!¡No hubieran ganado si yo no llegaba!
-Ehhm…perdone mi intromisión, Lady Zemill, pero lo que…
-¡Tu cállate! Esto a ti no te incumbe.-gritó, causando el acongojo de Sooh.
-Zemill, debes dejar de ser tan confiada, en una de esas conoces a alguien que te acabara.
-¡Ese alguien no existe! ¡Yo soy invencible!¡No hay nadie mejor que yo.
-Oh, claro que lo hay…y si que es muy bueno.
-¿Quién se atreve a..? Sir Maximilahn…que sorpresa tenerlo aquí. Creí que estaría junto al rey, como siempre.
-Tengo una vida…no soy ningún neófito de la corte…tengo asuntos de que encargarme…aquí, en el campo de batalla.
-¿Por ejemplo?
-Esa cosa que a ti no te importa… ¡Ah! Y la que tampoco te importa también.
-Si…perdone, eso no es de mi incumbencia pero… ¿quién es el que es mejor que yo?
-Yo no lo sé, no estoy seguro…pero sé que existe.
-Increíble… ¿Cómo puede saber tantas cosas?
-Sin ofender…pero algunos si recibieron dones de las diosas.
-Jajaja, que buen sentido del humor tiene, Sir Maximilahn.
-Yo lo sé…ahora, ¿nos puedes dejar solos?
-Claro, con su permiso.
-Si, si, si…fuera, fuera, fuera.
Entonces la extraña mujer se retiró de la casa, no sin antes darle una reverencia al recién llegado y un guiño de ojos a Tozaki.
-No entiendo cómo lo hace, Sir Maximilahn. Es el único hombre en el mundo que respeta.
-Sir Maxi…Mi nombre largo me cansa, y no lo sé, es cómo los animales, tienes que tratarlos mal para que te respeten…sin ofender compañero Tozaki.
-No hay tal…a veces a mi también me dan ganas de tratarla mal…pero luego pienso de que de no ser por ella, ahora estaría muerto.
-Si…cómo si me importara, pero bueno, no vine a hablar de esa loca, vengo por la batalla de hoy.
-Seguramente notó los…
-Si, los cadáveres calcinados son una visita obligada si quieres ir a Rygdell.
-¿Tiene alguna respuesta a la magia que los tyskanos desarrollaron?
-No aún, pero confío en por lo menos un mes, conseguir la respuesta que todos esperamos…
-Ehh…¿Cómo destruir a los tysk…?
-QUIÉN LES DIO ESE PODER!!
-Oh si…claro.
-Un hylian, seguro, los tyskanos no saben nada de magia, y la que usaron hoy ya está muy desarrollada, deben de haberla perfeccionado desde décadas, probablemente en la Guerra de Recesión Hylian.
-Te estás refiriendo a algún exiliado, ¿no?
-Exacto..y, alguien de la Antigua Corte Hylian.
-¿¡Un noble?!
-Claro, los plebeyos no tenían el acceso a la magia cómo los nobles lo tenían.
-Si…tienes razón, y si “Fulano” ayuda a los tyskanos… ¿por despecho?
-¿Para buscar una buena posición entre los nobles al terminar la guerra?
-Podría ser, pero yo tenía pensado, para recuperar el estado cómo estaba antes de la guerra.
-Regresar al príncipe al trono, ¿no?
-Si, además, sería alguien muy cercano a la Familia Real.
- Mago, noble, amigo, desaparecido… ¿Te refieres a Hasid Melikor?
-Precisamente.


-¡¡¡Ahh!! ¡¡¡Por fin en casa!! –dijo Kesos quién corrió hacia el almacén y tomó uno de los tantos quesos allí almacenados.
-Me voy a dormir…despiértenme…ehh… algún día.-dijo Rata, quién se quitó su funda y la echó en un rincón.
-¿Que vamos a comer Raty?- dijo Lobo al sentarse en un sillón cercano.
-Eh, ¿quieren unos huevitos con chorizo?
-Seh…haz lo que quieras Raty.
-Ok, con chorizo será.
Entonces Raty se dirigió a una pequeña casa al fondo de la cocina.
-Entonces cuántos fueron Kai, conmigo fueron 31.
-Eh…la verdad dejé de contar cuántos mataba hace tiempo.
-Oh, vamos Kai!! Tienes que tener una ideíta de cuántos o algo así.
-Ni la más mínima idea, Lobito.
-¡No me digas Lobito! Soy más fuerte que Rata, y eso me hace el tercer mas fuerte del grupo.
-Pero no el tercer mejor mercenario, la forma de pelear de Rata no está en dar golpes aquí y allá, el es mas…resumido. Bloquea, ataca, bloquea, ataca…Y si que le ha funcionado.
-¡Pero, si tu mismo me enseñaste a pelear! ¿Cómo puedes decir que su estilo es mejor?
-No digo que sea mejor, pero a él le va bien con su estilo, cómo a nosotros nos va bien con el nuestro.
-¿Y mi estilo Kai?
-Tú caes bien.- dijo Manosanta, quién se sentó en el mismo sillón que el trío, con una jugosa pierna de pollo.
*Toctoc*
-¡Raty! ¡Están tocando la puerta!
-No saben entrar.
-¿Pueden abrir? Estoy haciéndole el desayuno.-gritó desde la cocina.
-Ehh…no.
-Ni para que les pregunté. Dijo la chica recorriendo todo el pasillo hasta la puerta, y abriéndola.
-Buenas tardes señorita. Ví su trabajo en Rygdell, y quiero contratarlos.
-Ehhm, ¿cuál es el trabajo?
-Buscar información sobre una persona.
-Mmm, ¿quién es el contratante?
-La Corona de Hyrule, así que no se preocupen por la paga.
-Pero recién terminamos un trabajo, es posible que los demás no quieran trabajar tan rápido…pero bueno, ¿entonces sería espionaje?
-Pues, sí, espionaje dentro de Shinu.
-¿La capital, ehh?
-Exacto, puede ser difícil y muy peligroso…¿pueden con ello?
-Deja veo.- Raty entonces asomó la cabeza y dijo a los alkólikos allí presentes.- Un tipo quiere que le ayudemos a buscar a su cerdito perdido, dice que se llama Pigzy Doo.
-Nah, que hueva, dile que... venga cuando se roben a su hermana o yo que sé.-dijo Manosanta.
-Seh, apenas llegamos.- agregó Lobo.
-Y…no sé, me cagan los cerdos.- concluyó Kesos.
-Eh, de acuerdo… voy a salir a hacer el trabajo, me llevo a Gueya y a Orni, ahí le avisan a Rata.
-Seh,seh…-dijeron los cuatro robóticamente.
-Ah y…terminan de preparar los huevos, ¿no? Bueno, adiós.- Y cerró la puerta de un azotón.
-No quisieron trabajar, entiendo que es demasiado pronto para otra misión.
-No..está bien, ellos son mas peleadores, no se les da bien el espionaje cómo a mi.
-Iré a darle las instrucciones de la misión cerca de Rygdell, no se preocupe, me parece que nadie la vió en la pelea, por lo del árbol.
-¿Cómo lo supo?
-Pues, sé muchas cosas que nadie más sabe. Pero sígame, ah…y puedes llamarme Nikedanz.
-Nikedanz…de acuerdo.


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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Jue Jul 28, 2011 6:09 pm

Muchas gracias por el apoyo y los halagos Itram, es un honor recibir esas palabras.

Por cierto Rata, creo que precisamente hoy mas que nunca ha llegado el momento de rehacer a algu nos personajes n.n

Capitulo Tres X: De Perseguidos y Estrategas.

Spoiler:
-Sigues sin simpatizarme en lo más mínimo- Decía Ligtho a Arzes- El hecho de que te dejemos venir con nosotros no significa que confiemos en ti o que…-
-Si está bien entiendo, solo me dejan venir con ustedes por mera caridad, me parece bien- Dijo sin complicarse mucho Arzes.
-Creo que está mal que vengan discutiendo de hace rato los dos- Dijo con un tono de angustia Sanahi, el hada.
-No te preocupes Sana, el vagabundo hace todo lo posible por evitar la confrontación.
-Si es verdad, pero, ¿En verdad será prudente que confiemos en el Hyru?- Cuestiono el Hada.
-Los tiempos no están como para ponernos exigentes Sanahi, pero aun así, no siento que él sea una mala persona, además mi magia ya empieza a fluir por mis venas de nuevo…-Su mirada se torno maliciosa de la hechicera- Ya sabrá que hace si trata de meterse con nosotras –Concluyo mientras cerraba su puño derecho.
-A veces me das miedo Hyru- Sanahi reía por lo bajo mientras hacia una mueca entre alegría y preocupación al ver a su amiga dispuesta a todo.
Seguían caminando desde hacía un tiempo, no había pasado mucho desde que Rygdell había caído y de su encuentro con el misterioso Hasid Melikor y el vagabundo, de hecho ya habían pasado dos días de camino, en los cuales, Ligtho había decidido que debían dirigir sus pasos hacia la ciudad de “paraíso”, una ciudad fronteriza con Shinu en la cual el juego, la prostitución, el tráfico de armas, de drogas y los asesinatos eran cosas de todos los días y que de hecho, más que sorprender a la gente ya la tenían acostumbrada, en Paraíso, era extraño el día que alguien no pereciera por problemas de cualquier tipo.
-Que ideíta la tuya de que vayamos a Paraíso “caballero”- Decía con calma Arzes.
-Tengo que encontrarme ahí con una compañera, eso es todo- Respondió tajante “el caballero”.
-Eso justifica el que apenas habíamos salido de peligro mandaste una carta en ese extraño animal que parecía una hiena…-
-¿Me has visto acaso? No Way! Si justamente lo hice de noche para que nadie me viera.
-De la misma forma en que tu no confías en mi – Arzes quito un momento su sonrisa tranquila y miro de forma severa a Ligtho- Yo tampoco confió plenamente en ti.
-No me extraña que tipos como tu...-
-Córtale a tu rollo- Dijo Arzes alzando la mano- Solo no confió en ti, en ellas si por qué no me miran de la misma forma que tu, la gente que no confía en mí, no merece toda mi confianza, eso es todo, no tengo mayores motivos.
-Como si me interesara- Ligtho alzo el mentón en gesto de desprecio y camino más rápido.
-Debería interesarte llevarte bien con alguien que estarás mucho tiempo, y más si encomendaras a él la vida en las peleas- Dijo en voz baja el vagabundo.
Como había dicho Arzes, esa noche que habían escapado, mientras Ony había hecho guardia Hienola, una bestia que respondía a los comandos de Lobo, se había aparecido delante de él para entregarle un mensaje de Lia, la otra “mercenaria” encubierta dentro del trabajo de eliminar a los Hylianos. En el mensaje le comentaba que le vería en la ciudad de paraíso, para que de ahí, ellos dos fueran a encontrarse con Raty en la frontera este de Shinu y así empezar un nuevo trabajo. También le avisaba que habían cambiado de contratista, que ahora trabajaban para la Real Corona de Hyrule. De esa manera, Ligtho estaba ahora acompañado de dos enemigas, aunque solo él lo supiera.
-“Probablemente me arriesgo de forma vana”-Pensaba Ligtho el mercenario mirando a las dos chicas delante de él y a Arzes- Aun así, de cualquier forma, algo me empuja a no abandonarlas a su suerte”-
Así, sin mediar mas pensamientos que pudieran conllevar a la locura al mercenario encubierto, decidió seguir caminando rumbo a su nuevo destino, ya que no tenia caso preocuparse por algo que aun no estaba definido.
Pasaron las horas volando y un día mas había transcurrido, ahora todos estaban dormitando menos Arzes, al cual le tocaba hacer la guardia, pese a las quejas de Ligtho, el cual aunque trato de mantenerse dormido, a la larga termino cayendo presa de los conjuros de los hados del sueño.
-Estamos a unos días más de paraíso- Se dio un golpe en la cabeza y rio con fuerzas- ¡Días! ¡Qué Absurdo! Si estamos a lo sumo a un día más de caminata, parece que ya no recuerdo bien los caminos de este reino… ¿eh?
Un ruido entre los ramajes de los arboles alerto al joven vagabundo. Algo no andaba bien, de repente todo había estado demasiado silencioso y un solo ruido de una vara al romperse destrozo esa mágica ausencia de sonido.
Arzes tenso los músculos en el acto y por debajo de su capa marrón tomo sus armas con cautela, interpreto perfectamente lo que significaba ese ambiente tan extraño: estaban rodeados y a punto de ser atacados.
El instinto del guerrero, esa experiencia que le hace distinguir los momentos de paz a los momentos previos de la tormenta, son lo que hacía que un guerrero novato estuviera años de distancia del experto que ha jugado su vida en este baile de muerte, este tipo de instinto lo poseía Arzes y era bastante agudo, ya que efectivamente, al momento que saco su espada había partido una flecha que prometía cortarle el aliento.
-¡Despierten todos que estamos siendo atacados!- Aviso Arzes al tiempo que con un giro se ponía a cubierto de las flechas- ¡Abran los ojos, joder!
-¡Deja de llorar de una buena vez!- La voz de Ligtho retumbo a espaldas de Arzes.
-Ya estamos despiertas- dijo con timidez Sanahi- Pero…-
-¡Quédate detrás mío!- Ordeno Hyru- ¡Usare magia para cubrirlos, ustedes dos vayan a darles su merecido!- Decía la hechicera a la par que meneaba las manos para empezar sus invocaciones.
-No tienes que decirlo dos veces- Musito Arzes- Veamos que tan resistentes son al probar mis amadas armas.
De un salto lateral se había quitado de su puesto de protección y se había lanzado al ataque. Su velocidad que rebasaba lo felino partía las flechas como si se tratara de piedras lanzadas por las torpes manos de un niño, pero no todo era fácil.
Una cantidad considerable de flechas había salido disparadas contra Arzes, el trataba de partir las mas que podía pero sabía que no iba a lograr hacer lo propio con todas.
-Hora de usar el otro juguete- Dijo sonriendo.
La mano que aun no sacaba de la capa por fin hizo acto de presencia y con otra arma, una especie de boomerang de un color plata con los bordes color carmesí y gastados salió disparado de esa mano y con simplicidad destrozo las flechas que la espada no había logrado aniquilar.
Atónito, Ligtho observaba como Arzes había demostrado ser un mejor apoyo en la pelea de lo que él esperaba, pero aun así no confiaba en el, al menos no completamente.
Una vez anuladas las fechas, los enemigos emprendieron la huida dejando ver donde estaban escondidos. Ligtho no se molesto en perseguirlos y mucho menos Arzes el cual al ver al último escapar se dio la vuelta y se recostó en la hierba.
-Ya acabo mi guardia, te toca a ti “caballero”- El tono de burla de Arzes no le agrado nada a Ligtho.
-Este bien, puedo vivir con eso “vago”- Dijo Ligtho a forma de respuesta a la burla pasada.
-Pero estate atento- El tono gélido de Arzes hizo que Ligtho prestara atención- sospecho que este no será el único encuentro que tendremos con quienes quieran que sean ellos, pero sospecho que por alguna extraña razón, no quieren permitir que lleguemos a donde vamos.
-Tus ideas me parecen demasiado paranoicas- Se mofo el caballero encubierto- No veo razón para eso.
-Unos simples bandidos no nos hubieran tacado de esa forma, además dudo que parezcamos grandes mercadores, esos tipos buscaban eliminarnos y al ver que fracasaron con este asalto, fueron por refuerzos sin duda alguna.
-¿Crees que sabes mucho no?- La voz del caballero sonó molesta.
-He vivido bastante como para ver más allá de lo evidente.
Y dicho eso, Arzes se dio la vuelta y dio por terminada la conversación con Ligtho.
*********************
Raty caminaba detrás de Nike como si se tratara de su sombra, no tenía ninguna razón para hacerlo de esa forma, pero el poder de la costumbre y el oficio la había orillado a ser cautelosa en muchos de sus movimientos ya rutinarios, solo con su “familia” de mercenarios se comportaba normal, pero fuera de ese círculo trataba de llevar al limite el oficio de “espía”.
Nike pese a todo no parecía preocuparse mucho por la sombra que llevaba detrás suyo, por el contrario, parecía que le divertía saber que estaba siendo “protegido” pese a que él era un diestro espadachín al servicio de la corona de Hyrule. Su gabardina permitía hacer creer a todos que el mas que un espadachín, era simplemente un viajero, su cara afable y su cabello largo y negro acrecentaba la opción del viajero más que la idea del espadachín.
Viro en la primera esquina que encontró y sin acelerar de forma notoria el paso siguió andando hasta que entro en una vieja taberna de la ciudad de Paraíso.
Todo estaba como era de esperarse de una ciudad de bajas pasiones. El lugar apestaba a orines y a sangre coagulada, la gente era mal encarada, de hecho el sujeto que atendía parecía que te mataría en vez de preguntarte que bebías, las mesas sucias y roídas, los bancos rotos y viejos, era una pocilga en todo su esplendor.
Se sentó en una mesa del rincón y unos instantes después entro Raty y se sentó en la misma mesa que el. Ambos se miraban pero no decían palabra, no porque les costara trabajo hablar, si no porque no era necesario malgastar palabras en una conversación que no llevaba a nada. Como Mercenaria, Raty sabía que la información era importante, pero solo la información, las buenas apariencias o formalidades sobraban, ella hacia su trabajo como nadie y eso debía bastar para que contrataran sus servicios y le pagaran.
-No tardara en llegar- Soltó de pronto NikeDanz con calma- Es un poco impuntual pero es importante para nosotros… bueno en realidad es un vago pero cumple su función.
-Esta bien-Dijo Raty tranquila- No soy nadie para comentara nada sobre vagos, y menos tomando en cuenta a los hombres que me rodean la mayor parte del tiempo…-
Un golpe en la puerta hizo que de forma refleja ambos voltearan a ver la fuente de tal ruido. Como si se tratara de una entrada tan usual como cualquier otra, un sujeto que iba cubierto por una gabardina color rojo de pies a cabeza se quedo parado analizando con detenimiento el lugar.
-¿Si será aquí?- Su voz se escucho en todo el local- ¡Ese Danz no sabe explicarse!- dio unos pasos atrás y saco la cabeza del lugar- Mmm… Pues el lugar se llama como dijo pero no lo vi dentro-
-Por dios- Nike se dio una palmada en la frente al decir su comentario con tono lastimero- Porque siempre tiene que ser tan despistado y vago… ¡Cesar!- Grito alzando la mano.
-¡Oh, Nike! ¡Con que ahí estabas escondido bribón!- Se notaba el tono alegre en la voz de Cesar- Menos mal, pensé que la habías cagado nuevamente y me habías dado mal el lugar-
-Tú eres el vago que nunca presta atención a nada y desaparece por semanas- Le recrimino Danz-No eches a los demás la culpa de tus desvaríos Cesar.
-Nike por favor si tú siempre eres asi.
-¡EJEM! Caballeros- Dijo Raty interrumpiéndolos- Estamos aquí por otras razones. Sé que les da gusto verse, pero por favor, primero explíquenme que tengo que hacer para poder dar aviso a mis demás camaradas y poner manos a la obra lo antes posible.
-Esta chica me agrada, no se anda con rodeos- Dijo Cesar mientras acercaba un banco a la mesa- Pero no puedo discutir estrategias ni planes de ataque o espionaje sin comer.
-Cesar por dios no- Nike no pudo terminar sus palabras.
-¡Tabernero! ¡Tráeme un pedazo de carne bien grasosa y jugosa y tu mejor cerveza!-
-Primero la comida antes que el trabajo…todos los hombres son iguales- dijo con desilusión Raty.

Y así, se pospuso la plática sobre la intervención de los mercenarios en esa mesa hasta que Cesar “el insaciable” pudiera terminar su comida. Raty no dijo nada mas, tanto tiempo rodeada de hombres le hizo entender que pese a que había cosas importantes que tratar, siempre había prioridades y sonrió para si misma. Quizá sus borrachos compañeros eran unos vagos y hasta infantiles en su comportamiento, pero gracias a ellos nunca se había sentido sola, y además, podía decir que en verdad, ellos eran su familia, y le agradaba ser parte de esa familia.

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Mihaumary el Vie Jul 29, 2011 9:23 pm

awww que genial, nunca habia encontrado la historia, solo había visto a los personajes, sigue asi!!!
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Vie Jul 29, 2011 11:20 pm

Capítulo 4
¿De que lado estamos?
-5 dias antes-

Una fría lluvia golpeaba todo el campamento hylian, que había regresado de la victoria de Rygdell, mientras los soldados estaban resguardados bajo gruesas casas de campaña, sin embargo, uno estaba afuera, buscando a algo o a alguien, la cara del hombre estaba recubierta de una mancha negra, proveniente de su cabellera arremolinada y con una trenza cerca de su oreja izquierda.
Sus penetrantes ojos blancos podían ver más allá del oscuro follaje del bosque Kokiri, sin embargo, no fue suficiente para detectar que alguien lo estaba siguiendo desde hace algunos momentos.
-¿Buscabas esto, padre?-dijo una voz femenina detrás del hombre. Éste último reconoció la voz instantáneamente y una gran sonrisa se creó en su cara.
Una hermosa joven, un largo y lacio cabello negro, una larga gabardina de mezclilla, una falda y botas…mas un par de grandes y majestuosas alas blancas en su espalda.
-¡¿Lia?! ¡No Way! Creí que estarías en el castillo, averiguando algunas cosas.
-¡Te apetece tomar primero esto?-dijo la chica, extendiéndole un gorro y unas bayas de color negro.
-Gracias Lia…Ya era tiempo de que las encontrara.
-No deberías estar buscando esto a tan altas horas de la noche, cualquiera podría verte, recuerda que en la noche hay aún más alerta.
-¡I know! Es sólo que…Me agarró la lluvia y no tenía el casco, así que el tinte se me corrió, y la verdad era mejor estar afuera y tentar a la suerte, que quedarme y firmar mi sentencia.
-Quizás tengas razón. Pero bueno, a lo que vine…descubrí cosas muy interesantes sobre Hyrule durante mi estancia en el Castillo.
-¿De que cosas estas hablando?
-¿Conoces a una tal Zemill? Según los archivos ha sido cinco veces ganadora del torneo que se lleva a cabo cada año en el Pueblo del Castillo.
Un rostro de sorpresa inundó la cara de Ony, él sabía que el torneo de pelea del Pueblo del Castillo es el mas competitivo del lugar, y si ganar una vez tenía que ver mas con la suerte que con la habilidad, ganar cinco veces…era algo anormal.
-Si ella se encuentra en Rygdell en el ataque, no tendríamos esperanzas, sobre todo con los terrenos, que impiden una pelea de estrategias, allí será hombre con hombre…o bueno, mujer.
-Lo sé… los otros alkólikos ya están enterados de este asunto, y por eso Manosanta se dedicara a hacer una trampa para que la chica no se encuentre en la batalla, y así darle una oportunidad a que los tyskanos tengan alguna oportunidad de ganar.
-De acuerdo, aunque yo no he visto físicamente a Zemill, los rumores que corren por el campamento dicen que es novia de Tozaki, un alto mando en la invasión.
-Si, eso también lo había descubierto, sólo espero que eso sea sólo en tiempo libre y no afecte las peleas.
-Y…¿yo que debo seguir haciendo?
-Creo que los alkólikos dijeron que en la pelea, simplemente desaparecieras, que los tyskanos tienen un arma que podría dañarte incluso a ti.
-All right, ¿y tu que harás?
-Buscaré información sobre Tozaki o Sooh, según tengo entendido, son dos generales en la invasión, si derrotamos a estos dos, es posible que la moral hylian se desplome.
-Esta lluvia te enfermará Lia, será mejor que busques refugio.
-Eso haré, padre…Te veré luego.- Y terminadas estas palabras, Lia se dio la media vuelta, extendió sus blanquecinas alas, unas decenas de gotas se desprendieron de ellas, e inició el vuelo, perdiéndose en un frío y oscuro cielo.
***

Rata por fin había despertado de su largo letargo, una débil luz se filtraba por su ventana al igual que una fría brisa.
Su alborotado cabello castaño dorado le llegaba hasta la nariz, causándole un pequeño picor, se lo quitó de la cara separándolo por su frente, se levantó de la cama y puso un pie sobre el frío piso de madera. Un escalofrío recorrió todo su escuálido pero firme cuerpo, así que decidió ponerse sus botas, después de todo, no estaba de humor para estar en la pequeña cabaña oliendo los humores personales de otros cuatro hombres sucios, vagos y flojos.
Salió de la habitación, esquivando algunos excrementos de animales, pero le sorprendió no haber oído discusiones sobre quesos echados a perder, ni sobre de quién era el turno de alimentar a las mascotas.
Cuándo llegó a la mesa encontró un plato con cinco huevos quemados, y una nota de los demás Alkólikos que decía:

“Rata: Fuimos a cazar algo, a Raty se le quemaron los huevos (sin albur) y se fue quesque a cuidar un cerdo, yo que sé. Si te enojas porque no te llevamos siendo tu el mas cauteloso es porque te ibas a poner como…como…como…Kesos sin quesos si te despertábamos así que nos lo ahorramos y nos fuimos sin ti. Hasta la noche, Kesos dice que no te comas sus quesos y Lobo te manda saludos. Adiós
Kai.”

-Bueno, tan siquiera voy a estar solo unos momentos, conociéndolos no podrán atrapar ni a un ciempiés sin pies. ¿Qué puedo hacer?- después de pensar unos instantes y de darle una rápida mirada a su hogar, decidió tomar su espada y sacarle filo.
***

-¡Ahi´sta Kai!-susurró Kesos para sí mismo.-Está a medio metro, ni tu puedes fallar esta vez.
Haciendo gala de su gran oído, Kai, quién estaba arrastrándose lentamente por entre la maleza, levantó el pulgar en signo de haber oído el comentario de su compañero.
Junto a él, estaba Milpe, un pequeño erizo de pocos centímetros de altura, con una infinidad de afiladas púas sobre su lomo, apuntando a un gran conejo, pastando pacíficamente a 2 metros del rastudo y la bestia.
-¿Listo, Milpe? Nos acercamos tres pasos mas y disparas… ¿de acuerdo?- siendo contestado con un pequeño y casi imperceptible gruñido.
Kai avanzó lentamente, pero no notó que frente a él, se encontraba un arbusto enterrado, con espinas a su alrededor, y sin notarlo, Kai se posó sobre él…la reacción no se hizo esperar.
-¡Ahhhh! ¡Pinche espina pendeja! ¡Se me enterró en el…!
Cómo si el grito no fuera suficiente para demostrar la baja habilidad de sigilo de Kai, el grito causó que la bestia que lo acompañaba disparara sus púas alrededor, acertando en cada uno de los alkólikos que estaban presentes; y cómo si la Diosa Fortuna se hubiera compadecido de este grupo, un trío de púas le dio en tres importantes zonas motoras del conejo, causándole la inmovilización.
-Je…somos buenos incluso cuándo somos malos.-dijo Lobo, arrancándose una púa de su brazo.
-Pues, nos pudo ir peor, ¿no?- exclamó feliz Kesos, mientras le daba el golpe de gracia al conejo, con una púa que recién se había arrancado del muslo.
-Bola de giles, no podemos cazar sin que alguien salga herido, ¿verdá?- bufó Manosanta, admirando una herida en su ombligo, mostrando así una peluda y pachoncita barriga.
-Ay cálmate, que por tu culpa, ese gran venado se nos fue.- exclamó Kai, con un tono de burla contrastante con el dolor de cuatro púas que en su costado se estaba quitando.
Una bizarra fusión de un ladrido con una risa se oyó cerca de la zona en dónde estaban los alkólikos, quiénes lo identificaron de inmediato.
-¡Si! ¡Chismes! – dijo Kesos con éxtasis.
-Noticias.- corrigió Kai, buscando el lugar de dónde provino el sonido.
Todos volvieron la vista hacia unos arbustos que se movían violentamente, y repentinamente, una hiena gris saltó de éstos, acercándose a los alkólikos, quiénes la recibieron con una sonrisa.
-¿Qué hay de nuevo, Hienola?-dijo Lobo amistosamente, acariciando la tez del animal, y, a la vez, retirándole una nota que tenía en su pata.
Desdoblándola, todo el grupo de alkólikos y bestias se juntaron para observar el contenido de ésta, entonces, Lobo leyó:

“Queridos alkólikos, Ony me avisó que teníamos nuevo cliente. No puedo creer que lo aceptaran tan rápido, “Así nomás”, como diría Mano. Bueno, supongo que nos veremos en la luna llena. Por cierto, me dí cuenta de que con este nuevo trabajo tendremos más oportunidad de conocer más a Zemill y a Tozaki. Pero no tendremos porque espiarlos más. Bueno, Ony está bien y Raty también. Los veré en unos días. Adiós.
Con amor, Lia.”

-¿Tozaki? ¿Qué no se supone que ya lo habías matado, Kesos?-cuestionó Manosanta.
-Pues..Eso creo, porque pues…de la nada se…desplomó, supuse que era tan bueno que lo había matado sin tocarlo.
-¿Que? ¡Kesos! – exclamaron los demás, furibundos.
-Mejor para ustedes ¿no?, decían que querían probar una peleíta con el.
-¿Si pero de eso ha dejar un trabajo incompleto? ¡¡Kesos!!
-Tal parece que no terminamos el trabajo, tenemos que avisarles a los demás.
-De acuerdo, vamos a la cabaña. Rata tiene que saber esto.
-Ehh…Muchachos, Hienola se comió el conejo.

Gracias muchacheees...



Siempre es un placer que la gente nos lea...

Y si, rediseños de algunos personajes es algo muy probable, un proyekto a mediano plazo.

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Jue Ago 11, 2011 8:09 pm

Mil disculpas por la tardanza u.u

Capitulo Cuatro X: Caminos.

Spoiler:
Las paredes del castillo al caer el manto estelar sobre ellas eran el escenario perfecto para que algún espía o enemigo de la corona se aventurara a jugarse el pellejo para penetrar tal fortaleza.
Evidentemente, eso le importaba poco a una chica que despachaba al último guardia de la parte este para abrirse paso fuera de ese lugar.
Su gabardina de mezclilla cubría todo su cuerpo, lo único que dejaba a la vista, y eso por sus rápidos movimientos, eran sus botas negras. Sin preocuparse mucho de la visión enemiga, la chica revisaba al guardia que había derribado. Al no encontrar nada útil lo hizo a un lado y siguió su camino hasta topar con el final del mismo.

Delante de ella se encontraba la libertad, claro, si lograba sobrevivir a la caída libre. Parecía que titubeaba, puesto que dio unos pasos atrás y se pudo notar como su cuerpo se inflaba por la manera tan honda de tomar el aire. Seguía mirando al frente, sin a<Parente preocupación por nada. Soltó el aire de una bocanada y entonces se lanzo fuera de esas seguras murallas…

La velocidad de la caída le levanto la capucha, revelando así el hermoso rostro de una criatura angelical adornado con una corona de negros cabellos.
Seguía cayendo en picada de forma alarmante. La chica llevaba los brazos extendidos, disfrutaba la caída.
Un par de alas blancas se abrieron paso entre la gabardina. El abrirlas de golpe detuvo la caída, dando la imagen de que la chica pareciera una marioneta de la cual tiraban con fuerza de sus cuerdas. La chica sonrió con satisfacción y empezó a planear hasta una arboleda que se ubicaba a prudente distancia de la mirada ajena.

-Espero que esta vez no tarde mucho- Dijo para si- Esta noche hace frio, más del que suelo aguantar-

Era una noche llena de hermosas estrellas, y los arboles que proveían de seguridad a la chica eran comunes, sin ninguna cosa extraordinaria que lograra captar la atención del ojo experto o del intuitivo. Era el lugar perfecto para dar paso a un furtivo encuentro.
Un gruñido que más que ser de alerta o peligro era de alegría.

-Al fin llegaste hienola-La chica cerro sus alas alrededor de su cuerpo y acaricio al animal- Vas a llevar este mensaje a los alkolikos peque.-

De entre la gabardina saco un pedazo de papiro antiguo y que parecía pertenecer a un viejo tratado por la ornamentación de los bordes y las letras antiguas, solo algo era legible “Melikor”.

Saco otra nota pequeña escrita en letra “moderna” y que tenia toques femeninos, versaba lo siguiente nada mas: “Un objetivo en común es Hasid Melikor, el hombre que busca poner las cosas en su lugar con respecto al príncipe. Les mando un fragmento de algo que si se toman la molestia de leer, volviendo más fácil de entender nuestra situación. Besos y abrazitos”

Ato a la pata del animal ambas notas y las aseguro con una correa de cuero viejo y duro. Le acaricio el lomo con dulzura y alzo la mano señalando en una dirección. El animal emitió el sonido característico de su especie y se perdió en la noche.

-Ahora es mi turno de irme a Paraíso y probar mis habilidades una vez más.-
El par de alas blancas se extendieron nuevamente y con el leve aletear de las mismas, la chica tomo altura y en leve susurro, tomo dirección hacia su próxima
parada, o más bien, a confrontar el destino.
***************

Ya estaban a un par de horas de llegar a su destino, habían tenido en ese intervalo de viaje cinco encuentros aproximadamente, lo que descartaba la ironía del caballero y validaba la sospecha del vagabundo: alguien no quería que llegaran a su destino.
Las ropas de ambos estaban sucias y rasgadas sobre los remiendos, no podían dar aspecto más lastimero del que ya dibujaban en ese instante.
Por su parte, sus dos acompañantes femeninas lucían ligeramente sucias, pero sus ropajes mantenían un estatus dentro de lo permisible en cuanto a daños, pero ellas se notaban mas agotadas. Finalmente, era bien sabido que las artes de la magia eran más exigentes que la defensa personal a mano limpia o esgrimiendo algún tipo de arma.
Hyru mantenía el aplomo que la caracterizaba, mientras que el Hada se notaba severamente cansada, pero no por eso daba el brazo a torcer, no quería aparentar una debilidad de la cual realmente no era víctima, al menos en esos momentos. Ese es el dilema de los hechiceros de magia de cura y protección, que es la más exigente dentro de las artes mágicas tanto anímica, como físicamente. Después de tantas batallas casi del diario, era común encontrarse de esa pesada manera.

-No desfallezcan, estamos ya a unos cuantos pasos-Decía Arzes con alegría.
-¡Calla!-Interrumpió Ligtho- Es fácil para ti decirlo por que de seguro estas acostumbrado a que te maltrate la vida, pero tu trabajo y el de ellas exige de formas diferentes.-
-Joder tipo, porque siempre debes de estar buscando confrontarme, aprende a vivir y dejar vivir a los demás-
-¿Siempre debe de ser igual esto?-Dijo el Hada a los dos hombres- Vivan de forma pasiva, caminaremos quien sabe por cuánto tiempo más codo a codo, hagan eso por lo menos para que sea un andar un poco más tranquilo-
-Déjalos, por naturaleza son un par de necios-Hyru hablaba tranquila-O tal vez solo tengan razones desconocidas para actuar así-Miro a Sanahi y esta le veía con extrañeza- Desconocidas para todo aquel que no entra en su mente hermanita-Hyru sonreía al hablar con el Hada- Así son, me temo, todos los seres vivientes.-
-Algo hay de eso-Susurro Ligtho-Algo de eso…-
-Tu a lo tuyo- Arzes se emparejo con Ony- Pero que te quede claro que mientras estas en un grupo, todos buscan el bien del grupo antes que nada.-
-No way! Piensa lo que gustes, pero las razones que te mueven son las que lo marcan todo, no lo que tu grupo mande.-
-No sabes convivir…-
-Y un vagabundo viene a juzgarme. Wonderful!- Sus brazos se alzaron al cielo y entre ellos, una bala se abrió paso- Amazing!-

A una distancia media de ellos se encontraban postrados y apuntando seis pistoleros en toda la extensión de la palabra: Sombrero vaquero, gabardinas cafés, botas, pantalones de corte bota y tremendas pistolas “Aniquiladoras” que de un golpe certero destrozaban piel como papel.
Detrás de los pistoleros había otra media docena de espadachines a dos manos, los típicos mercenarios con masa muscular grotesca y venas saltadas de todas partes del cuerpo.
No pintaba bien esta mueva lucha en la que se veían enfrascados, y aun así, Arzes sonreía de oreja a oreja.

-Vivo para estos momentos-Decía a la vez que se tronaba el cuello- Hyru, ¿me harías los honores de darme tu fuerza?-
-Sera todo un placer Arzes.- Dijo la hechicera mientras meneaba las manos al compas de un hechizo- Esta vez serás apoyado por el poder del relámpago.-
-Sanahi, ¿Me ayudarías repeliendo esas balas? – Saco su espada en la derecha y en la zurda portaba su boomerang- Prometo que si dejan dinero lo gastaremos en una habitación de lujo para que reposes llegando a paraíso.-
-Solo porque me gusta ayudar- Dijo el hada iniciando un ligero “revoloteo”-¡Anda!-
-See bueno…-Ligtho desenfundo e inicio un trote veloz-Whatever-

La segunda descarga resonó en ese campo abierto y las balas volaban a velocidad increíble en contra de los espadachines. Arzes y Ony corrían a la par que saltaban, se arrastraban o ponían en práctica piruetas mortales para esquivar. Arzes lanzo el boomerang al ataque, pero desgraciadamente tres espadachines contrarios lo detuvieron a punta de espada y lo clavaron en la tierra.

-¡Eso fue muy grosero de su parte!- grito Arzes con molestia mientras dos balas casi le daban en la cara-¡Eso fue peor!-
-¡Calla o mejor usa esa boca para morder al enemigo! No way! - Una bala se abrió camino en ese descuido de la defensa de Ony y le entro de lleno al pecho- Take this! - Antes de caer, lanzo la espada cual jabalina e incrusto a un pistolero al suelo por el pecho- Amazing!-

Sanahi puso una rodilla en el piso al tiempo que Ony recibía aquel impacto. Hyru rápidamente se puso a su lado y la levanto.

-¡No es momento para desfallecer Sana! –Una bola de fuego invocada por Hyru impactaba una bala- ¡Anda, de pie!-
-Estoy muy cansada ya…-Sanahi se esforzaba mucho en mantener la conciencia- No creo poder seguir cubriéndoles-
-¡Ya no es necesario!- Grito Ony levantándose y esquivando- ¡Descansa Sanahi!-

Ligtho estaba utilizando sus últimas energías por como corría y esquivaba. Arzes sonrió de forma retadora y empezó a meterle potencia a sus pies para no quedarse atrás, ahora el enemigo estaba en problemas.
Una vez que estaban a un par de metros de los pistoleros, los espadachines saltaron al ataque.
Con una mirada rápida, Arzes dio a entender el plan a Ony, este último dudo ligeramente, pero, aun así accedió.
Se cruzaron en la corretiza, de tal forma que Ony pasó a la retaguardia y Arzes al frente. Entonces el acero del vagabundo se prendió de un color amarillo resplandeciente, y de su punta se notaba como sacaba chispas.
Otra sonrisa se vislumbro en los labios del joven guerrero vagabundo, sin más, empezó a dar golpes de espada como si la vida no le preocupara nada. No importaba después de todo guarecerse, golpe que daba, golpe que desarmaba o noqueaba al oponente por la carga eléctrica de su arma.
Al salir volando la primera espada, Ony la tomo en sus manos y despacho a un espadachín que custodiaba su arma, ya en sus manos ese precioso sable suyo, los pistoleros se vieron en la penosa necesidad de rendirse.
De ese modo, todos los que sobrevivieron estaban en círculo, desarmados y estaban a merced de la caravana.

-No nos duraron nada, ahora digan para quien trabajan- Interrogaba Ony.
-No pienso responder, el nos matara si ustedes no lo hacen-
-Ay si “El nos matara si ustedes no lo hacen, me meo encima del miedo”-Imitaba Arzes con sorna- Malditos maricas de mierda.-
-Si no piensan decirnos es porque se trata de alguien de los altos mandos de la corona de Hyrule- Hyru se masajeaba la barbilla al decir eso- Tengo mis dudas…-
-No tenemos que matarles a todos-Dijo un espadachín- La idea es en realidad eliminar o detener a uno solo de ustedes, pero como es más divertido hacerle daño a todos-
-Duérmete mejor!- De un golpe en la nuca, Ony derribaba al espadachín- Hablen claro…-
-Para darles información correcta jamás-La máscara de calma era traicionada por los ojos temerosos del espadachín- En realidad debíamos matarlas a ellas, o acaso era al vagabundo, o necesitábamos su sangre para un sacrificio…¡Nunca lo averiguaran!- Una patada a la cara le entro de lleno- Bastardo…-
-¡Aburrido!, desnudémoslos, robemos su dinero, y dejemos que mueran desangrándose.-
-Mejor solo les arrebatamos su oro-Le corto Hyru a la idea enferma de Arzes.

Después de esa resolución, dejaron en ropa interior a los enemigos y ellos se encontraban ya, delante de la entrada principal a Paraíso.

-Aquí me despido- Dijo serio Ony- Me requieren mis amigos, pero espero que la fortuna les sonría todavía más señoritas, remember: when you smile, the world smiles with you- Su cara afable al decir eso se torno seria al volverse con el vagabundo- Tú solo trata de seguir siendo un gran guerrero y ojala nos volvamos a ver –se volteo y susurro- en muchos años-
-Eso ultimo lo escuche, pero venga, que tengas mucha suerte-
-Cuídate caballero Ligtho, uno nunca sabe, pero si volvemos a cruzar caminos será un gusto para mí- Hyru le dio la mano y le entrego un amuleto- Es protección solamente.-
-Espero que sobrevivas sin mi ayuda-Dijo con aire pícaro Sanahi y le entrego una botella con agua- Para curar las heridas que seguro te harás sin mi protección-
-¡Venga esa mano colega!- Arzes tomo la mano de Ony y le jalo para darle un abrazo de camaradería- Suerte amigo, que el sol siempre brille para ti…Alkoliko- La última palabra solo Ony la había escuchado- Andando muchachas, ¡A una nueva aventura!-

De esa manera dejaban atrás a un confundido espía del clan alkoliko, que miraba atónito como Arzes se daba la vuelta sonriendo de esa forma tan especial, de esa manera que significa para el ojo observador, que todo marchaba como él quería.
Sin hacer más caso, Ony Ligtho decidió también adentrarse a esa ciudad de concordia ya que, sus amigos contaban con él.
*********************

Llevaban ya bastante tiempo esperando, Danz se veía irritado por la espera, Méndez simplemente comía despacio para saborear las costillas y Raty miraba extrañada a la puerta de la taberna.

-Tardan demasiado- Insinuó Danz- Esto es molesto-
-Tomemos en cuenta que están viniendo directamente acá después de su última misión, es justo darles una prorroga-Raty enarco la ceja al ver a Danz- Es comprensible, ¿o no?-
-Sientate a comer algo mientras esperamos Nike ¡Otro tarro de cerveza fría!-
-Ay, porque todos a mi alrededor no ven que el tiempo apremia a que juguemos nuestras cartas lo más pronto posible…-

Un fuerte golpe turbo los pensamientos de todos, hasta la fría cerveza dejo de sudar el tarro en el que estaba por la inoportuna intromisión de un tipejo bajo y asustado que se orinaba del susto al ver la puerta.

-Gracias por mostrarme el lugar que buscaba- La voz era femenina y melodiosa- Disculpen la tardanza, es que me estaba costando trabajo avanzar de noche con este frio que se ha soltado- Volteo a la barra y sonrió- Un plato de lo que tengas caliente y con caldo, por favor. ¿Qué esperamos?-
-Ony no hace todavia acto de presencia, ese es el detalle- Dijo Raty cruzando los brazos- Es un torpe-
-¡Me las pagaras chiquilla!- El sujeto que había irrumpido en el lugar se paro furioso y fue a la puerta- ¡Ahora veras!-
-I say no men- De un golpe con la puerta el tipo dio de nuevo en el suelo y Ony le piso la cara- Se un good boy y vete de aquí sin causarnos más molestias, anda-Sin decir más el tipo se paro lloriqueando y se fue- ¿Decían?-
-Estamos todos ahora, sería buena idea que nos repitas el por qué nos contratan-Dijo Raty mirando a Danz.
-Acérquense a donde esta tragando Cesar y les diré por que requerimos de ustedes, pero por favor, que esto no salga de la mesa y de sus demás compañeros.-
-Así será, no te apures- Dijo Lía sonriente.
-Whatever, suéltalo ya-
-Muy bien, hazte a un lado Cesar, bien, ahora vayamos, por el principio.-
*********************


En la planta alta de la taberna donde se llevaba a cabo aquella reunión de negocios, dos hombres escuchaban también atentamente los motivos de contratación por un agujero en el piso.

-Deberíamos cortar sus cabezas y listo-
-Demasiado mundano, me gusta la intriga, la incertidumbre, sentir su temor y ver como se destruyen entre ellos, disfrútalo guerrero en vez de pasarlo mal.-
-Estas demente Melikor, no sé cómo estando tan desquiciado eres fiel a alguien más-
-Ante todo- Sonreía de forma maliciosa- Yo también tengo emociones-
-Lo que tu digas, ahora calla que viene lo bueno-
-Disfruten mientras puedan, después de todo, realmente nadie sabe a quien contrata, sus intereses y menos para quien trabajan realmente-

Y de esa truculenta manera, se cerraba el telón del drama anterior para dar paso a una obra de intriga y tragedia que se cruzaba en diferentes caminos y destinos.
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Kaifan
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Mar Ago 16, 2011 11:53 pm

Capitulo 5:Trampa y descubrimiento

Spoiler:
Capitulo 5: Trampa y descubrimiento.


Una fuerte neblina también recaía sobre el bizarro pueblo de Paraíso, que, contrario a su nombre, era hogar de los más ruines y deshonorables patanes de la región, quiénes habían tomado la ciudad como el centro de operaciones de sus viles actos.
Esto le dio al pueblo una mala imagen, pero en la otra cara de la moneda, era el lugar perfecto para reuniones ilegales o, en el caso que veremos a continuación, de la elección del destino de todo un territorio.
Aparte del olor a sangre seca, de vómito, el olor de un sucio animal llegaba a las calles de Paraíso.
Un pequeño armadillo se abría paso tímidamente, entre las abultadas multitudes del lugar. Cada tres movimientos había una pelea, y si no la había solo llegaba al conato. El pequeño tamaño del armadillo era un gran peligro, por eso, a diferencia de la demás gente de allí, el tierno animalillo evitaba cualquier tipo de problema.
Sobre el, pero bastantes metros, se encontraba un gran animal de plumas plateadas. Su envergadura era de unos impresionantes cinco metros, y sobre su lomo, se encontraban, fácilmente acomodados, cuatro hombres y una pequeña zarigüeya, quién de su aguda boca despedía un espeso humo, haciendo ante los ojos inexpertos pareciera que la gigantesca ave pareciese sólo una nube de tormenta.
Rápidamente, los hombres descendieron de la bestia, y buscaron refugio en los arbustos cercanos; la zarigüeya los siguió de cerca. Mientras tanto, el ave se alejó dirigiéndose hacia el norte, perdiéndose entre el neblinoso cielo.
Los cuatro hombres se levantaron de los arbustos y caminaron hacia un bar, mientras tanto el encuentro entre la zarigüeya y el armadillo no se hizo esperar, ambos subieron ágilmente por la parte lateral de la infame cantina, un pequeño escupitajo del armadillo, y la maderosa pared del techo comenzó a deshacerse en cuestión de segundos, dando la posibilidad de que entrasen por el agujero creado.
Los hombres entraron confiados en la taberna, causando la mirada inquisitiva de los comensales, quienes no dejaban de observarles, no dejaban ni una parte de ellos sin inspeccionar.
El recién llegado más grande, en cuánto a edad y tamaño, odiaba tales actos, así que se aventuró a gritar:
-¡Saquen un retrato! Les durará más.
La expresión causó un temible silencio en aquel lugar, incluso los acompañantes se sintieron intimidados por la violencia de aquel comentario. Sin embargo, uno de los comensales se levantó ofendido de su mesa. Era todo lo que cualquier escuálido temería: 1.95 de estatura, unos grandes bíceps, tríceps y otros músculos de cuyo nombre no puedo acordarme.
-¿Qué pasa si no quiero? ¿Quieres pelear acaso?- dijo con su grave voz.
El escenario era tenso, las miradas nerviosas cambiaban de lugar cual juego de tenis, sin embargo el sujeto de la gabardina se levantó confiado, y puso su mano en el hombro del buscapleitos, la reacción no se hizo esperar.
El hombre furiosamente soltó un puñetazo en la mesa.
-Oigan chicos, no es necesaria tal molestia. Invítame un pavo frito y te perdonamos.- dijo César aparentando o valentía o estupidez.
Ahora los cinco compañeros del hombre se levantaron, cada uno tan intimidante como su líder.
César, retrocedió ante la amenaza pero sin quitar la bonachona sonrisa de su cara. Danz, se acercó a donde estaban los Alkólikos, indicando complicidad, sin embargo, Rata y Raty prefirieron sentarse a la mesa donde aún se encontraban Ony y Lia.
Niké, Kairut, Lobo y Kesos miraron con odio a sus rivales, entonces Kesos tomó un plato de sopa caliente y la arrojó al hombre, golpeando su brillante pelona. Entonces, la batalla comenzó…

-¿Estos son las últimas esperanzas de Hyrule?- dijo Hasid con incredulidad.
-Tal parece que no tendremos mucho de qué preocuparnos.- respondió su interlocutor.
-Yo no me fiaría tanto de este comportamiento. Recuerda que aún no tienen un trabajo, quizás por eso actúan tan…impulsivamente.
Cierto, pero aun así, mira sus movimientos, rápidos, considerando que esta riña no es nada de importancia son muy competitivos, debe ser porque no quieren quedar mal con su próximo cliente.
Mientras los dos hombres discutían sobre lo patético de los pintorescos personajes, una pequeña zarigüeya se abría paso de entre el techo del edificio asomando su larga cabeza gris por un hueco, permitiéndole observar claramente al par.
Después del argumento, la batalla campal había terminado, vidrios rotos, sillas destruidas, gente inconsciente.
El hombre que había iniciado la trifulca estaba tirado bocarriba, y su cara ya no era nada parecido a lo que fue. Hinchada de tanto golpe, la nariz escurría sangre como si fuera un grifo, muchas cicatrices que estaban a punto de cerrar habían sido abiertas de nuevo, y su tostada cara ahora estaba rojiza e infestada de moretones.
-¿Alguien más que no le agrada nuestra presencia?- exclamó Kairut con furia, siendo el silencio el único que contestó.
El trío caminó orgullosamente hacia la mesa donde estaban sus compañeros y los recién conocidos instalados.
-¿Y bien? ¿Tenemos que matar a los perros tyskanos?
-No necesariamente.- dijo calmadamente el llamado Nikedanz, quién tenía un oscuro paliacate rojo sobre sus negros cabellos.- En realidad, también necesitaremos a gente para un trabajo menos tosco… aunque también podrán matar tyskanos si eso es lo que quieren.
-La parte marica le va a…- siendo interrumpido por un fuerte codazo de Kairut en sus costillas y la mirada desaprobatoria de la mayoría de los comensales-… bueno, la parte no-violenta, ¿será algo así como espionaje?
-Pues sí, podría decir que así es. Pero bueno, aquí César les explicara con más detenimiento de que tratará cada parte del trabajo.
Un piso encima de la reunión se encontraban dos poderosos hombres, cada uno con sus habilidades especiales…entonces habló el del largo cabello negro.
-Calla Chrono, por fin hablarán sobre lo que nos interesa, presta atención.
-No tienes que decirlo dos veces.-contestó.
De repente, un pequeño sonido se escuchó a la espalda de los hombres, un pequeño pedazo de madera estaba del lugar de donde provino el ruido.
-¿De dónde chingados cayó eso? – preguntó Chrono sorprendido.
Miraron rápidamente el techo sobre el madero caído, hallando un hueco, y dentro del, alcanzaron a ver cómo se escabullía una larga cola rosa anillada, como de rata.
Inmediatamente Hasid frunció el ceño, extendió su mano y de ella salió una bola de fuego que, a una velocidad impresionante, le dio de lleno a la zona de la posible trayectoria del intruso.
Una explosión había sido causada por el impacto, cegando al par por unos instantes. Cuando por fin el humo se disipó, un extraño animal estaba en el piso, incinerado por el ataque de Hasid; su cuerpo humeaba, dando un espectáculo enfermizo.
-¿Qué…no es la bestia de la chica de los Alkólikos?
- Una zarigüeya…si, lo es. Es una lástima que muriera de una forma tan dolorosa, el animal no tiene la culpa. Pero lo hecho, hecho está.
Hasid se acercó al cadáver y lo pateó hacia la esquina de la habitación con desagrado pero sin asco.
-Mira, ya le está dando las instrucciones, escuchemos.
El par se acercó al agujero en el piso, y volvieron a guardar silencio para escuchar la conversación.
La importante reunión que allí se llevaba a cabo, es seguro que cambiará el destino de ambas naciones, sin embargo, aún es muy temprano para saber si para bien… o para mal.
*****
El antes considerado impenetrable fuerte de Rygdell ahora estaba conquistado. Hombres de orejas largas y afiladas caminaban dentro de sus muros, en una situación que los abuelos de los hombres considerarían imposible.
Uno de ellos, de cabello rubio y ojos azules, entraba a un cuarto especial donde estaba reunida la crema y nata del Ejército de Hyrule.
Entre los que estaban sentados se encontraba Tozaki, Maximilahn, Hinata, y al hombre más importante dentro del ejército: Alx. Tenía una mirada calmada, ojos rojos y cabello tan negro como la noche. Se veía bastante joven, menor que todos los allí presentes.
-Buenas tardes a todos, perdón por la tardanza.- se excusó Sooh y tomó asiento a un lado de Tozaki, quién lo recibió con una pequeña sonrisa.
-Bueno.- comenzó Maximilahn.- Cómo todos aquí sabemos, Nikedanz y César Méndez están en pláticas con la banda de mercenarios conocidos como “Los Alkólikos” y ellos…
-Son estúpidos.- interrumpió Sooh.- No podemos dejar que nuestra campaña dependa solamente de gente tan…impredecible como ellos, recuerden que dejaron la misión de matar a Tozaki sólo por que se desmayó. Digo, ni siquiera comprobaron que su misión estuviera cumplida.
-De eso estamos conscientes.-Comenzó Hinata, con un hilo de voz que mostraba inseguridad, indicando que no se sentía en confianza.-Sin embargo tendremos a Niké siguiéndolos de cerca para procurar que no cometan ningún error, Niké puede…
-Aún así…
-Son justo lo que necesitamos.- Interrumpió de nuevo Maxi, aparentando aburrimiento.- Estoy 95% seguro de que Hasid tiene algo que ver con los Tyskanos, y cómo es así, el debe de estar enterado de todo lo que está pasando, dentro y fuera de esta guerra. Los Alkólikos son impredecibles, y eso es lo mejor que podemos hacer. Si lo que mi padre dijo sobre de que Melikor es el mejor del mundo prediciendo, lo único que podemos esperar es que no pueda con los Alkólikos.
-Yo estoy con Maximilahn, a situaciones desesperadas, acciones desesperadas.- dijo Tozaki con calma.
-¿Qué? ¿Cómo puedes decir tal cosa? ¡Ellos intentaron matarte! Ni siquiera estamos seguros que esto no sea otra trampa para acercarse a ti y matarte.-exclamó Sooh, quién creía ser el único cuerdo en la sala.
-Aunque…ahora que lo pones desde esa perspectiva…-se dijo para sí mismo el hombre de los ojos aletargados.
-Vayamos al grano, todos.- exclamó Alx, mirando con cuidado a todos los presentes. ¿Quién apoya la idea de los Alkólikos? – Maximilahn, Hinata y Alx, levantaron su mano.
-Increíble…están confiando demasiado en gente ajena a nosotros y no a nuestro poderío militar.-dijo el güero enfadado.
-Pero Sooh, debes de entender que no podemos darnos el lujo de…-pero antes de que Hinata pudiera terminar su oración, la puerta se abrió de un portazo. Zemill estaba en la puerta, jadeando de cansancio, sobrecogida por una gran noticia que tenía que informar a la élite.
-¡Tozaki! ¡Por fin encontramos el cuarto que buscábamos! Aparentemente estaban por lo menos dos hechiceros, encontramos algunos libros, y ensayos sobre la magia.







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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Glitch04 el Miér Ago 17, 2011 1:41 am

Ok hasta ahora voy en el capitulo 3 X. Lo que puedo decir es que va muy bien, lamento si me atraso, pero tampoco quiero apresurarme a mi mismo. El capitulo 3 me gustó. Quedó muy natural. Los personajes con sus pasatiempos, narración buena y conversaciones muy aceptables, aún no leo el 3X, pero en eso ando. Pero el 3 me gustó mucho, hasta ahora el mejor. Los personajes en su tiempo libre mientras que los otros hablando de forma entendible lo que ocurría con aquella batalla. Muy buen capitulo, mañana le continúo. ñ_ñ

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Miér Ago 17, 2011 9:56 am

Bueno muchas gracias por leernos Fr3DS, eso ayuda a que le sigamos echando ganas y demas. Aunado a eso, es genial que sea de tu agrado la historia.

Capitulo Cinco X: Puntos a esclarecer.

Spoiler:
Los mercenarios escuchaban con atención a su contratista, aunque en ese momento no hablara de la misión, sino del trasfondo y de la importancia que recaería ahora en sus hombros. Sí, todos prestaban atención, pero los únicos que de verdad escuchaban eran: Raty, Lia, Kai y Kesos.
-En verdad es vital que recabemos la mayor información sobre el enemigo y mas utilizando sus habilidades, tanto las brutas como las de sigilo- Danz hablaba como un orador nato y seguro- Quiero que en verdad entiendan que la corona…-
-Blablabla- Le imitaba Rata en susurros para que oyera Lobo- Blablaculoblabla, blablatoqueteosblabla-
-¡Rata!-Le recrimino Raty a la vez que le daba un codazo- Esto es muy serio-
-Tranquila chiquita- Dijo con calma el chico- Para eso esta Kai Escuchando junto con Kesos-
-Eres incorregible- Dijo molesta la chica- Tú…¡Ah!- Raty dio un gran grito y se tumbo sobre la mesa.
-¿Todo está bien?- Kaifan ya estaba a su lado junto con Rata- ¿Raty?-
-S-si Kai es solo que…-Se acerco al oído del mercenario y susurro- Están aquí-
-¡Oh No! – Grito Kai- Se nos va a desmayar, tenemos que ponerla en un sitio cómodo y atenderla rápidamente- La sujeto en brazos y giro con ella en dirección a sus contratistas- ¿Podremos continuar esto en una pensión verdad?- Cuestiono.
-Bueno la verdad es que…-Danz se mostraba extrañado de ese comportamiento.
-No hay problema- Dijo Cesar poniéndose en pie con su característica sonrisa afable- Adelántense si gustan mientras pagamos aquí-
-Kesos y yo nos quedaremos aquí con ellos Kai- Dijo Lobo sonriendo ampliamente- Ustedes vayan y vean por Raty-
-Seh, bueno, andando Kai- Dijo Rata mientras le ayudaba con algo del peso de Raty- Vámonos-
Ony y Lia raudos se pusieron a los costados de las puertas y le dieron el paso a Rata y Kai, detrás de ellos seguía NikeDanz con cara de que no entendía nada. Al salir el, los espías alkolikos cerraron la marcha y caminaron a prisa.
Ony tan hábil y perceptivo como siempre, vio que a una calle de distancia les seguían, lo había detectado por el ruido de algo de basura que había sido movida. Miro ese lugar, y sonrió.
*********************
En la parte de arriba del lugar donde se encontraban ahora solo dos mercenarios y Cesar, un consternado y furioso Crhno maldecía al tiempo que Hasid con calma se ponía de pie y miraba con más detalle el cuerpo de la zarigüeya intrusa.
-Desgraciados imbéciles bastardos- Crhno no detenía su letanía de improperios- ¿Cómo fue que paso Hasid?- Su tono más que de duda era acusador- Iré a matarlos ahora mismo…-
-Contrólate Crhno- Hasid con un ligero movimiento de manos hizo levitar el cadáver del animal- Los subestimamos y este es el precio a pagar, ve esto- El cadáver se deshacía en una especie de liquido blancuzco- Un “sustituto”, hasta sus animales son de cuidado- Dijo sonriendo y con un movimiento de su mano el cadáver se impacto en la pared- Perdimos este embate, pero me agradan, son listos aunque aparenten ser unos cualquiera, que interesante será esto-
-¿Lo vamos a dejar así? – El guerrero cerro con ira los puños y miro al amo de las artes mágicas- Melikor dime que no nos quedaremos así-
-Por ahora si- Respondió inmutable- Dale crédito a su planeación, por que ganaron esta partida, pero ya sabeos su manera de jugar, no correrán con la misma suerte ya- Con un gesto, una capa de viaje se acerco a él y se acomodo sobre sus hombros- Tengo más cosas que hacer, pero confió en que seguirás en tu papel de guardián.-
-Así será, aunque me dan ganas de matarlos.-
-A su tiempo, todo se dará a su tiempo, lo sé-
Con enigmática sonrisa de confianza, Hasid Melikor salía de esa pocilga, caminaba a un lugar oculto de la vista de la gentuza de Paraíso, y desaparecía gracias a un círculo morado bajo sus pies.
A su vez, cuando ya se habían ido los alkolikos con Cesar y Hasid ya no dejaba rastro suyo, el “guardián” destrozo el piso, miro con desprecio al comensal de aquel lugar y dijo de manera clara “Que más da, nadie vera y con algo debo alejar esta ira”. Con ese aviso, el dueño de aquella cloaca cerraba los ojos y sentía por última vez, como el aire llenaba sus pulmones y el temor se le escurría en la entrepierna.
*********************
Seguían caminando aparentando tener un rumbo, en realidad si existía tal lugar al cual ir pero no era lo que habían dicho antes. Se habían internado en calles solas de Paraíso, un laberinto para cualquiera, pero no para ellos.
De repente, veloz como el viento, el pequeño animal que se creía término calcinado, saltaba de una ventana de las casuchas del lugar y detrás de la zarigüeya aparecía el armadillo.
Gueya caía entre los brazos de su ama y Kesadillo era guarecido en los brazos de Lia.
-Debemos encontrar una forma más discreta de comunicarnos Gueya- Dijo la chica en tono juguetón al animalillo- Esto pudo salir mal-
-¿De qué habla ella?- Pregunto Danz con cierto recelo.
-Estuvo bien- Dijo Rata soltando a la chica al mismo tiempo que lo hacía Kai- De esa forma tuvimos buen pretexto para salir de allí antes de que pasara algo malo-
-¿Alguien podría explicarme que pasa?- Dijo Danz con tono más fuerte.
-Lo mejor fue que todos entendimos que debíamos huir- Dijo Kai orgulloso- Pero sin descuidar al contratista o a nosotros, Lobo y Kesos sobre todo entendieron al instante, la sonrisa de Lobo es mejor que un guiño-
-¿Escapar?- Danz se sentía a cada paso más confuso- ¿De quién?-
-De unos soplones o quizá enemigos- Ony caminaba al mismo ritmo que todos pero más al acecho de cualquier cosa de cuidado- Si, no hay dudas guys, solo nos siguieron estos pequeños- Dijo mirando a los animalitos que les acompañaban- Estamos a salvo-
-De modo que alguien nos espiaba- Dijo con alivio Nike—Menos mal-
-Yo no estaría tan tranquilo- La voz seria y grave de Kai imponía- Si ya saben de nosotros es peor de lo que parece-
-No lo niego, pero si no atacaron fue porque sabían que eran de cuidado-
-Mas bien- Lia se acerco y miro a Nike a los ojos- Ya están planeando la siguiente jugada-
Un característico e incomodo silencio inundo el sitio en el que se encontraban, en verdad estaban metidos en algo tan serio, que incluso antes de saberlo, ya les estaba dando problemas.
-Sigamos- Una vez más, Kai hablaba- Nos veremos con Lobo en unas calles más adelante y después iremos con ManoSanta para largarnos a otro sitio-
-¿Ya todo estaba planeado?- Pregunto NikeDanz.
-Vamos Nike, seremos vagos y alkolikos- El usual tono desinteresado y flojo de Rata cambiaba por uno serio y calculador- Pero procuramos que si entramos a lugares peligrosos, al menos tengamos un plan de acción, no todo es impulsividad. Bueno –El tono de voz volvía a ser el mismo- Como sea más rápido-
NikeDanz miraba con asombro a los mercenarios, era verdad que eran considerados una panda de brutos (lo único que se decía rescatable, eran sus espías) pero al verlos actuar así, su visión de ellos cambio. Sonrío para sí mismo, las explicaciones de lo importante que era la misión eso sobraban, estaba en buenas manos y ellos, eran conscientes de en donde estaban parados.
*****************
Ahora cambiaremos el escenario un momento para dar seguimiento a esta historia desde otra perspectiva. Nos trasladaremos, querido lector, a la fortaleza que fue conquistada por los Hylianos: Ryggdell.
Los guerreros que ocupaban esa antigua guarida enemiga, corrían por todos lados llevando la buena nueva del descubrimiento de libros, anotaciones y tratados sobre la magia hallados en varias partes del lugar, pero por sobre todo en el observatorio.
Los soldados corrían de una esquina a otra de esa caída guarida, pero, cuando se cruzaban con los altos mandos, se cuadraban en el acto y saludaban manteniendo el pecho hinchado y la mirada en alto y firmes como espadas. Como no tener esa disciplina, si la más grande comitiva defensiva de la corona caminaba delante de ti.
Delante de todos andaba el capitán Sooh con su paso firme con la mirada penetrante y decidida; a un costado, la teniente Hinata; en medio la cabeza de todo, Alex con sus ojos rojos y mirada calma, junto a el Maximilanh, amo de innumerables artes místicas y una personalidad cínica y sarcástica más fuerte que cualquier espada. Cerrando la comitiva, Tozaki el guerrero más afortunado y Zemill, el arma más valiosa del ejercito.
Todos ellos caminaban a paso rápido para indagar sobre el descubrimiento que tanto se pregonaba, ya que de esa forma, podrían resolver el misterio detrás de la forma en que la gente de Tyska se hizo con el arte de la magia.
-¡Es aquí sabio Maximilanh!- Decía un soldado poniéndose a un costado de la entrada.
-¡Diosas, todos son tan aduladores aquí que dan asco!- Se quejo Maximilanh- Para ti muchacho- Dijo mirando al soldado- Cualquiera que sepa leer es una eminencia, anda, apártate para que podamos entrar-
-No deberías ser tan descortés con los demás- Dijo Alex con su voz suave y clara.
-¡Bha! ¡Aquí nadie merece consideración alguna! Bueno, exceptuándote a ti y a Hinata por sus modales, de ahí en fuera nadie merece nada-
-Nunca cambiaras- Alex más que parecer desilusionado, lo decía aliviado.
Ya se encontraban todos adentro de ese recinto. El lugar no había recibido daño alguno por el reciente ataque. No porque se hubiese respetado, sino por el hecho de que nadie estaba ahí al momento del asalto.
-Bien, escuchen con atención- Sir Maxi se paro al centro- Busquemos entre todos los papeles que aquí ven, una pista que nos apunte una luz a la cual dirigirnos sobre quien está detrás de todo esto…-
-Sir Maxi…-
-¡Ay por las Diosas! ¡No me interrumpan!-
-Pero, que debemos buscar exactamente en estos…-
-¿Aun estas aquí soldado?- El tono de molestia era corrosivo- ¡por favor lárgate a entrenar o algo así!¡Que solo se queden los altos mandos de la corona y cualquier otro vasallo fuera-Sir Maxi abrió sus ojos y grito con desprecio- ¡Ahora!-

Sin decir nada más y con temor, todos los que estaban ahí se fueron corriendo cual cucarachas escapando de la cocina, solo se mantuvieron estáticos los que se sabían, no entraban en esa categoría.
Sir Maxi tardo en hablar, primero se fijo que no estuviera ya ningún “vasallo” y al estar íntegramente seguro, hablo.
-Solo buscaremos entre los papeles información que nos lleve al posible autor intelectual de esto…-
-¿Cómo sabe que solo es intelectual, y no el que llevo a cabo toda la maniobra Sir?- Cuestiono Sooh.
-Tú siempre tan inquieto de mente- Ironizo el aludido- Es simple, es alguien listo y que, más que confía en sus vasallos, confía en qué el destino le dará la razón y en que la gente a su servicio se cree, Estúpidamente, lo bastante importante, como para no errar en la tarea. Alguien así de soberbio, no se parte la cabeza en querer hacerlo todo él solo-
-Bueno, viéndolo asi, tiene sentido- Dijo avergonzado Sooh.
-Si, si pensaramos, no nos meariaos encima de la emoocion de entender cosas tan fundammentales de la vida como…-
-Hasid Melikor- Dijo con calma Alex a la vez que se alzaba- Es el.-
-Tengo mis sospechas- Dijo molesto por la interrupción Sir Maxi- Pero sin pruebas…-
-Aquí está todo lo que requerimos- Alex alargo a Maxi una hoja con letra escrita a mano clara y estilizada- Lee Maximilanh.-
-Seguro en tu afán de irnos rápido de aquí te engañaste con esto- Con calma empezó a leer y todo quedaba claro aparentemente por la fisonomía de su rostro- Si fue Melikor- Concluyo.
-Pero…-
-Hinata no te preocupes, no hay duda- Intervino con calma Alex- Esa hoja es una orden directa de él, para un tal “Mark ijram”, para que se encargara de hacer llegar estos escritos hasta este punto, y ponerlos bajo cuidado de dos guardianes.-
-Aun así, algo no está del todo bien aquí, estos guardianes no tenían idea de por qué estaban aquí, si cuidaban los escritos per, ¿nada mas eso? No, claro que no, alguien tenía que enseñarles el arte de la magia y estos guardianes no lo sabían…-
-¿Y cómo lo puede asegurar?- Pregunto Tozaki a Zemill con aire de incredulidad- Para mí que inventa cosas.-
-Aquí lo dice, so bestia – Dijo Sir Maxi- Hasta yo tengo mis limitaciones, pero estando aquí escrito, está más que claro. Melikor exige a “Dark Itram”, que ese es el nombre del sujeto Alex, que mande solo a vasallos que no hagan preguntas y sean diligentes en su trabajo; menciona también que otro individuo vendría a instruir en magia y otras artes a los tyskanos. Bien, Itram fallo al dejar este papel aquí para que lo encontráramos y por la falta de sangre, no hay rastro de los guardianes o los instructores. Hasid si está detrás de esto, lo sabia- Dijo el maestro de varias artes mágicas a la vez que estrujaba el papel- Ahora tenemos una idea de a que le daremos la cara-
Un silencio incomodo inundo el lugar. No eran meras habladurías, ya era un hecho, uno de los mas grandes conocedores de las artes de la magia y poseedor de asombroso poder y habilidad, era su enemigo. Por si fuera poco, era una mente brillante, que además contaba claramente con mas aliados a su lado, las cosas se tornaban feas.
-Bueno- Zemill rompió el silencio- Si ya sabemos quién es, pues, en marcha. Vayamos a donde está y matémoslo y listo.-
-Cuando te hable de alguien más fuerte que tu antes –Maximlanh hablaba con tono gélido- Nunca imagine a un sujeto del tipo de Melikor. Yo me refería a una persona que te diera batalla y durara horas el encuentro, no a un combate en el que tu retador con solo verte y señalarte reventara tus venas o hinchara tu cerebro, eso es demasiado-
-Pero. Si es un mago debe ser lento o…-
-El es especial- Alex perdía su tono tranquilo y su cara incluso parecía gastada al hablar- Pertenece a una casta de magos de elite, que pocas veces se requieren para combatir o hacerlos entrar en acción. Es una solución definitiva a cualquier problema.-
-Vaya, ustedes hacen que pierda las ganas de todo- Dijo cohibida Zemill.
-Ya veremos que hacer- Atajo Tozaki con tranquilidad- Deberíamos alegrarnos de que al menos, ya no podrán sorprendernos a futuro, supongo.-
-Esperemos que tengas razón- Dijo despacio Sooh- En verdad que ahora me sentó a salvo de saber que contaremos con mas aceros para apoyarnos, aunque tenga hedor a alcohol-
-Lo que cuenta es que nos apoyen, quienes quiera que sean- Dijo Hinata con aire reflexivo- Además es apoyo, no la escuadra principal Sooh.-
-Todo saldrá bien- Tozaki se cruzo de brazos y sonrió- Somos fuertes y estaremos preparados-
-Si, tienes razón- Dijo Alex, recobrando su temple- Estaremos listos para lo que se nos venga encima. Vayamos a comer, ya perdimos mucho tiempo y alimentarse es igual de importante que el entrenar o planear algún movimiento-
La tensión se rompió en ese momento. Todos recobraron un poco los bríos y anduvieron fuera del lugar más relajados y comentando su hambre o ideas para el futuro, solo se quedaron Maximilanh y Alex ahí.
-No es tan inútil como piensas- Dijo el líder de guerra- Les dio animo sin saberlo y rápidamente-
-Falsas esperanzas, diría yo. De cualquier forma solo el tiempo lo dirá y contra ese, ni Melikor puede hacer nada, por más que pueda ver al futuro o pasado, hay cosas que son inevitables.-
-Tú crees que moriremos, yo, le apuesto al azar y a nuestra destreza.-
-Como dije, falsas esperanzas, Melikor es una leyenda viviente, mientras que juntándonos a todos nosotros, bueno, no hay mucha diferencia en las probabilidades.-
-Ya lo veremos- Alex le puso una mano en el hombro- Andando, vayamos a comer algo y descansemos, esta revelación, ha sido muy pesada-
El usuario de las artes mágicas salió primero, no lo admitió, pero su rostro se veía fatigado. Detrás de él, el experto en guerra avanzo, se detuvo un momento, y cerró la puerta de aquella sala que les había dado ese vuelco a sus destinos.
*********************
Paraíso apenas y se divisaba en la lejanía. Después de que el caballero Ligtho tomara su rumbo, no se detuvieron por nada y, curiosamente, nadie se cruzo en su camino.
Eso había repercutido en transformar el camino en algo que les causaba aprensión a los caminantes y cierta incertidumbre.
Pese a todo, estaban descansando al fin, ellas dos se encontraban recargadas en un árbol de tronco grueso mientras él había ido a buscar algo de alimento y a reconocer el terreno.
-Hyru, ¿Qué crees que paso finalmente en Rygdell?-
-No tengo idea Sana, pero algo me incomoda, ese hombre que anulo nuestra magia, su nombre me suena de un lugar, pero, no sé de donde-
-Ni yo tengo idea-El hada se encogió de hombros- ¡Uf! Extrañare la vida ahí, aunque la mayoría del tiempo estábamos encerradas ahí en el observatorio apilando libros, era mas cómodo que esto. Además, el guerrero Itram dijo que cuidáramos muy bien de esos tratados de magia-
-Da igual, la gente de Rygdell ni por error sabría usarlos si nadie los instruía, y además, ya debe haber enemigos quemándolo todo. En este momento, me interesa más ese hombre, que los libros-
-¡Pero Hyru! ¡Nosotras éramos las guardianes de aquellos libros!-
-Los libros siempre pueden reescribirse, las vidas no, fue lo correcto irnos-
El hada ya no replico. Miro a su amiga de magia y asintió con la cabeza. Arzes lo había escuchado todo, no por espiar si no por casualidad, no pareció inmutarse en lo mas mínimo, pero una sonrisa brillo en sus labios, la misma de que recurrentemente aparecía, augurando algo que le agradaba al vagabundo.
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Vie Ago 26, 2011 6:00 pm

Spoiler:
Capitulo 6: La lealtad de los amigos.
Maximilahn se acercaba a un cuarto tapizado de hermosos cuadros, contrastando con el aspecto bélico del exterior. Se tumbó en una gran cama adornada con bellos grabados, se quitó las botas y su capa y las aventó en una silla cercana.
Un quejido salió de la silla, y luego, una persona se levantó dando tumbos de la silla.
-¿Qué quieres, Zemill? Estamos en descanso…puedes ir a tener sexo con Tozaki si quieres.-dijo fríamente Sir Maxi, sin siquiera mirar a la chica que estaba en la silla.
-Sir Maxi…quisiera hablar con usted.-dijo humildemente la chica, tono que intrigó al caballero, sabiendo el orgullo y necedad que ella siempre mostraba.
-¿Y porque tiene que ser justo ahora? ¿No puedes esperar a mañana?- dijo cansado Maxi.
-Pues…si pero, ya estamos aquí, ¿Por qué no?-El hombre se levantó de la cama, se dirigió a la ventana y miró a luna fijamente.- Entonces… ¿podremos hablar?
-Es sobre Hasid, ¿no? –adivinó.
-Pues sí… me estaba preguntando quien es aquel que le da tanto miedo a incluso el alto mando de Hyrule. Y bueno, si es tan bueno cómo dices…quizás él es el rival que tanto he estado buscando.
- Eres tan estúpida cómo pareces, tu no le llegas ni a la planta del pie si a poder se refiere…ni siquiera yo, el mejor mago y estratega de todo Hyrule me atrevería interponerme en su camino.
Maxi entonces miró con seriedad a Zemill quién estaba allí plantada, con la cara repleta de confusión…Maxi no la culpaba.
-Espero no causar un problema o algo así pero es que, quiero saberlo. ¿Qué es lo que hizo para que usted le tenga tanto miedo.
La respiración de Maxi se aceleró. Se pasó una mano por la cabeza indicando así que la pregunta no sería tan fácil de contestar, pero continuó:
-El…Hasid, eh…bueno, hace veinte años, cuando el actual rey de Hyrule dio su golpe de estado…todo el mundo se dividió, algunos creían que su razón era real, y que el país no estaba cómo para esperar a que el nuevo príncipe creciera… otros creían que era ilegal lo que pasaba y que el príncipe era tan legítimo como su padre. Bueno, Hasid era de éstos últimos.
-Entonces, supongo que él ayudó a que el príncipe y su madre escaparan hacia Tyska, ¿no?
-Sí, pero no sólo era por la lealtad que le tenía al reino, si no por la que le tenía al rey. Ellos eran mejores amigos, casi tanto como hermanos. De hecho, Melikor es el padrino del príncipe.
-Y por eso intenta darle el trono.
-Darle el trono que en realidad le pertenece por derecho.
-Si… bueno, eso ya lo sabía, pero aún no me has dicho por que le tienes tanto miedo.
Maxi aspiró con profundidad, y se volvió a quitar el sudor de la frente…contar eso le causaba bastante dolor emocional, Zemill lo sabía, pero ella necesitaba saber de que era capaz el infame Melikor.
-Mientras ocurría la batalla en el palacio, mi padre, quien hasta ese entonces yo consideraba el mago más fuerte del mundo, se le ocurrió plantarle cara a Hasid. Mi padre usó un poderosísimo hechizo contra él, uno que ni siquiera yo aún consigo perfeccionar…pero Melikor, lo desvió con una sola mano, y en menos de un parpadeo, mi papá ya estaba muerto, frente a mí. …el que yo creía el mejor, el único, era mi ídolo, estaba frente a mí, un pequeño de 8 años…muerto. Melikor entonces me vio con sus negros ojos, yo tenía tanto miedo como nunca lo he tenido, en ese momento esperaba morir tan repentinamente como mi padre, pero Hasid sólo se me quedo viendo, y se fue.
Maxi hizo una pausa para sentarse en la cama y poner sus manos entre su cara. Un silencio enorme se creó en la sala…Zemill ya sabía lo que quería, pero aunque su habilidad para hablar no le era muy. Se sentó a un lado de Maxi, y con amor le comenzó a sobar el hombro.
Para Zemill, este fue un momento donde vio el lado humano de Sir Maximilahn, una de las piezas más importantes en la ofensiva Hylian.
En el frente de la fortaleza se encontraban los altos mandos de Hyrule hablando del futuro al tiempo que se alimentaban de la suculenta comida que habían encontrado en la cocina del castillo.
-¿Crees que Melikor trabaja solo Alx? ¿Para sí mismo?- Pregunto Hinata.
-No-Respondió Alx a secas.
- ¿Entonces con quién está?
-Cálmate Sooh, con calma. Debe estar acompañado de algún otro rango alto de lo que fueron los días dorados de Hyrule.
-Eso no puede ser porque aparte de Maxi y de ti ya no hay más altos rangos.
-No estés tan seguro, Tozaki- Dijo serio Alx- Hubo un general legendario que “murió” hace veinte años…en la batalla del castillo.
-Te estás refiriendo a Roy, ¿verdad?
-Si Sooh, no se me ocurre alguien más fiel al rey y que tuviera la fuerza para resistir el andar de Melikor, además, coincide con la fecha de su supuesta muerte, así que en lo que a mí respecta, nos las veremos con esos dos.
-¿Quién ese tal Roy?- Dijo inocentemente Tozaki, causando la mirada de incredulidad de los comensales.- Vamos chicos, yo no conozco toda la historia, no es mi culpa no saberlo, no soy de aquí.
-Chrono Roy era uno de los mejores comandos de las viejas épocas de Hyrule, si a mí me consideraban genio, Roy era único, prodigio y genio en todo tipo de menesteres relacionados a la guerra. Era el capitán de toda la tropa de Hyrule y desapareció en la batalla del palacio. Se dice que le vieron morir atravesado por una lanza por la espalda, pero, ahora me doy cuenta de que escapo con Melikor para ayudar al príncipe.
-¡Válgame! Cuantas cosas están complicando nuestro trabajo. –Dijo Tozaki con una voz aguda- Bueno, en pocas palabras nos vamos a enfrentar a viejos amigos que cayeron en el olvido.
-Esto es un problema muy grande- Dijo Hinata mirando al cielo- Vienen momentos difíciles aquí y temo por lo que pueda pasar a partir de ahora.
-No importa, yo mataré a todo el que se atreva a ponerse en nuestro camino.
-Calmado Sooh… Pase lo que pase y se venga lo que se venga, le haremos frente. Sé que tenemos buenos elementos aquí y que podremos hacerlo.
-Tienes demasiada confianza, Tozaki- Le reprendió Sooh.
-Lo llevo haciendo de toda la vida y bueno – Tozaki se encogió de hombros y sonrió- Aún me ven aquí.
Alx los observaba con atención y no decía nada, pero cuando Tozaki hablo sonrió con el también. No es que él fuera tan confiado, pero si entendía que, si algo tenían a su favor, era su valentía y el apoyo de todos los guerreros, así que no tenía por qué temer a nada, estando con tan buena compañía.
*********************
Arzes y las chicas ya tenían buen rato caminando hacia el este, pero por alguna extraña razón, habían acordado ir a una costa, aunque nadie había dicho para que, a esa decisión ya no se le podía dar marcha atrás.
Tenían rato de andar y no encontraban rastro alguno de poblado o de la costa en sí. Después de haber estado andando tantas horas sin descanso, era molesta esa perspectiva de no tener un lugar al cual llegar a restaurarse.
-Ya estoy muy cansada- Se quejó Sanahi.
-Aguanta, no puede faltar tanto, un poco mas- La consoló Hyru.
-Llevas horas diciéndome eso- Dijo Sanahi con un tono de berrinche- Ya quiero dormir, me siento agotada y sin fuerzas, ni ganas de seguir caminando, necesito un descansar.
-De verdad ya no debe faltar tanto- Intervino el vagabundo- Incluso ya siento como la brisa marina y el olor a sal se impregna a mi ropa. No debe faltarnos mucho, andando.
-¿A dónde llegaremos caminando en esta dirección?- Cuestionó Hyru.
-A Swingbay –Respondió Arzes con un tono radiante- Un lugar donde la bebida es barata y la hospitalidad de su gente les precede, eso sin contar su cielo lapislázuli, su mar jade y su arena clara y fina.
-Vaya, si te conociera más, diría que vienes aquí muy seguido.
-No es eso, solo leí un cartel que dice que estamos ya a veinte minutos de camino de la entrada principal. ¿Ven? Se los dije. ¡Vamos!-exclamó haciendo gala de unos bríos que el par de hechiceras habían visto jamás, ambas intercambiaron miradas de extrañeza.
Así, con una nueva inyección de emoción, se encaminaron hacia aquel lugar que decía tener cosas tan prometedoras.
Después de algunos minutos de camino, Arzes y las chicas llegaron a un lugar que en verdad parecía un paraíso tropical. Todo lo que estaba escrito en el cartel era verdad: cielo lapislázuli, mar verde jade, arena delgada y clara. Había a su vez varios lugares que vendían licor de coco y de otras plantas y el olor de la comida era algo maravilloso. Las personas charlaban con una alegría cual si fueran infantes, al tiempo que los reales niños jugaban en las limpias calles, todos y cada uno de ellos con una sonrisa que apenas les cabía en la cara.
-Bueno, en realidad es tan hermoso como decías, ahora solo debemos buscar un lugar donde puedan hospedarnos y asunto terminado.- dijo Sanahi, al tiempo que soltaba un sonoro suspiro.
-Eso va ser más difícil, dudo que exista una posada aquí cerca.
-Por el contrario Hyru. Debe estar aquí cerca por que de no ser así, ¿para qué cojones anuncian el lugar?
-Arzes no es necesario que uses frases tan soeces.-reprendió Saya.
-Perdón, Sanahi, pero es que quiero ver si en verdad el licor de coco y el pescado borracho es tan bueno como me ha dicho un amigo mío.
-¿Necesitan un lugar donde quedarse jóvenes?- Decía una señora de pelo y ojos castaños de sonrisa alegre y perlada- No hay hoteles por aquí cerca, pero podemos darles posada en nuestra humilde choza-Señala una casa de palmera cerca de la playa- Solo vivimos mi esposo y yo y tenemos un cuarto de sobra, por lo que la juventud será muy bien recibida.
-No importa, yo puedo dormir en la arena solo necesitaba un lugar para las chicas ¡Iré a probar todo el licor que pueda! ¡Hasta mañana en la tarde!- Entonces Arzes, como si no hubiera caminado por todo el día, se puso a correr en dirección a la playa, y luego se perdió en una esquina.
-Que cínico, se va lo más rápido que pudo y nada más nos dejó.
-Al menos nos dejó con alguien Hyru, digo, nos tomó en cuenta.
-Vengan chicas, las llevaré a la casa para que se instalen.
Las chicas siguieron a la señora y entraron a la casa. Era cálida y espaciosa, con unos tragaluces que servían para iluminar y decorada de una forma minimalista pero bonita y de buen gusto. En el centro de la sala, había un cuadro colgado en la pared con dos muchachos, de escasos 10 años cada uno.
-¿Esos son sus hijos?- Pregunto Sanahi curiosa.
-Solo uno de ellos- Respondió un señor que salió de una habitación aledaña- Es el que tiene el pendiente de con forma de queso. El de los ojos rojos es su mejor amigo, seguroque han oído hablar de él.
-Me suena- Dijo Hyru mirando fijamente al joven de ojos carmesí- Con más años, pelo más largo, un poco de ojeras y…se convierte en el capitán Alx ¿Verdad?
-Así es- Respondió y fijo sus azules ojos en la foto- Nuestro hijo se fue hace algunos años, junto con Alx a probar suerte fuera de aquí. Él y Alx eran muy listos y hábiles para el combate, pero, solo Alx se llegó al ejercito –Su voz tenía un aire de desilusión.
-No se queden aquí oyendo a este viejo testarudo niñas- Dijo la señora mirando con desaprobación al hombre- Les enseñare su habitación. En cuanto a ti, lo importante es que nuestro hijo trabaja honestamente…incluso nos manda un poco de sus ganancias, deberías avergonzarte.
-Tonterías, matar gente por dinero no lo considero trabajo.- Dijo el hombre y regresó a su cuarto, azotando la puerta al cerrar.
***************
-Dame otro vaso de curado de coco, pero que esta vez sea del bueno y reposado y no esta mierda que me has dado- Dijo Arzes con tono altanero- Y que sea rápido.
-Usted sí que sabe de lo bueno para ser un forastero.-Dijo un lugareño mientras se acercaba a donde estaba Arzes.
-Digamos que no soy tan extraño y ajeno de esto como todos creen- Contestó.
-Vaya que no lo eres, Arzes- Jaló una silla y la puso a su lado-Y menos tú que eres tan dado a la bebida de las orillas del mar.
-Así que si estabas aquí- Dijo sonriendo Arzes- Que bien, esto facilitara todo aún más.
-Si…Eso supongo, tenemos tanto que hablar y que hacer a partir de ahora.
-Tómatelo con calma. Primero quítate esa capucha y bebe un trago conmigo, como siempre lo hemos hecho.
-Tú de verdad nunca vas a cambiar- Contestó con resignación- Un ron añejo para mí por favor.
-Eso es. Disfrutemos colega- Dijo Arzes y chocó su bebida contra la de su amigo.
Los dos hombres se quedaron en ese local de la orilla de la playa. Nada se sabía de lo que les depararía el destino, pero algo era seguro: Ese nuevo personaje que se consideraba compañero de Arzes implicaba que eran amigos y que a su vez, este era el prefacio a una trama más compleja que anunciaba momentos duros para todos.



Gracias a todos los que nos leen =D

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Alx el Vie Ago 26, 2011 10:01 pm

Epico, ya tengo historia de fondo y todo.

En general siempre es un placer leerlos, me los trague poco a poco pero al fin he acabado y no puedo más que admirarlos. Las interacciones entre personajes son evidiables, ya me gustaría hacer personajes tan humanos y las referencias a la base del foro son tan magistrales que pareciera que fueron echas perfectamente para esta historia.
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por shugokz el Mar Ago 30, 2011 12:32 pm

Pero yo quiero leer desde donde me quede, esto ya lo he leído y aun no he empezado a repartir leña con Arzes! Se tardará mucho en llegar donde os quedasteis?
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Mar Ago 30, 2011 2:04 pm

Bueno Shu nos quedamos en el capitulo 12 (el ultimo, que publico Rata) y bueno ahorita vamos en el 6, asi que falta basikamente la mitad. Paciencia, prometo que ya escribire XD

Gracias por leer de antemano y seguirnos, sobre todo a Shu y Alex por seguirnos desde hace un buen tiempo y a Fr3DS por darnos una leida y la oportunidad.

En fin, a darle.

Capitulo seis x: Día a día



Spoiler:
El capitán Alex se encontraba afuera del fuerte hablando con un mensajero. Le entrego un papel con el sello de la armada y le daba instrucciones cortas sobre como desempeñar su misión.

En el rostro del mensajero se podía leer que estaba lleno de vitalidad y energía. Escuchaba con atención las indicaciones de Alex y asentía en el momento correcto, era sin dudarlo un buen soldado.

Sir Maximilanh apareció detrás de él. No parecía haber transcurrido mucho tiempo desde que se había levantado de la cama. Alex le saludo con cortesía y el mensajero hizo lo propio con una reverencia. Sir Maxi aburrido, hizo un ademan desdeñoso y saco de entre su ropa una bolsa que entrego a Alex con tedio.

Sin decir nada más, se dio vuelta y se retiro. Alex sonrió con confianza y le entrego al mensajero la bolsa. Hizo el saludo de la corona de Hyrule y despidió al mensajero.

Observo cómo se alejaba con zancadas largas y veloces. Cuando ya empezaba a perderse en el horizonte. Alex miro al cielo y sonrió con nostalgia. Se quedo quieto unos segundos. Retorno su mirada a las murallas del fuerte. Dio un hondo suspiro y con paso firme entro nuevamente a la fortaleza.

Todo era un bullicio en la fortaleza desde temprano. La gente encargada de la comida ya estaba preparando los alimentos. Los turnos de guardia nocturnos hacían su cambio con los turnos matutinos. Desde temprano los soldados de rango bajo daban sus rondas marchando por la periferia de las murallas o entrenándose para mantener su habilidad en buen nivel. Estaba lleno de vida Ryggdell.

Hinata se encontraba con los reclutas entrenando en ejercicios de pelea con espada. Todos respetaban mucho a Hinata, se había ganado el respeto de todos por lograr escalar por si sola los peldaños de la milicia con solo sus meritos, disciplina y su perseverancia de hierro. Aun así, su mayor fama se debía a que siempre estaba de buen humor y era amable y paciente con todos.

Sooh estaba con otro grupo de hombres planeando nuevas estrategias de ataque. En esta ocasión se estaba consultando a Sooh para organizar una formación de ataque frontal que disminuyera las bajas y permitiera un buen ataque. Se encontraban sentados alrededor de un pedazo de muralla que había sido desprendido del último encuentro. Sooh era muy respetado por su pensamiento analítico y su lógica. Era considerado a su vez un maestro con la espada y estaba a la altura de los mejores.

Zemill estaba también en sus actividades diarias. Entrenar con ella era de las tareas más duras, solo reservadas para los guerreros más fieros y resistentes. Entrenar con ella era como el bautizo de fuego para dar el gran salto a las batallas a vida o muerte. El entrenamiento consistía en que todos los participantes atacaran a la mujer como quisieran, pero eso sí, con armas de combate de alcance medio o cuerpo a cuerpo, no estaban permitidos los proyectiles o armas de largo alcance. Zemill siempre fue considerada el guerrero de mayor poder desde que había ingresado a las filas de la corona. Su fuerza y testarudez habían creado una leyenda aun más grande que la de su belleza o su misterioso origen. Nadia ganaba a la mujer en estas pruebas. Solo había sido retenido el embate de su poder cuando le atacaron más de diez hombres con espada en mano y otro tanto le atacaba con flechas. Los proyectiles desde ese día se prohibieron, pero no por el hecho de que tuviera desventaja, sino porque uno le había herido su rostro y se había trastornado tanto que por poco nadie salva la vida de esa tropa de entrenamiento. Y tomando en cuenta que se usaban flechas de punta chata fue peor. Finalmente, Zemill era fiera como el mejor guerrero, pero la vanidad femenina jamás podría quitársela.

La mayoría de los que ocupan Ryggdell estaban ya activos y haciendo algo, la mayor y mas notoria excepción era Tozaki.

El se encontraba recostado a un lado de Sooh. Dormía apaciblemente con una gran botella de licor, la cual abrazaba como si fuera un oso de felpa.
Sir Maximilanh con mayor animo y vigor se acerco a Sooh. Estaba molesto y eso se dejo ver en el acto que se dejo escuchar.

-¿Por qué permites que este tipo duerma Sooh?- Cuestiono iracundo.

-Pues no puedo hacer nada Sir Maxi- Dijo Sooh sin mirarle- El desea dormir, yo no soy su nana.

-Pero da mala imagen al ejército y a los altos rangos Sooh-Dijo conteniendo su enfado- Esto no puede seguir así. Alguien debe hacer algo.

-Déjalo descansar tranquilo Maxi. Míralo, tiene un sueño tan profundo. ¿No te sentirías mal por despertarlo?-Pregunto Alex con tono paternal.

-Tú eres demasiado blando con esta gentuza Alex, ese es el problema.

-Yo siento que hacen buen trabajo cuando dan la cara en la batalla- Dijo tranquilo Alex- Además, que quieres que haga Tozaki. El no entrena con los demás como Hinata o Zemill, y le da vagancia estar metido en las estrategias o planes.

-Pues que solo sea un bruto blandiendo al aire un arma no le da derecho tener privilegios.

-El está bien así-Intervino Sooh- Después de todo, el pelea como el mejor. Es un gran guerrero y da aliento a las tropas cuando más se necesita. Si él quiere descansar que lo haga, no veo por qué no Sir.

-Tú que vas a saber Sooh si toda tu vida te has partido la espalda trabajando para estar donde estas. No justifiques al vago ese.

-Pues yo que he trabajado toda mi vida también, digo que está bien- Hinata se acercaba mientras se secaba el sudor de la frente- Que descanse. El solo pulirá su habilidad en combate genuino, el entrenar ya no le dará mayores frutos.

-Nunca terminamos de aprender, aunque sea una cosa de nada, siempre podemos crecer más. Creer que así como esta ya lo hace una obra nuestra de la pelea solo le hará confiarse en exceso y dar un golpe errado en la batalla que le costra caro- Dijo Maximilanh tajante.

-No lo creo- Zemill cargaba a dos soldados que dejo tirados junto a Tozaki.

-¿Más incidentes en el entrenamiento?- Pregunto Alex divertido.

-No pudieron aguantar mi paso y cayeron fulminados de cansancio.

-A todo esto ¿Por qué lo defiendes? ¿En qué te basas Zemill?- Pregunto Maximilanh arqueando sus cejas.

-En que Tozaki sabe que corremos por tiempos difíciles. Siempre parece calmado y que nada le importa, pero no es así.

-Claro claro- Sir Maximilanh sonrió irónico- Como sea, da lo mismo. Permítanle ser un inútil. Si me disculpan, yo iré a hacer algo útil, no como el sinvergüenza este.

El hechicero se alejo con elegancia. Había descargado su ira y en verdad le tenía sin cuidado si solapaban el comportamiento de Tozaki. Solo quiso resaltar que él no estaba de acuerdo con su conducta. Todos regresaron a sus actividades al irse el Mago. Zemill sin embargo miro a Tozaki dormido y luego a Alex. El noto la mirada de la mujer y le sonrió tranquilizadoramente, el lo sabía.

Un ciclo se estaba cerrando. Después de un arduo día de actividades, el manto estelar caía sobre las murallas de Ryggdell y daba paso a los últimos preparativos de esa noche. Cambio de centinelas, recoger la mesa después de la cena y esos menesteres.

Todos estaban en el gran salón que usaban de comedor hablando o se habían ido a sus lugares de descanso a reposar del día.

Todos menos Tozaki.

Como bien había dicho Alex, Tozaki preferías entrenarse solo. Eso también incluía que se recluyera de la mirada de los demás. Todas las noches, después de cenar, Tozaki tomaba su arma, se ponía una armadura pesada hecha de un material duro y flexible y se entrenaba sin descanso hasta que despuntaba el sol.

Alex lo sabía porque en uno de sus tantos paseos nocturnos ya le había visto. Zemill lo sabía por el hecho de que ella era la única a la que Tozaki toleraba que estuviera a su lado, en sus entrenamientos.

-Otro día otra mañana y otro tu camino- Canturreaba Tozaki- Y que el viento en tu cara marque tu destino.

-Que animo tienes Tozaki- Dijo Zemill.

-Es que así es Zemill- Del suelo tomo una botella de licor y le dio un sorbo- Después de todo estos son los días de calma que tenemos. Pronto vendrá una tormenta y…bueno, tú sabes, hay que disfrutar el día a día mientras podamos- Finalizo con una sonrisa.

Zemill miro a Tozaki con una emoción que le costaba disimular, aun con la noche sirviéndole de velo protector. Tozaki podía ser muchas cosas, pero una persona que no tenía los pies en la tierra nunca. Eso era lo que le emocionaba de él, pese a toda su apariencia, estaba centrado. El guerrero dejo de nuevo en el piso su bebida y se puso a practicar katas con la espada mirando al infinito negro de la noche.


**********************


Despuntaba el alba en el improvisado campamento. Rata y Lobo dormían espalda con espalda. Kai estaba tirado en el piso, desparramado como borracho y Kesos hacia la guardia de la ultima hora de la mañana. Cuando el sol tocaba su faz, agarro una cazuela metálica y un palo y empezó a golpear y a gritar como si le estuvieran arrancando la piel.

-¡No mames no mames!- Grito ManoSanta en su tienda de campaña.

-¡Ya valió verga!- Lobo de un salto despertó y corrió como loco.

-¡Me dolió!- dijo Rata sobándose la cabeza y parándose.

-¡Shut up bastards!- Se escucho el grito de Ony.

-¡Nos atacan! Grito Danz saliendo de su tienda de campaña enfundando su espada y con los pantalones abajo.

-No, solo es Kesos haciendo sonar el despertador- Dijo Raty- Y muy bonita tu ropa dominguera Nike.

-uta madre, dejen dormir- Farfullo Kai y se hizo bolita en el piso.

-¡Oye Nike! ¡Nike! –Gritaba Méndez corriendo hacia Nike- ¡Nike llego un “Buscador”! – Se detuvo enfrente de él y lo miro extrañado- Lindos calzones.

-¿Un buscador? ¡Deja de verme Cesar!- De un movimiento aventó la espada dentro de su cabaña y con otro se subió los pantalones- Un buscador…deben estar desesperados como para mandar por nosotros de esa manera. ¿Qué decía Cesar?

-Que se requiere de nuestra presencia en Ryggdell para ponernos al tanto de los acontecimientos recientes y darnos las nuevas órdenes.

-Ryggdell otra vez ¿eh?- Dijo Rata dubitativo- Al fin va a tener más acción esta historia.

-Pero también dice el mensaje que debemos llegar lo antes posible. Que es urgente.

-Pero, estamos muy alejados de Paraíso como para regresar- Dijo Lia saliendo de su tienda de campaña- Y por aquí no hay muchas opciones de camino.-

-Y mi animal de compañía ya no puede dar tanto de si, necesita un descanso- Dijo ManoSanta integrándose a la conversación- ¿Qué haremos?

-Hay un lugar por aquí- Dijo Lobo- Está a medio día de aquí si le metemos prisa llegaríamos tíos.

-You talk de Swing Bay. ¿No?- Dijo Ony.

-Exacto- Chasqueo la lengua Lobo- Es lo más cercano para abastecernos de todo, tomar un descanso en algo cómodo y…

-Evitar un segundo ataque de nuestros misteriosos espías ¿Verdad?

-Eso mismo Rata- Dijo Lobo- Vaya, cuando te pones serio inspiras algo de respeto.

-Yo siempre impongo shiko- Dijo Rata y puso sus brazos a las caderas- Tú qué dices Kesos ¿Por qué tan callado?

-Por nada- Contesto el chico algo cohibido- Es un buen plan. Hagámoslo cuanto antes- Kesos rápidamente se dio la vuelta y entro a una casa de campaña.

-¿Qué pasa con ese tipo?

-Creo que algo le incomoda Lobo- Dijo Raty

-Lástima que tengamos una urgencia…bueno primero son los contratistas- Dijo mas animado Rata- Empaquemos todo para partir cuanto antes a Swing Bay. Tú Lobo despierta a Kai.

-¿Otra vez yo? ¡Maldición! ¡Espero que no me mate!

-Mejor reza por qué no te abrace y empiece a babear creyendo que eres comida – Dijo Raty entre risas.

Y así, desde temprano, los Alkolikos y sus contratistas ya tenían un nuevo objetivo.


*********************


Caía la noche en Swing bay. El sonido de las olas al romper contra la playa y el ruido de las gaviotas, hacía que el poblado fuera un lugar perfecto para descansar de las presiones del día.

Arzes estaba sentado en la arena mirando a la playa cuando un sujeto se sentó junto a él. Le dio una copa de un licor de coco y las chocaron.

-Creo que ha llegado el momento de marchar Arzes- Dijo el sujeto.

-Por qué no te quitas la capucha. ¿Acaso no te da calor?

-Es buena idea- Dijo el sujeto y se echo atrás la capucha mostrando un lacio cabello castaño largo que le llegaba a los hombros por la espalda y corto del frente- Mucho mejor.

-Venga Shu, despójate de esa mierda- Dijo Arzes- Estamos en una playa tranquila.

-De eso no estaría tan seguro- Dijo serio Shu- Me han informado que hay que moverse ya.

-Hablas de que él…

-Sí. Dijo que se están moviendo. Que debemos actuar rápido, que no tardaran en estar aquí y que claro, peligramos todos.

-Bueno si es así nos iremos a la brevedad. Pero tú vendrás con nosotros.

-Claro que yo también iré. No quiero quedarme y que por mi culpa destruyan este sitio.

-No. No había preguntado, pero qué bueno que accediste a venir con nosotros- Dijo sonriendo Arzes- En hora buena que nos juntaremos de nuevo.

-Pues al mal paso darle prisa- Arzes se levanto y tomo su espada del suelo- Iré por las chicas, a ti te veremos en la salida del pueblo que esta al sur ¿Vale?

-Perfecto. Sirve que yo iré por mis cosas también y comprare algunas viandas para el camino.

Sin decir alguna palabra más, los guerreros se separaron yendo en direcciones opuestas para hacer los preparativos de partida.

La noche ya tenía un tiempo de haber llegado a Swing bay y darle su abrazo nocturno. Hyru y Sanahi se encontraban ayudando a recoger la casa donde les habían dado posada. Lo hacían muy animadas, puesto que se había creado un lazo de empatía con la dueña de la casa.

De repente un golpe fuerte en la puerta se escucho. Era como si alguien golpeara con algún tipo de utensilio de metal. En el acto, Hyru con sonrisa amable se ofreció para ir a la puerta y atender la llamada.

-¿Diga- Pregunto detrás de la puerta y preparada para atacar.

-Soy yo Hyru- Respondió Arzes- Abre

-Calma ya lo hago. ¡Porque golpeabas con la espada la puerta Arzes!- Le recrimino la chica.

-Pues no tengo idea, pero así fue.

-Es la peor respuesta que he oído- Dijo ella arqueando las cejas en desaprobación.

-Bueno, como sea, debemos continuar con nuestro viaje. Me he visto con un amigo hace poco y ha dicho que debemos irnos.

-¿Por qué?

-Pues para seguir hasta llegar a un lugar seguro. Consiguió información de que pronto este lugar ya no estará tan tranquilo. Al menos para nosotros que huimos de lo que sucedió en Ryggdell, no.

-Lo he escuchado todo- Dijo Sanahi poniéndose junto a Hyru- ¿Empacamos ya?- Dirigió la pregunta más para Hyru que para Arzes.

-Sí. Vayamos por nuestras cosas- Dijo seria Hyru- Tu prepara todas tus cosas y te veremos en unos minutos Arzes.

-Perfecto- Dijo el aludido y cerró la puerta.

-¿Estás segura de esto Hyru? – Pregunto Sanahi con aprensión.

-Si- Contesto decidida- Es de fiar. Pudiendo haber hecho mil y un cosas solo no lo hizo. Después de todo, si confió en el.

-Lo he oído todo niñas- Interrumpió la dueña de la casa- He preparado algunos alimentos para su camino que les duraran un buen tiempo. También organice un poco sus cosas para que todo sea más fácil de guardar.

-Siendo tan pocas nuestras pertenencias no es problema alguno- Dijo Hyru sonrojada de pena- Muchas gracias señora.

-No es nada hija. Es grato tener de vez en cuando esta casa llena otra vez- Sus ojos resplandecieron por las lágrimas contenidas- Como cuando nuestro hijo vivía aquí.

-Ya verá que su hijo está bien- Dijo Hyru

-Eso no lo dudo. Sé que está bien. El problema es que lo extraño, pero eso es todo. Bueno chicas- La voz de la mujer había cambiado por un tono más alegre- Dense prisa o sus amigos las dejaran.

-Eso ni pensarlo- Dijo Sanahi- En el fondo sabe que le hacemos la vida más fácil.

-Aun así, deberíamos darnos prisa.

-Sí, lo sé.

-Que tengan un buen viaje y que la protección de las diosas siempre las salvaguarde. Y disculpen que mi esposo no salga a despedirlas, pero, las despedidas son tragos amargos para él.

Las chicas miraron a la señora y un gran sentimiento de gratitud inundo su ser. Le dieron las gracias por todo mientras seguían preparando sus cosas. En unos instantes todo estuvo listo, realmente era poco lo que tenían que empacar. Se despidieron una vez más de la mujer y se pusieron en camino a la puerta. Sanahi decidió dejarle una suma de dinero por todas las molestias y favores que les había hecho. Para no ofenderla decidió dejarlo en algún lugar de la casa.

Lo dejo enfrente de la pared donde estaba el retrato de esos chicos. Ese joven se le hacía tan familiar, estaba segura que reconocía al capitán de Hyrule, pero, el otro también le parecía conocido de algún lugar.

Arzes golpeo la puerta de nuevo y en el acto las chicas salieron. Miraron a todos lados y al no ver al nuevo miembro, dieron por sentado que le verían más adelante y se pusieron en marcha.

De noche era tan tranquilo el lugar que incluso dolía tener que dejar esa paz. En la salida sur del sitio se encontraba un encapuchado. Al ver que Arzes no se preparaba para matar, entendieron que él era el nuevo miembro de esa caravana. Justo en el momento que se encontraban y salían oficialmente de ese lugar, por la entrada norte llegaba un singular grupo de guerreros.

-O sea que hemos llegado- Dijo Nike agotado- De verdad lo hicimos en un día.

-¡Pues claro!- Exclamo Lobo- ¡Nosotros siempre hacemos viajes así en un plis plas!

-O sea que si nosotros fuimos más despacio- Dijo Lia alegre- Fue por consideración a ustedes y a Mano.

-No lo creo- Decía Méndez cayéndose de cansancio- ¡Si esto es horrible!

-Fue, mejor dicho- Apunto Kaifan- Y bueno entonces estos buscadores ¿Qué son?

-Los buscadores son un tipo especial de mensajeros entrenados en un antiguo tipo de videncia arcana. Su habilidad consiste en que pueden encontrar a quien se les pida, siempre y cuando el tipo en cuestión tenga un lazo o contrato con el que le busca.

-Es decir, que él quiera que esa persona lo encuentre vaya- Añadió Nike.

-Ya veo- Dijo Kai meditabundo- Y aparte debe tener una condición excelente si llego el mensaje en un día.

-Y que lo digas. Pero apuesto a que apenas está a nuestro nivel- Dijo Lobo con el pecho hinchado de orgullo.

-Eso ni dudarlo- Dijo Kai emulando a Lobo.

-Son tan parecidos que dan miedo ¿Verdad?- Dijo Raty a Lia.

-Bastante- Dijo la chica y tembló con un escalofrió.

-Bueno como sea: Henos aquí- Dijo Kai- Bueno –De repente su mirada capto a Kesos y recordó una vieja historia de vida- Quienes quieran pueden pedir alojamiento, mientras que yo, Kesos y Lobo estaremos afuera del pueblo haciendo guardia.

Todos se quedaron algo extrañados, pero por el cansancio nadie cuestiono nada y se pusieron en camino a las cabañas del pueblo.

-Oye Kai- La mirada de Kesos estaba llena de gratitud- Gracias.

-¿De qué? ¿De dejarte a dormir afuera y que tú hagas la primer ronda de guardia? ¡Estas loco! – Sonrió Kai- Andando, para que nos dé tiempo de poner una fogata.

Kesos rió con ganas y se aventó sobre Kai. Lobo al ver que se quedaba atrás agarro una piedra y se las lanzo y después fue sobre de ellos. Era una buena amistad la de esos mercenarios.


*********************


Mientras tanto, dos siluetas en la noche se daban encuentro detrás de un bar del pueblo. Uno respondía a la figura de un hombre y la otra a la de una mujer.

Se acercaron y con un asentimiento de cabeza se saludaron, acto seguido, se pusieron a investigar los alrededores con la mirada. Estaban esperando algo o a alguien.

No tardo mucho en hacer acto de presencia. De un ovalo negro como la boca del diablo, apareció un hombre de pelo negro y lacio con un mechón del lado derecho y mirada profunda. Se veía joven y enérgico.

En el momento en que apareció los otros dos se cuadraron y le hicieron una reverencia con devoción. El aparecido sonrío complacido y con un ademan de su mano les dispenso.

-Tú primero Itram- Dijo complacido.

-Arribaron hace unos instantes. Tres de ellos hacen guardia fuera del pueblo y los demás deben estar buscando donde alojarse.

-Muy bien. ¿Kass?

-Se han ido hace poco también. Se juntaron con otro hombre. Ahora son dos espadachines, el hada y la hechicera señor.

-Este juego se pone cada vez más interesante- Su voz sonaba complacida- Sigan con esta charada.

-Pero…

-Sin peros Kass- Dijo con tono cortes pero autoritario- Ya llegara el momento de actuar. Mientras tanto me basta que los sigan divirtiendo. Tu Kass seguirás vigilando a esas sabandijas y les atacaras esporádicamente de acuerdo al plan ¿Entendido? –Le miro con la misma expresión que hacen los adultos pacientes con los niños.

-Sí, entendido- Dijo la chica e hizo una reverencia, haciendo que su cabello lapislázuli resplandeciera con la luz de la noche.

-En cuanto a ti Itram, tú sígueles de cerca y si quieres puedes atacarles. Pero no dejes que te vean. Ese cabello tan rojo cualquiera lo reconocería, así que usa a los vasallos o se creativo- Dijo el hombre riendo divertido- Como sea, solo me falta visitar a quién vigila Ryggdell y estará completa esta ronda.

-Pero ¿Por qué ha querido vernos si antes con notas o mensajeros bastaba?- Pregunto Itram.

-Porque ellos ya saben de nosotros. Fue algo muy estúpido dejar esa nota en Ryggdell- Riño a los dos- Pero no importa. Ahora solo tenemos que modificar un poco todo y listo. Eso me gusta, de esta manera, el juego es más interesante y aun así, lleva al mismo camino.

Modulaba su risa de satisfacción. La contenía pues sabía que si la dejaba libre sonaría desquiciado. Un agujero negro se abrió arriba del sujeto y le succiono en un parpadeo.

Kass e Itram cruzaron miradas y asintieron. Sin decir una palabra, se dieron vuelta y tomaron ruta para cumplir su siguiente tarea
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Sáb Sep 03, 2011 11:52 am

Grcias por leer shavos =)

Capitulo 7: Un pasado secreto
Spoiler:
Capitulo 7: Un pasado secreto
El amanecer inundaba el antiguo castillo de Rygdell, situado en la frontera entre el reino de Hyrule y el de Tyska. Pero desde hacía algunos días, estaba tomado por el Ejercito Real de Hyrule. En el bosque aledaño dos personas dormían apaciblemente bajo el tronco de un árbol. Uno de ellos, tenía grandes ojeras debajo de los ojos, indicando un descanso efímero y la otra estaba dulcemente acurrucada sobre su pecho, pero con su espada debajo de ella.
Sin embargo, ellos no eran los únicos. Una misteriosa sombra se acercaba con ellos con un silencio envidiable.
La extraña figura se veía incapaz de decidir sus acciones sobre la pareja allí recostada.
Tragó saliva y se acercó lentamente, pero un brusco ronquido del hombre alertó a la sombra y la obligó a retroceder.
Pensó en la relación costo-beneficio que sus acciones representarían y decidió alejarse y buscar una presa más fácil.
Y como si las diosas hubieran leído su mente, ella vio a un hombre saliendo trotando del fuerte. Su cabello rubio brillaba ante el incipiente sol matutino, haciendo parecer que su pelo era una extensión del mismo fulgor celestial.
El general Sooh era conocido por sus diarios trotes matutinos desde que entró en el ejército, y ahora más que una rutina, ya era una tradición.
De vez en cuando, algunas personas lo acompañaban, aunque eran pocos los que terminaban sus 10 kilómetros de recorrido al mismo tiempo que el general.
Aunque la agilidad de pies del general eran de una velocidad promedio, la resistencia y fuerza de éstos eran excepcionales, siendo considerados los mejores de todo la armada.
Y la sombra lo notó rápidamente, pues aún con los holgados pantalones de algodón que usaba, los desarrollados músculos saltaban a la vista.
-¡Ah! Que buen día es éste. -Se dijo satisfecho.- Perfecto para correr…hoy tengo ganas de no parar en toda la mañana.
Pero sólo pasados unos segundos algo lo hizo detenerse.
Un melodioso canto provenía del interior del bosque, tan hermoso como nunca había sido oído. Sooh, quizás sin pensarlo, interrumpió su trote y se acercó curioso a investigar la fuente de esa voz, ¿y porque no?, invitarla a una cita.
Conforme se introducía cada vez más en el espeso bosque, el canto aumentaba no solo en volumen, si no en hermosura.
Entonces llegó a un pequeño lago, y una linda mujer estaba bañándose felizmente mientras cantaba sin notar al que la miraba atontado.
Sooh no podía decir ni una palabra, mudo ante la belleza impactante de la chica. Tenía un largo cabello pelirrojo que caía sobre su espalda hasta sus rodillas, pero la desnuda figura era lo que más impresionaba al excitado testigo.
Entonces, la chica cesó su canto, dejó de alaciar su largo cabello, y volteó su cabezo y miró a Sooh.
-¡Ohh! Mil disculpas señorita…yo…eh…no sabía que...Usted pues estaba…híjole…pues aquí…-balbuceó Sooh ante la mujer, quién se acercaba lentamente hacia él, sin aparente vergüenza por su desnudez.-¡Señorita por favor! ¡Póngase algo! – incitó Sooh, aunque sin realmente quererlo, y se quitó rápidamente su camisa y se la puso a la mujer con rapidez, acto que la chica ignoró totalmente, y que una mínima parte del hombre agradeció.
La chica continuaba acercándose a Sooh, quién avergonzado no paraba de retroceder sin abrir la boca pero pronunciando solo titubeos de palabras.
Sooh, al no poder observar por donde iba, cayó y azotó con fuerza, pero eso no detuvo a la escultural joven de que continuara acercándose a él; se hincó sobre el hombre, con las rodillas a los lados del torso del hombre, lo miró fijamente a sus ojos azules se acercó y puso sus labios sobre los suyos.
Hacía tiempo que Sooh no estaba tan cerca de una mujer que no fuera del ejército, y menos aún había besado a alguien más, por lo que era natural que el hombre quizás aún más que excitado se sintiera incómodo ante la inesperada muestra de amor de la chica, aun así no se sentía de humor cómo para desaprovechar la ocasión, así que aflojo su cuerpo y dejó que la sensual mujer se apropiara de él.
Sin embargo, no podía reconocer si era algo de que preocuparse o si solamente era un juego mental de sus hormonas, pero lentamente la energía se le acababa, le comenzó a dar una pequeña jaqueca que aumentaba a cada segundo que los labios de la chica continuaban soldados a los propios.
Intento empujar a la mujer pero sus brazos no le respondían, así que ahora experimentaba una desesperación mayor.
-¡General Sooh¡- dijo una voz a lo lejos, junto con un sonido del trote de un caballo.-¡General Sooh, lo están buscando Alx y Maxi!
La mujer sensual entonces, separó los labios, y se levantó. Se alejó algunos pasos del fatigado hombre, lo vio con sus penetrantes ojos negros, y entonces un agujero negro surgió sobre su cabeza y la succionó…y al cabo de un segundo lo único que quedaba de la mujer era la camisa que Sooh le había puesto, y su recuerdo.
**
-¿Dónde crees que sea un buen lugar para encontrar posada aquí? – preguntó Niké mirando a todos lados en busca de un anuncio que pudiera contestar su pregunta.
-Yo conozco en donde. – dijo Rata rápidamente.
-¿Alguna vez has venido aquí?-preguntó Lia.
-Vine hace algún tiempo si…y conocí a un conocido, válgame la rebuznancia.-contestó Rata.- En realidad, Kai me dejó con ustedes para guiarlos, digamos que podríamos considerarlo nuestro primer cuartel.
-¿And how “first” is it, that i don´t know it?- preguntó Ony, cuestionando el porqué él no la conocía, y por las caras de Raty y Lia, ellas tampoco.
-Es cosa de los Alkólikos originales.
-¿Originales?- exclamaron todos los presentes.
-Si, hace tiempo, antes de que Lia, Raty, incluso antes de que Ony fuera un Alkóliko. Sólo éramos nosotros 4. Kai, el líder, Lobo, la promesa, Kesos, el rarito y yo, quién obviamente era el cerebro, el guapo, el kul, el…
-Ajá, ¿y Manosanta?-interrumpió Lia.
-¿Mano? Él…es parte del equipo. Fue durante mucho tiempo uno de los Alkólikos pero…pues…no tenía el talento, dejémoslo así.
-¿Así que lo pusieron a cuidar a los animales, verdad?-preguntó Nike Danz, con una mezcla de extrañeza y risa.
-Si, así fue…de una u otra forma él siempre les consigue alimento y lugar donde quedarse…es raro realmente, pero…no podíamos simplemente sacarlo del clan.
-Entiendo, aún así, ¿a dónde vamos?-dijo César, arrastrando los pies, indicando un gran cansancio.
-Vamos a la casa de Kesos.
-¿Casa? Pensé que todos vivían en esa vieja choza a dónde fui a contratarlos.- argumentó Niké, confundido.
-Casi todos tenemos una familia, ¿saben?...no es cómo si hubiéramos nacido siendo mercenarios.
-Vaya…no lo había pensado de esa forma, siempre había pensado que ustedes eran solamente unos tipos que se vendían…no me di cuenta de que también tenían una vida.-dijo Niké.
-Si…bueno, nosotros nos lo hemos ganado, ¿no? Después de todo, nosotros elegimos ganarnos la vida así…tampoco es tan malo, cómo para que todo el mundo nos vea hacia abajo.-se defendió Raty.
-Bien dicho Raty…pero, creo que lo mejor sería que vaya yo primero, espérenme aquí, iré a presentarnos y todas esos trámites burocráticos.-Y terminando de decir estas palabras, Rata se adelantó y toco la puerta de una pequeña casa cercana. El chico se arregló un poco el cabello, y esperó que abrieran la puerta, acción que no tardó en suceder.
De la puerta salió una señora, si bien no anciana, si entrada en años, y en cuánto reconoció al sujeto que estaba plantado frente a él, se aventó contra él en un abrazo que Rata apenas pudo contener.
La señora cuando se hubo calmado, tomó las manos del chico con una sonrisa que iba de oreja a oreja y ambos intercambiaron algunas palabras. Sin embargo, una de ellas, le causó un aparente dolor porque, su sonrisa se apagó rápidamente y bajo su cabeza con un signo inequívoco de tristeza.
A pesar de eso, Rata puso su mano sobre el hombro de la mujer, le dijo algunas palabras, y la cara de la mujer cambió ahora a un aparente alivio.
Continuaron hablando unos momentos más, y luego Rata señaló con su pulgar a los asistentes que se habían quedado tras él, la señora estiró su cuello para verlos mejor y les dio un rápido chequeo, para finalmente asentir ante el pedido de Rata.
El chico hizo una reverencia de agradecimiento, se volteó y con un ademán les indicó que se acercaran, acción que los receptores obedecieron.
-Muchas gracias señora.-dijeron todos al unísono.
-No se preocupen, jóvenes. Ya estamos considerando hacer esta casa una posada, jajaja.
-¿A qué se refiere? ¿Ya ha tenido alguien más viviendo aquí?-preguntó Raty.
-Claro, recién hace algunas horas se fueron otras chicas que estaban con un joven…pero él durmió afuera.
-Y…por pura curiosidad, ¿cómo era el hombre?- preguntó Rata interesado.
-Pues, no lo vi mucho tiempo, pero se veía misterioso, tenía una gabardina que le cubría casi todo el cuerpo…pero noté que portaba una espada entre sus ropajes.
Rata y Ony, quiénes inmediatamente comprendieron el significado de las palabras, entonces…con una sola mirada el castaño le indicó una orden al albino, quién la siguió inmediatamente y corrió regresando los pasos que habían hecho previamente.
-¿Todo está bien? –preguntó preocupada la anfitriona.
-Ehh, si, no se preocupe señora, son cosas que queremos investigar pero no es nada de importancia.
Acto seguido, Rata presentó a cada uno de sus compañeros, quienes también estaban confundidos ante el comportamiento del chico, y después entraron todos, menos Rata, quién cerró la puerta por afuera y siguió el sendero que Ony recién había limpiado con sus pies.
-¡Hey guys!-Dijo el de pelo albino al llegar a dónde el trío alkoliko estaba intentando hacer una fogata.-¡Guess What!
-¿Qué pasa, Ony?- cuestionó Kai, al tiempo que dejaba de soplar unas ascuas en el suelo.
-¿Recuerdan los tipos a los que les hemos seguido la pista los últimos años?
-Si, que con ellos.
-Resulta que estuvieron aquí hasta hace medio día, fueron hacia el sur…hacia la capital.
-¿Medio día, dices? Mmm, interesante, sin quererlo estamos cerca de ellos.- dijo, incorporándose.
-Eso es lo más cerca que hemos estado en…no se cuánto tiempo, incluso antes de ser contratados la primera vez por los tyskanos.- informó Lobo.
-Ehhh…¿guys? Actually, yo estuve con él desde que cayó Rygdell hasta que me separe de él y unas hechiceras de Tyska cuando tuve que ir a Paraíso a ver a Nikedanz y a César.
-¿En serio? ¿Y averiguaste algo sobre él o sus métodos?- cuestionó Lobo, sumamente interesado
-No, lo siento, solo sé que es bueno en batalla, usa un boomerang con maestría y tiene espada de donde sale un fulgor extraño
-¿Dijiste hechiceras? ¿Cuántas?
-Eran dos… y ahora que lo pienso, también conocí a un gran mago, pero era bastante misterioso…y oscuro, buscaba al “señor de Rygdell” si no mal...
-Bleh! El mago me lo paso por los huevos, ¿Qué pasó con Arzes?- interrumpió Kesos.
-¡Oh yes! Nos llevamos mal al principio, pero lo comenzé al respetar al ver su estilo…pero, fue raro cuándo al final se dio cuenta de que era un…Alkóliko.
-Claro, no es sorpresa…porque…en realidad, tenemos cierta rivalidad desde que nosotros nos formamos…pero, no les dijimos nada a ustedes porque, pues…sin ofender pero, esto solo es asunto de los Alkolikos Originales…ójala lo comprendas.-dijo Kairut, con una timida sonrisa que intentaba aplacar la posible tristeza que saldría de Ony.
-¡Es solo medio día de diferencia! Esta es una oportunidad que no podemos dejar pasar, ¡vamos tras ellos!- exclamó Kesos brioso.
-No es tan simple, Kesos…Tenemos un contrato, ¿recuerdas?
-No podemos dejarlos a su suerte, aunque sean capaces de cuidarse sólos.
-¡Don’t Worry! Las chicas y yo podemos quedarnos con ellos, y nosotros los acompañaremos a Rygdell.
-¡Que buena idea, Ony! – Exclamaron al unísono.- Pero, ¿no te molesta quedarte sólo?
-¡Oh c’mon! Hasta parece que no me conocieran, hasta yo se que estos tipos son su asunto, yo no tengo nada que ver en eso.
-Maldita sea, Ony…te confiamos el trabajo, ¿ehh?-Agradeció Kai, poniendo su mano sobre el hombro de aquel con el blanquecino cabello.
-¿Entonces qué haremos? –dijo Rata, quién había apenas llegado.
-Nosotros iremos tras ellos, y Ony se quedará con las chicas y nuestros clientes, y los acompañarán a Rygdell; para ese entonces ya podremos usar a Hienola para compartir información.
-Me parece buena idea…entonces, Ony, ahí te encargo el changarro.
-¡Of course, yes! – Afirmó Ony feliz. - Bueno, entonces…los dejo solos, bye-bye.- Y terminando de decir estás palabras, se dio la media vuelta y regresó.
-Bueno, Alkólikos…estamos nosotros cuatro solos otra vez, tendremos que estar el doble de alerta, no tenemos tanta información, por lo tanto, no sabemos qué tan peligrosos sean los vagos esos.-ordenó Kai.
-No tienes que decirlo dos veces.- Dijo Lobo al tiempo, que apagaba las incipientes llamas que se habían creado.
-Lo siento, Kesos… ¿quieres ir a ver a tus padres en chinga?-preguntó Rata.
-Neh, algún día regresaré…-dijo melancólico y cabizbajo, causando un intercambio de miradas.
***
Shinu, capital del reino de Tyska. Tierra protegida por el gran mago Hasid Melikor, ciudad donde se rumoraba que estaba el príncipe heredero de Hyrule, al igual que la reina, quienes escaparon del castillo de Hyrule durante el golpe de estado llevado a cabo hace veinte años, donde el rey perdió la vida.
La reina había escapado hacia Shinu, buscando apoyo del rey, con quién habían buenas relaciones diplomáticas, y en contra de los consejeros, el rey tyskano aceptó con los brazos abiertos a los perseguidos, y se les dio una hospitalidad digna de su necesidad.
Allí la reina y el príncipe han vivido desde entonces, aunque protegidos bajo las grandes paredes del castillo. El pueblo ha estado dividido desde entonces, unos están en contra de proteger a personas que le están causando daños materiales y humanos al reino, mientras otros aplauden su valiente ayuda, sumado con la gran cantidad de conocimientos que los refugiados trajeron consigo.
Pero en estos veinte años, con la educación de la corte tyskana y los conocimientos de los refugiados hylians, el príncipe se ha convertido en un inteligente y fuerte hombre, reconocido entre el palacio como uno de los más sabios hombres de la corte.
La educación recibida en su nuevo hogar lo hizo odiar a su tío, y ansía regresar al castillo y retomar la corona que le pertenece.
Aunque muchos de los pobladores de Shinu creen que es una idea además de imposible, estúpida; considerando el poderío militar y económico que tiene Hyrule, pocos de ellos saben que 3 importantes personas inclinan la balanza hacia el rey de Tyska y su protegido.
Uno de ellos, Chrono Roy, comandante del ejército de Hyrule al momento del golpe de Estado, fervoroso defensor de la monarquía, pero traicionado por su propio ejército. Desconoció el golpe de Estado, y durante la Batalla del Castillo, desapareció sin dejar rastro. Sin embargo, se supo luego que escapó del castillo, siendo el protector de la reina y del príncipe, durante su duro trayecto hasta Shinu.
La siguiente, era más desconocida, pero aún así peligrosa. Nelly Kass, su cabello lapislázuli era legendario entre todos los habitantes. Conocimiento, inteligencia y belleza era tan sólo algunos de los adjetivos que se le atribuían. Es una gran conocedora de las artes arcanas, diciéndose el ser la mejor alumna del siguiente personaje.
Y sin duda, el más importante de todos, era Hasid Melikor, mejor amigo, mayor consejero y sobre todo hermano de amistad del fallecido rey de Hyrule. Su mente fría, intrigante y oscura es la causante de que la guerra se haya mantenido con empates. Se dice que su razón es regresar al príncipe el puesto que le corresponde, aunque por sus antecedentes, es igual de posible que sea pura revancha por el asesinato del único hombre que ha amado.
¿Venganza o justicia? Los nubosos hechos que tenemos ahora parecen insuficientes para tener una objetiva visión de lo que en realidad está ocurriendo en esta guerra, que parece no tener final.


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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Sáb Oct 01, 2011 11:59 am

Capitulo Siete X: Historia de Mercenarios (De vagos y de alkolikos)

El amanecer con su radiante luz acariciaba la faz de los viajeros con dulzura. Era la primera buena noche que todos habían pasado en bastante tiempo, incluso Méndez tenía ganas de quedarse acurrucado por siempre entre las mantas.
Lia miraba las fotografías de la casa. Desde la noche habían visto ella y Raty las fotos y habían entendido él porque de que Kesos, Kai y Lobo no les acompañasen a ese lugar. Bien había dicho Rata que nadie nacía siendo mercenario, al menos no de ese grupo. Ninguno había nacido en esa condición, ya que todos tenían una familia y una casa a la cual, con suerte, aspiraban regresar algún día.
Esa era la casa de Kesos, ese era su pueblo y esta era su familia. Por eso no quiso ir él, porque sin duda, pensaba Lia, había cosas que no podía hacer todavía, y volver a casa era una de esas cosas que aun no podía hacer. Qué triste que el lugar en el que más deseos tienes de estar, es desgraciadamente un lugar del que te has auto desterrado.
-El sabe que someday volverá- Dijo Ony junto a Lia.
-Aun así, no puedo evitar sentir una aprensión en el pecho y algo de tristeza por Kesitos- Dijo la chica notoriamente triste.
-El sabe que tiene aquí una casa y a alguien que lo espera- Dijo la madre de Kesos detrás de ellos.
-Sin duda lo sabe- Dijo Ony sonriendo.
-Lo sé. Ayer temí lo peor al no verle, y más cuando solo apareció delante de mí su amigo. Que susto pase ¡Por las diosas!
-Me imagino- Dijo Ony algo incomodo- Ese tipo de noticias son horribles. Pero Rata no da esas noticias, el día que Kaifan toque a su puerta y le entregue el arma de su hijo, ese día tema lo peor.
-Sé que eso no pasara jamás- Sonrió la mujer- Ya que, pese a que es un temor natural, se que está en buenas manos y es protegido por sus amigos.-Finalizo con lagrimas en los ojos.

Ony y Lia sonrieron a la mujer con cortesía y de forma sincera. El futuro era turbio y desconocido, pero, lo cierto era que estaba rodeado de guerreros natos, pero ante todo, estaba rodeado de amigos que eran capaces de darlo todo por protegerse.

*************************************

El último de los engendros de las sombras había caído. Arzes apenas había movido su boomerang y Shugokz solo esquivo ataques. Todo el trabajo pesado había corrido a manos de Hyru y Sanahi.
-Esas esferas de fuego fueron descomunales- Dijo Shugokz apenas conteniendo su emoción.
-Y ni que decir de esa forma en que aprisionaste con esa barrera a todos para que no escaparan del ataque Sanahi Dijo Arzes orgulloso- Son un gran equipo.
-Fue agotador- Dijo Sanahi secándose el sudor de la frente- Eran muy fieros, casi rompen la barrera.
-Y esas esferas de fuego han consumido mi energía, al menos por un buen tiempo- Dijo Hyru respirando con algo de esfuerzo.
-Ya caigo- Sonrió Arzes- No esperare ni técnicas de poder en la espada ni corazas defensivas al pelear, no se preocupen.
Justo a un costado, apareció un circulo purpura. Esta vez aparecieron esqueletos de antiguos guerreros muertos. Cadáveres que portaban harapos de armaduras y sus confiables espadas.
Arzes suspiro resignado y desenfundo su espada agobiado. Shugokz miro a los enemigos y movió sus manos dentro de la capa de viaje y sonrió.

-Esta vez nos toca a nosotros-Dijo Shugokz- Hazlo bien Arzes.
-¡Por supuesto!- Dijo irritado pero con una sonrisa el aludido- Yo solo espero que estos mierdecillas duren lo suficiente. Tú Shu, procura no ser herido.
-¡Ja! Como si siquiera pudieran tocarme.

Ambos guerreros se prepararon para el combate. Arzes se lanzo con furia contra los enemigos que tenía más cerca y empezó a darles poderosos golpes de espada.
Shugokz por su parte camino fiero a darse encuentro con los enemigos. Los esqueletos se acercaron para cerrar su camino. El esqueleto más cercano lanzo un golpe en diagonal que Shugokz detuvo con sus manos.
El contacto de la espada con las manos del mercenario hizo un ruido metálico. Sin dar tiempo de nada, el puño derecho de Shugokz salió de la capa mostrando un brillante guante de alguna plateada aleación metálica. Al contacto con el cráneo le hizo un agujero, en el acto con la espada que tenía en la zurda, propino un demoledor golpe que destrozo la cabeza del enemigo derrotándolo en el acto.
Sonriendo y con enérgico poderío, Shu empezó a lanzar puñetazos a sus enemigos y con cada impacto derribaba a los enemigos destrozados.
En menos de lo que cantaba un cuco ya los habían derrotado a todos.

-Ah sido demasiado fácil-Dijo Shu limpiando de polvo sus guantes- ¿No lo crees?
-Nos están probando otra vez, supongo- Dijo Arzes enfundando su espada- Es raro, creí que nos seguía la misma gente de siempre.
-Sospecho que debemos de tener más cuidado.
-Vayamos con las chicas de nuevo y pensemos a donde ir.
-Tendríamos que alejarnos del centro de este problema, pero sabes, creo que terminaremos metidos en líos nuevamente.
-Y que lo digas- Arzes caminaba al lado de su compañero- El contratista nos lo pone complicado.
-Nadie dijo que sería fácil- Dijo con una sonrisa Shu.
-Pero, tampoco esperaba que fuese tan enredoso- Dijo Arzes con aire contrariado, pero aun así, sonreía.

******************************************

Ah una buena distancia de donde estaban los vagos y las hechiceras, el joven mercenario alkoliko Lobo se guardaba su catalejo, después de presenciar toda la pelea de esos sujetos.
Justo en ese momento, regresaban polvorientos y acalorados Rata, Kai y Kesos.
-¿Cómo siguió todo Lobo?- Cuestiono Kai.
-No se han movido, han tardado lo mismo que ustedes en acabarlos.
-Están jugando sin duda- Dijo serio Kesos- Eso no está bien.
-Creo que se han dado cuenta, igual que nosotros, que quien sea que nos persigue, nos está probando- Dijo Rata.
-Bueno, creo que sabemos sin duda que Hasid está detrás de todos estos teatritos- Dijo Kai con el ceño fruncido- Y eso es un punto a favor. Otra cosa que debemos notar es que no nos sigue el mismo Hasid, por que este sujeto nos está probando por que no conoce nuestros alcances- Todos asintieron corroborando la idea de Kai- Y por último, estos vagos son sabios, están ocultando su poder para despistar al enemigo.
-Quien quiera que sea, tiene todas las de perder- Dijo Lobo saboreando sus palabras- Por que si no sabe a qué se enfrenta, está perdido.
-Pero van con chicas- dijo Kesos molesto- No podemos atacar a las mujeres, al menos, no si son hechiceras ¡No sería justo!
-Pero, si las dejamos, sería un error. Son peligrosas, tú lo viste láctico- Decía Rata con un tono de voz de advertencia- Esa magia elemental de fuego fue algo muy grande y poderoso, de no haber sido por eso, jamás los hubiésemos visto. ¡Imagínate la magnitud de su poder!
-Ya pensaremos en como neutralizarlas y poder tener un encuentro contra los vagos. Todavía están incompletos. Aun tenemos tiempo para prever que hacer.
-Ni tanto Kai- Decía Lobo- Recuerda que tenemos que regresar al lado de NikeDanz y Cesar Méndez para acabar nuestra tarea.
Todos callaron en ese momento. Era verdad, no tenían todo el tiempo del mundo para gastarlo en esperar el momento idóneo de combatir. El sol del mediodía era cálido. La zona ubicada al sur de SwingBay era una mezcla de estepa con desierto. Era una rara mezcla de zonas áridas con árboles de gruesos troncos que parecían secos, y lleno de lugares con llanuras y montes de pura arena o roca, era en verdad un raro lugar.
Los alkolikos analizaban la situación en una de esas colinas de roca. Los había emboscado hace poco un grupo de ataque similar al que ataco a los vagos. Por eso no cabía duda que era el mismo tipo el que seguía a los dos grupos.
Kai se sujetaba la barba y la acariciaba pensativo. Rata jugueteaba con su ropa para concentrarse. Lobo miraba a Kai y a Rata, como si esperara que ellos dieran la respuesta. Kesos por su parte, se entretenía equilibrando su hanbo.
-No queda más que seguirlos- Dijo al fin Kai- Lo haremos hasta donde podamos. Y lo antes posible, tendremos que retarlos a combate.
-Sobre las chicas no hay problema, somos cuatro y ellos son cuatro. Podremos contenerlos si…
-No-dijo serio Kai- Yo me encargare de ellas y ustedes tres pelearan contra los vagos. Kesos y Lobo podrán sin problemas contra Arzes y tú Rata le plantaras cara a Shugokz.
-Eso sonó como…
-No es una orden –kesos- Dijo dubitativo Kai- Solo me parece la solución más prudente, pero, si tienen mejores ideas, díganlo.
-Esa esta perfecta- Dijo Rata tranquilo- De esa forma todos tendremos acción y será una pelea equilibrada y justa- Suspiro aliviado- Si es una suerte que no estén todos, sino, estaríamos en problemas.
-Por el tiempo ya lo estamos- dijo lobo riendo.
-Más problemas- Enfatizo Rata- Aun no estamos tan mal shiko.
-No se diga más- Dijo Kesos andando y sujetando firme su arma- Al mal paso, darle prisa.
-Tú lo has dicho- Respondió Lobo yendo tras él.
Y de esa forma, los alkolikos emprendieron su camino en pos de darle encuentro a una vieja cuenta pendiente del ayer.

******************************************

Mirándolos desde un espacio estratégico, Kass analizaba la situación. Tenía bien medida la fuerza de Arzes por todo el camino que habían recorrido, pero el de Shugokz era algo nuevo y las chicas habían mejorado tanto que debía hacer nuevos cálculos.
Por si fuera poco, ahora se había unido la mitad del grupo que Itram seguía. Era molesto tener que hacer nuevos cálculos por culpa de una intromisión de esa índole, realmente le hacía sentir furiosa. De no ser por que tenía la orden de no atacar, ya los habría matado a todos.
Apretó puños y dientes con furia. Estaba dispuesta a finiquitar las vidas de todos esos tipos, una por una. Y lo disfrutaría al máximo.
No era necesario hacer eso. Su misión era vigilarlos y amedrentarles un poco, así que, por que no jugar un poco más pesado la próxima vez y participar en ese juego, finalmente, mientras no los matara, no habría nada de malo.

******************************************

El sol de la tarde de SwingBay empezó a serles molesto a los viajeros. Hacía apenas media hora que habían partido con dirección a Ryggdell y se habían despedido con buen ánimo de la madre de Kesos. Cabe señalar que al padre jamás lo vieron, si oyeron que estaba ahí, porque refunfuñaba y molestaba a la madre de Kesos por “haber permitido que tales zánganos durmieran en su hogar”. Fue por esa razón que sin demoras, emprendieron su viaje una vez todo estaba dispuesto para marchar.
Era de suma importancia llegar al fuerte lo antes posible. Aunque ya sabían ellos la terrible noticia de a quien se enfrentaban, era necesario reunirse con los demás para poder determinar un nuevo plan y aparte, poder enterarse de las nuevas órdenes e información obtenida en su ausencia.
Nike caminaba lo más rápido que podía. Los alkolikos que se habían quedado con ellos no eran tan duros como la tropa original, y sin embargo, tenían una mejor condición que él y Méndez. Ni que decir además de sus movimientos. Su andar no era nada del otro mundo, pero se desplazaban rápido, con mínimo esfuerzo y grandes zancadas.
Méndez al instante reconoció en ese peculiar modo de moverse, que sin duda esa era su marca de espías: Sigilo.
Los tres espías de la escuadra alkolika caminaban en una formación de punta. Ony iba al frente, detrás de él Méndez y Danz y a los costados de ellos, iban Raty y Lia. El único que iba aparte era ManoSanta, el cual había tomado otra ruta. El solía inspeccionar el terreno en compañía de una de las diferentes mascotas alkolikas, de esa forma, se aseguraba de que no hubieses peligro. Al menos cuando sus misiones eran así, sin la opción de contar con los personajes de poder, ese era el plan que siempre tomaban.
-Ah este paso estaremos en la fortaleza en un par de días- Dijo Ony sin mirar atrás.
-Mantengan las fuerzas chicos- Dijo con dulzura Lia- Cada paso es un paso más cerca de nuestro objetivo.
-Lo sabemos- dijo Nike entre apenado y acongojado- No se preocupen por nosotros, podemos resistir esto sin problemas.
¡Eso es!- Exclamo Raty y señalo al horizonte.
-Es la señal de que el camino está despejado- Dijo Ony con alivio.
-¿Ese montonal de humo?- Pregunto Méndez.
-Sí, es la niebla que solemos usar para ataques sorpresa o huidas- Dijo Raty orgullosa.
-Aun así, no bajemos la guardia guy’s- Dijo Ony y apresuro el paso- Suele pasar que la calma antecede a la tormenta.
-Sin duda- Dijo Lia con total calma- Pero esas tormentas, suelen ser cosas que podemos manejar.
-Vaya, eso es confianza- Dijo Danz.
-Se llama experiencia- Atajo Raty- Simple experiencia de vida.
-Creo que este será un largo viaje Cesar- Dijo Danz en un susurro a su colega.
-Sí, me parece que si- Respondió Méndez encogiéndose de hombros- Al menos, reconoce que ellos lo toman con más seriedad esto que los otros.
-No lo niego, pero, siento que su ánimo es más negativo, que el irreverente optimismo de los otros.
-Well, you know chicos, podemos oírlos.
-Como sea, solo somos más precavidos, eso es todo- Finalizo Raty.
Y sin más, continuaron su camino. Y desde luego, como bien señalo Ony, esta era solo la calma antes de la tormenta, puesto que, más adelante, los esperaba un sujeto de carmesí cabellera, dispuesto a todo.
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Rata el Vie Oct 21, 2011 10:11 pm

Capitulo 8: Traiciones
Capitulo 8: Traiciones

Un día más en Rygdell, más de una semana atrás, los Hylians habían conseguido un importante triunfo. Sin embargo, la guerra parecía hacerse cada vez más complicada con la cantidad creciente de poderosos enemigos que se encontraban a cada día.
Una reunión se estaba llevando a cabo, donde los altos mandos una vez más intentarían buscar el fin para las hostilidades.
-Entonces, ya pasó un tiempo razonable para recibir a mensajeros de Tyska, sin embargo no hemos recibido ni siquiera una carta.- dijo Alex, con su calmada faz.
-Nuestros mensajeros nos han comentado que a pesar de nuestra victoria en Rygdell, el pueblo hylian sigue inconforme con la guerra. -mencionó Hinata.- Tenemos que buscar una resolución pacífica ahora que tenemos la oportunidad de negociar.
-No es tan fácil Hinata, todos aquí conocen cómo es nuestro rey…el no aceptará que negociemos la paz, si no hasta que sepa que su trono ya no está en riesgo del príncipe.-objetó Maxi, mientras hojeaba uno de sus libros.
-¿Qué perdemos con intentar? Al fin y al cabo, ahora ya no tiene el apoyo del pueblo.
-Eso ni siquiera tú te la creíste Sooh, todos aquí saben que al rey le importa un comino lo que el pueblo quiera o no.
-Pues ya va siendo tiempo de que eso cambie, ¿no? – exclamó Tozaki.- Después de todo, el gobierno es la representación del pueblo.
-¡Ya sé! ¿Por qué no vas y le dices eso al rey?-recriminó Maxi con una sonrisa asquerosamente fingida.- Así podrás regresar con tu cabeza cortada para ver cómo termina la guerra.
Un silencio se creó instantáneamente en la sala, tenuemente alumbrado por antorchas colgadas a las paredes empedradas.
Y era porque tristemente, lo que Sir Maximilahn decía era la verdad. Aunque la mayoría de Hyrule deseaba la paz y el cese de fuego entre los reinos, no importaba. El rey era conocido por su orgullo y terquedad, y no dejaría hacerse ver como alguien misericordioso, sobre todo después de una guerra tan larga.
Finalmente, no fue sino el mismo Maxi quien hizo que la voz volviera.
-Sin embargo, si hay alguien a quien el rey podría escuchar sería a mí. Aunque debo decirles, es posible que traiga malas noticias, así que no se hagan ilusiones. Seguramente no querrá terminar la guerra con las manos vacías, así que querrá un gran botín, aparte de la obvia entrega del príncipe.
-Sí, todos estamos conscientes de eso, todo Hyrule confía en ti, Sir Maxi.-dijo Hinata con una sonrisa que apenas podía esconder, Maxi haciendo algo por los demás era algo que no se veía todos los días.
-Bueno, saldré mañana por la mañana, así que…probablemente tengan alrededor de una semana para relajarse sin mí estando por aquí.

--
Algunos rayos de sol se filtraban por las copas de los árboles, y apenas se podía ver al cielo por la espesura del follaje. Es aquí donde una chica caminaba pesadamente por el lugar. Arrastraba sus pies desnudos por el suelo repleto de hojas.
Su largo cabello rojo caía hasta la altura de sus rodillas, y estaba ataviada solo con un incipiente traje de hojas que cubría solo lo necesario.
Se acercó a un pequeño arroyo que pasaba, y se agacho para beber de él. Ya hacía tiempo que la joven no tocaba algo con sus labios, a pesar de que la última vez que lo hizo casi mata a una persona.
-¿Cómo resultó el trabajito?-dijo una voz masculina a espaldas de la chica, causándole un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo.
La joven se incorporó, y se ocultó el cabello de la frente tras la oreja, para así ver a su acompañante con más claridad.
-No pude completarlo…me interrumpieron, estuve a segundos de terminarlo.
Los interlocutores intercambiaron miradas por un largo tiempo, que a la chica le parecieron horas.
-¿Y?- dijo Hasid, con el temple que le caracterizaba.
-¿Y? Pues que…regresaré para terminar el trabajo.-contestó la chica con un tono que demostraba fuerza.
-Eso me gusta de ti, aparte de tus pies…-dijo al tiempo que esbozaba una mirada de perversión.- Aún así, espero que no me decepciones, Mihau. Tus habilidades son demasiado especiales como para desaprovecharlas.
-No te preocupes, no tendrás porque hacerlo. -dijo a regañadientes.
-¿Se puede saber a quién atacaste?- Aparentando interés.
-Fue a… - hizo una pequeña pausa y miró al cielo con una faz de cuestionamiento.- Al que parece de la realeza, ya sabes, cabello rubio y ojos azules.
-Sooh, bueno, no me sorprende que lo hayas elegido a él, es tan predecible y rutinario. ¿Y te fue problema atraerlo?
Ahora, Mihaumary ya no tenía intenciones de seguir teniendo a Hasid oliéndole en la nuca.
-¿Hasid? Tú solo confía en que lo haré, pero déjame trabajar en paz, ¿de acuerdo?- dijo molesta.
El hombre levantó una ceja, pero no dijo más. Se dio la media vuelta, caminó algunos pasos y despareció sobre un círculo bajo y un ruido sordo.
-Estúpido arrogante.
--
Un muchacho de escasos veinte años caminaba por un jardín repleto de toda suerte de arbustos, flores y árboles, que se veían tan cuidados que no parecía que el lugar donde se encontraba el palacio estaba rodeado de una seca estepa.
Tenía un brillante cabello rubio y sus ojos azules, tez blanca pero bronceada, y unos ropajes que demostraban un estatus comparable al de un rey, o más cercanamente, a un príncipe.
Llegó a un balcón del jardín del palacio, y se recargó en el barandal. Su mirada tenía una permanente mirada de melancolía, y miraba hacia el norte, pensando en el que pudo haber sido su reino, de no ser por el traicionero acto de su tío.
-No te preocupes, pronto tendrá el reino que te pertenece.
A pesar de las sorpresivas palabras de Hasid, el príncipe no se inmutó y con un ademán le indicó que se acercara, y el del cabello negro no dudó ni un segundo en realizarlo.
-¿Por qué la guerra no parece terminar, Hasid?
-Por que alguna gente no sabe lo que es la justicia, y viven sólo por sí mismos.
-No me vengas con eso ahora, quiero estar en mi castillo, sentarme en mi trono, y lo principal, enterrar a mi difunta madre en el cementerio real, justo como mis abuelos y abuelas. Lo único que deseo es tener lo que me corresponde.- susurró melancólico.
-Y puedes estar seguro que lo tendrá, mi señor. Sin embargo, estamos en un punto donde no podemos apresurarnos. Las cosas tienen que continuar cómo están planeadas.
-Se acerca el momento en que yo tenga que participar activamente, y lo sabes. El rey ya no podrá disponer de tropas que en realidad se sacrifican por mí.
-El rey lo hace por el recuerdo de tu padre, estoy seguro que como yo, él es el único que realmente te apoya.
-Me gusta creer eso Hasid, sin embargo, ya no tengo el apoyo del pueblo tyskano, ya tuvimos dos rebeliones que no funcionaron, quién sabe qué pasaría si una funciona. Matan al rey, me matan a mí, y es como si todos estos años hubieran pasado en vano.
-Yo nunca dejaría que tuvieras algún tipo de daño.
-Yo lo sé pero… me tengo que ir de aquí. Reunir mi propio ejército y dejar a este pueblo en paz.
Los dos hombre se quedaron callados un rato, no había duda de que esto era muy difícil para ambos.
-¿Eso es lo que en realidad quieres, príncipe? Entonces me ocuparé de que así sea.
Y terminadas estas palabras Hasid regresó hacia el palacio.
-Lo lamento, Hasid.-concluyó el príncipe.

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Saya el Dom Oct 30, 2011 8:43 pm

listo! los alcance
ansió ver los demás capítulos y mas dibujos !
no nos dejen esperando, que se esta poniendo muy bueno!

Saya
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Kaifan el Jue Nov 17, 2011 5:08 pm

Capitulo Ocho X: Cuestión de elección.


Caminaban con paso firme. Ya no era rápido ni ligero. Estaban cansados, tenían el sueño “atrasado”, sed, hambre y el sol los estaba cocinando lentamente. Pese a todo, su paso era firme, como su determinación para solucionar la guerra.

El destino seguía siendo Ryggdell, tenían que llegar lo antes posible. El problema radicaba en que eran más y más frecuentes las apariciones de enemigos salidos de “la nada”. Ya habían hecho de todo, incluso las chicas habían rodeado el perímetro buscando algún enemigo líder… y nada.

-Descansemos un poco- Dijo con la frente perlada en sudor Cesar.
-Sí, es justo y necesario- Dijo Nike y se dejo caer de espalda al piso- Maldición, que calor hace-
-Sí, no es como si de verdad tuviéramos un buen descanso parando aquí- Dijo Ony de pie, al lado de Nike- Esto no es bueno.
-Podemos caminar a ese lugar-Señalo Raty- Debajo de ese…eh… ¿Montaña? ¿Monte? ¿Colina?... bueno, lo que sea. Debajo de ese sitio da una buena sombra para descansar.
-Está bien- Dijo cesar y se paro pesadamente y emitiendo quejidos- ¡Mi reino por una cama para descansar!
-¿Qué reino?- Cuestiono irónico Nike- Estas delirando ya Cesar.-Dijo riendo.
-Al menos estos tipos se divierten- Dijo Raty a Lia- Aunque no se, siento que algo falta.
-Faltan los chicos.- Dijo Lia como si fuese lo más evidente del mundo.
-Thanks girls- Dijo irónico Ony.
-No te hacemos menos, es solo que, faltan los demás.
-Raty tiene razón, es como si la familia no estuviese completa.
-I understand. Yo también siento que falta algo.
-Que homosexual te oíste- Dijo Cesar tirándose en la sombra- ¡Jotisimo!
-Es solo que es verdad, el equipo dividido siempre es motivo para extrañar y remembrar los buenos días juntos. Oldies but goodies- Finalizo.
-Sí, aunque creo que las chicas extrañan más que eso-Sonrió pícaramente Nike.
-Que perceptivo- Dijo Méndez maravillado.
-¡Eh! ¡N-no! ¡Para nada!- Las mejillas de Lia se pintaron rosadas por la vergüenza.
-Lia, Lia, tu cara te delata.
-Pero si tú también te sonrojaste Raty- Dijo Ony divertido.
-Lo que pasa es que no es tan fácil- Dijo Lia más calmada- hay muchas cosas que influyen en todo esto, pero, tomaría mucho tiempo explicarles…
-Tenemos tiempo- Dijo Cesar más interesado- Aprovechemos este descansito para oír sus historias.
-Si- Ony se recargo en la pared y se cruzo de brazos- Seria muy enriquecedor.
-Bueno… chismosos.
-¿Perdón Raty?
-No, no te disculpes Nike- Raty y Lia rieron de complicidad- Como sea, es que el estar rodeada de esos chicos es, divertido. Aunque no todo es magia pero…
-Lo que pasa es que, cada uno a su manera es adorable- Dijo Lia sonriendo- Por ejemplo, cuando yo llegue a engrosar a las filas de los alkolikos, ya estaban todos, yo era la chica nueva, pero me trataban como si llevara tanto tiempo como Kai mismo, es más, Kai siempre me trata como si igual.
-Eso es algo agradable de el por ejemplo. Aunque es el “jefe” jamás nos trata como sus subordinados. Cuando alguien hace una tontería, el ayuda enmendar el error y aunque tiene la pinta de ser un tipo duro, es de lo más atento con todos y nos cuida. Es como…
-Como si él fuera el papá de todos- dijo Lia sonriendo- Siempre tranquilo, cuidando a todos y empujándonos a crecer.
-Por eso no es lo que tú pensabas Nike- Dijo Raty.
-Ajá-Nike se cruzo de brazos y arqueo incrédulo sus cejas- ¿Qué hay de los demás?
-Bueno Kesos es algo parecido. Siempre va por ahí de vago, sino está comiendo queso, está durmiendo o dibujando, nunca hace nada útil- rió Lia- Pero así lo queremos.
-Si ya que él es así. Es el típico que anda haciéndole bromas a todos, los molesta, les cuenta chistes aburridos y hace gestos, es un caos- Raty sonrió- Sin embargo, él es el que siempre trata de levantarnos el ánimo, el que siempre busca una manera de ver el lado positivo y que, sin quererlo, nos hace sonreír en las peores situaciones.
-Vaya-Cesar estaba fascinado oyéndolas-No se detengan, que hay de Lobo.
-Lobo es la promesa del grupo-Dijo Lia emocionada- Es una máquina para pelear y tiene una fuerza que solo podría describir con la palabra increíble, aparte es el más temerario y no creo que exista un guerrero más fiero que el.
-Aun así, Lobo es más que eso-Raty no podía borrar de su cara la sonrisa- Es la persona más comprensiva de todas, todos lo adoran y protegen por que pese a su gran potencial, no es engreído, es un guerrero humilde que admira todos los demás y los respeta, incluso a los enemigos, a tal grado de que jamás ataca a matar, siempre perdona a todos. Además es brillante al crear planes de ataques, todos siempre lo escuchan pese a ser de los más jóvenes- Ony asintió ante ese comentario- Por eso Lobo es la promesa del grupo.
-Vaya- Nike estaba sorprendido- Creí que…ustedes saben, solo peleaban y ya…
-Llevamos ya un buen tiempo juntos, tarde o temprano nos conoceríamos tratándonos día a día.
-Hasta a ManoSanta lo conocemos más, y eso que él la mayor parte del tiempo esta jugueteando con los animales o emborrachándose con los demás.
-Celebrando como salvajes sus victorias eh.
-No Cesar-Dijo Lia- Festejando nada más porque si. Siempre lo han dicho, “No se necesita una razón para festejar la vida” y siempre ha sido asi, siempre están festejando todo, ya sea entrenando, peleando entre ellos por el ultimo bocado de comida o por cualquier cosa que hagan, para ellos es una celebración.
**********************
Los alkolikos caminaban tranquilamente por una estepa árida. De repente, Kesos, Lobo y Kai se arquearon violentamente y al mismo tiempo estornudaron estridentemente.
-¡Menudo saca-mocos!-Dijo Kesos.
-Se me ha destapado la nariz joder-Dijo Lobo divertido.
-Creo que alguien está hablando de ustedes-Dijo Rata revolcándose de risa- ¡De seguro son pestes!
-No lo creo-Dijo Kai sonriendo radiante.
-¿Por qué tan contento Kai?- dijo Rata incorporándose.
-Solo estoy contento porque tú sabes, a mi también se me destapo la nariz y tengo un regalo para ti. Al taparme la boca, me deje llena la mano de baba- Una sonrisa maliciosa surco su rostro- Y ahora ¡Embarrare esta mano en tu cara!
-¡No mames!
Rata empezó a correr y los demás fueron tras el cómo enfermos, la única diferencia, era que los cuatro reían.
********************
-Vaya, en verdad son un grupo muy unido- Dijo Cesar asombrado- Que bien. Me recuerda a nosotros precisamente Nike.
-Pero algo se está escapando aquí- Su mirada se torno fría y calculadora- No han hablado de… ¡Rata!
-Bueno, eso es…-Lia se sonrojo nuevamente y enmudeció.
-Es difícil de explicar-Dijo Raty conteniendo su pena.
-Uff danger man!- Exclamo Ony abanicándose con una mano.
-¿Por qué?- Cuestiono Méndez.
-Es que están tocando un tema más sensible guy’s, por eso mismo.
-Sabía yo que no todo era cosa de familia-Dijo Nike.
-Tenemos una rivalidad ahí Raty y yo.
-Lo que sucede es que Lia envidia que yo sea Raty y ella no.
-¿Qué no te llamas así?- Pregunto confundido Cesar.
Un silencio sepulcral lleno la ausencia de palabras y completo el cuadro de miradas reprobatorias por tan vergonzoso comentario. Incluso una hierba rodante paso entre el grupo para completar la escena.
-No, ese no es mi nombre, obviamente. Todos nos hemos inventado un seudónimo. Kesos, Rata, Lia, Kaifan, Ony, ManoSanta y Lobo, todos son seudónimos, nadie se llama así.
-Y qué razón hay detrás del Raty, finalmente, solo tú y Rata comparten su seudónimo de todos ellos.
-Eso es Nike, por que Raty y Rata son amigos de la infancia, o l menos, eso me explico Kai.
-No pudiste contenerte las ganas y corriste a preguntarle-Dijo Raty con un aire algo despectivo.
-Por lo menos no tengo que arrastrarme para que Rata me recuerde-Contra ataco Lia.
-¡Ah! ¿Con que de eso se trata? ¡Sientes tanta envidia de mi y Ratita!
-¿Ratita?-Lia le miro entre extrañada y muerta de risa- ¡Por favor! ¡Ubícate mujer!
-Enough!-Intervino Ony- ¿Por qué pelean por algo asi?
-Por qué- Lia cerró sus puños- Rata no sabe nada.
-Es un tonto-dijo Raty dándose la vuelta y cruzándose de brazos- No se da cuenta de lo que sentimos por él.
-Mujeres-Susurro Cesar a Nike- Dan miedo esos cambios de ánimo.
-Y que lo digas, ya me arrepentí de haber preguntado.
Las dos chicas se vieron nuevamente y sonrieron, aunque eran rivales por culpa de ganarse las atenciones de Rata, lo cierto era que, mientras el no supiera, ni siquiera tenían por qué pelearse, finalmente, él no sabía nada de eso.
¿O No?
**********************
Tirados en la estepa estaban los otros alkolikos. Respiraban con trabajos, pero tenían una sonrisa de felicidad digna de admiración.
De repente, Rata al incorporarse estornudo tan duro que perdió el equilibrio, se tropezó con unas piedras, cayó encima de hierba con espinas y se rompió su pantalón y la banda de pelo se le atoro entre los matorrales.
-¿Estás bien chico?-Pregunto Kai asombrado por esa manera de caer.
-Una mano no me caería mal-Contesto Rata.
-Vaya, creo que de ti si dijeron pestes- dijo Kesos ayudando a parar a Lobo.
-Ayúdenme que este tipo esta atorado de todos lados-Pidió Kai.
Entre todos agarraron al roedor de donde pudieron y lo jalaron con mucha fuerza.
Fue tal la fuerza con la que le jalaron que lo tiraron al otro lado, y por si eso no fuera poco, el pobre chico salió lleno de rasguños y se estrello en una roca.
-Vaya disculpa Rata.
-No te preocupes Kai, de hecho les agradezco que me ayudasen.
-Pero Rata te fue tan mal que pareciera que alguien hecho pestes de ti. Es solo comparable a si a mí se me ranciaran los quesos.
-Más bien tíos, es como si Lia y Raty estuviesen hablando de ti.
-¡Lobo!-Exclamo Kai- Eso es tema delicado.
-No, está bien Kai- Rata parecía de repente taciturno- No tiene nada de malo, reconocer que por mi indecisión, se han creado tantas tensiones en el grupo-Soltó un hondo suspiro y miro a todos- Pero en verdad, me es muy difícil poder decirme entre una de ellas dos.
-Yo por eso tengo a mi queso.
-Yo mi hacha y las peleas.
-Bueno…eh…seeh yo por eso soy soltero.
-Miren, el problema es que no es tan fácil como parece, aunque no lo crean, no busco conquistar a las dos, sino que… solo quiero hacer lo correcto y no lastimar a nadie.
-Lo sabemos-Kai puso una mano en el hombro de Rata.
-Por eso finges que no sabes nada de eso- Lobo se encogió de hombros.
-Si de hecho, es duro, porque me cuesta trabajo fingir que no sé nada.
-No, ya enserio-Dijo Kesos sonriendo- Ya no mientas. Si te sale al natural parecer tarado y despreocupado.
-Tarado-Dijo Rata y le dio un golpe a Kesos.
-No peleen… ¡No sin mí!- Lobo se lanzo sobre Rata y Kesos.
Kai los observaba sonriendo. Pese a que Rata lo estaba pasando bastante mal, Lobo y Kesos se estaban encargando sin problemas de hacerle olvidar. “Para eso se tiene amigos”, pensaba Kai. Nada mejor que la amistad para poder salir avante en todas las situaciones que se presentasen.
Aunque el mayor problema ahora no era solo de Rata. Desde hacía un par de horas los Vagos habían desaparecido por alguna extraña razón, sin dejar el mas mínimo rastro, era, en verdad extraño.
Los tres alkolikos se revolcaban y pateaban alegremente, era como volver a las viejas épocas de la infancia en la que nada preocupa en lo más mínimo.
Kai seguía cuestionándose por que le había perdido la pista a los Vagos. Por esa razón se estaba conteniendo las ganas de echarse a pelear con los demás.

**************************
Desde una alta llanura, no muy lejos de donde estaban los alkolikos, los vagos observaban con calma a sus perseguidores.
-Así que creían que no notaríamos que no siguen-Decía Shu cruzando sus brazos dentro de su capa de viaje- Tíos mas tarados.
-No te preocupes, ya estamos preparados para confrontarlos, ¿no?
-Si-Shu sonrió – Él vendrá en menos de lo que esperamos y entonces, caerán esos alkolikos, al fin.
-Si eso espero, ya tengo bastantes ganas de enfrentarme de nuevo contra ellos.
-Créeme, no me cabe duda Arzes, que él más que tú o yo, ya tiene ganas de enfrentarse de nuevo a ellos.
Los vagos seguían observando a los alkolikos. Se podía sentir en el ambiente que, pronto llegaría la conclusión de esta vieja rencilla entre los dos grupos de mercenarios, o eso era lo que parecía.

*********************
Itram apareció en una zona oscura. Salió de uno de esos portales color morado. A pesar de que era un lugar bastante extraño e intimidante, Itram estaba tranquilo, de hecho, en su rostro estaba dibujada una sonrisa de calma, como si se tratara de un trabajador que apenas a llegado a su casa.
Itram con toda parsimonia, se despojo de su espada y de la gabardina que le protegía, dejando ver un chaleco carmesí y unos brazos tatuados de símbolos extraños. Dejo a un lado sus cosas y se puso en el piso, tomo la posición de loto, puso las manos en sus rodillas, y cerró los ojos esperando.
******************************
Nelly estaba mirando a sus perseguidos. Por un lado estaban los alkolikos.
-Qué raro-Decía la chica mirándolos jugar-Revolcándose como estúpidos, como si de verdad ignoraran que están a pocos pasos de morir. No sé porque a mí me pusieron a cargo de estos descerebrados también, es como si no tuvieran funciones cerebrales-Decía molesta la mujer.
Con un ademan de su mano, un portal purpura se abrió a su lado. Lanzo una mirada de indignación y desprecio a los alkolikos y se metió.
Paso rápidamente por el portal y llego a una zona totalmente en penumbra. Solo se podía apreciar la figura de alguien más sentado en el “suelo”.
-No tardo Itram- Dijo la asesina.
-Está bien-Dijo imperturbable Itram.
Un nuevo ademan de mano, abrió un nuevo portal, esta vez era un portal de color cielo. Nelly lo atravesó sin problema alguno y apareció en el aire.
Descendía lentamente, como si flotase. Al ir descendiendo pudo observar a los Vagos. Ellos a su vez espiaban a los alkolikos. Ellos no le parecían de tanto peligro, realmente su atención estaba fija en las magas que los acompañaban.
Se encontraban entrenando un poco mas retiradas de los mercenarios. La maga de anima usaba hechizos de fuerza mediana para atacar a la poseedora de magia blanca, esta esquivaba en menor medida los ataques, pero, era claro que ese no era el objetivo.
El entrenamiento consistía en crear barreras que absorbieran, reflectaran o contuvieran el embate de los hechizos. Era increíble, la magia blanca pocas veces lograba tener ese gran potencial, pero esa maga blanca, había crecido desmesuradamente en ese viaje.
-Ellas son las que en verdad representaran un reto para mí-Dijo lamiéndose los labios- Ya quiero enfrentarlas, cuanto antes. Siento que esto si valdrá la pena.
La resistencia a la caída se estaba rompiendo, en pocas palabras, aceleraba su descenso. Sin inmutarse, un nuevo ademan de manos abrió un portal purpura bajo sus pies y al ritmo de su caída entro en el.
Como si todo fuera un cálculo matemático complejo. El portal se abrió en la zona tenebrosa, pero esta vez, aparecieron los pies de Nelly y lo demás poco a poco, era como si ella hubiese saltado a un agujero y ahora apareciera. La única diferencia, radicaba en que su aterrizaje era suave y elegante.
-Uno más y ya Itram-Dijo Nelly mientras caminaba.
-No deberías abusar de la magia que nos otorgo Hasid Nelly-Advirtió solemne.
-No es por gusto, tengo que vigilar a muchos Itram.
-El mana también se acaba, pero tú sabrás-Finalizo Itram.
Un nuevo portal se abrió, nuevamente de color cielo.
Esta vez, Nelly apareció en un lugar árido con una tormenta de arena. No era nada aterrador, pero si nublaba la vita, al menos de la mayoría.
No era el caso de Nelly. De entre su ropa saco unos lentes especiales que le permitían ver a través de la arena.
Nelly observaba una figura tapada totalmente. Llevaba una capa de viaje que le cubría todo el cuerpo, botas revestidas de piel, y una máscara con gogles especiales para proteger de la arena. Para rematar, llevaba a cuestas una alforja en su hombro.
-Debe de llevar dos alforjas-Analizaba Nelly-Porque esos bultos a sus caderas no pueden ser otra cosa. El es de cuidado.
Un portal nuevamente se abrió y de nueva cuenta, Nelly ya estaba parada en la son sombría, esta vez delante de Itram.
Itram, al fin interrumpió su reposo y se levanto. Tomo sus cosas del piso y puso su espada en una mano y su gabardina la poso en su antebrazo.
-Que querías tratar.
-Es momento de que ataquemos.
-Hasid no ordeno eso Nelly-Dijo serio Itram.
-Si no lo hacemos se harán más y será más difícil lo que venga, tenemos que hacerlo Itram.
-No me parece un buen plan.
-Mira, es necesario, no tenemos muchas opciones. Y menos yo que ya tengo una pequeña cuadrilla en mi contra.
-Si requieres ayuda, solo pídela.
-No requiero tu ayuda contra esas sabandijas-Dijo molesta Nelly-Requiero tu ayuda para hacer el ataque en ambos francos y así poder desequilibrarlos. ¿Es tan difícil de entender?
-No estaba dentro del plan-Dijo seco Itram-Pero si quieres ayuda, te ayudare.
-Que difícil eres Itram-Dijo aun molesta Nelly-Tu ataca a tus tipos y yo atacare a los míos. Pero hazlo primero, tengo que permitir que pase algo más.
-Está bien- Con calma se puso la gabardina- Yo atacare primero-Se acerco al portal que había dejado abierto Nelly.
-No abrirás un portal, digo seria más rápido.
-Caminare, así les daré tiempo de estar preparados.
-Eres irritante-Dijo Nelly y abrió otro portal-Metete a ese y saldrás frente a ellos.
-Eres muy amable, gracias Nelly-Y sin más se perdió en el portal.
-Es imposible este tipo-Dijo Nelly y cerró los portales.
*************************
-Bueno-Lia hablaba nuevamente-Es complicado, pero aun así no me daré por vencida.
-Ni yo-Agrego Raty.
-Pero bueno el punto es…
De repente, atravesándose entre las palabras de Nike, un portal que oscilaba entre el negro y morado hizo acto de presencia a un par de pasos del grupo.
Del portal salió un hombre de cabello largo y cano, portaba una gabardina negra con tintes carmesí y una larga espada. Tenía una piel pálida y todas sus facciones eran una máscara imperturbable de seriedad.
En el acto, Ony dio un paso al frente y se puso en medio del recién llegado y los demás.
-¿Quién eres tú?-Cuestiono Ony poniendo sus manos a las caderas-No me obligues a lastimarte.
-Soy Dark Itram-Dijo serio.
Sin esperar respuesta y con rápido movimiento, Itram tomo su espada con todo y funda y le dio un golpe en el costado a Ony lanzándolo contra Cesar y derribando a ambos.
Ony emitió un grito grave y se llevo las manos a ese costado. Estaba sangrando.
-Le rompió las costillas-Dijo atónito Méndez.
-¿Qué es lo que quieres?-Dijo Nike y desenfundo su espada- ¡Habla!
-He venido para detenerlos-Dijo Itram y poso su espada en el hombro-Mi misión, es que no lleguéis a ryggdell, sin importar lo que tenga que hacer.
Y por primera vez, Itram sonrió a sus palabras. Sonreía de la forma en que suelen hacerlo los locos que aman…la sangre.
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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

Mensaje por Saya el Vie Nov 18, 2011 4:54 pm

actualizada! :3

me pregunto.. cuales son los verdaderos nombres de los alkolikos?


n_n vamos vamos, suban mas capítulos!

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Re: La Leyenda (La 3era es la vencida)

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